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Dave Dombrowski y el fin (y principio) de los Red Sox

Cuando los Medias Rojas de Boston sustituyeron a Ben Cherington con Dave Dombrowski, ciertamente parecía el final de una era. Lo que importa ahora es el arranque que tienen.
Photo by Andrew Weber-USA TODAY Sports

Los Oakland A's puede que hayan popularizado los análisis estadísticos en el béisbol —o, como sea, puede que lo haya hecho el libro escrito por Michael Lewis— pero siempre tiene sentido que el uso inteligente y balanceado de los números tenga mucho que ver a la hora de construir un club de campeonato y de reclutar jugadores. Los Boston Red Sox comprobaron que dicho acercamiento no solo los hacía obtener victorias, sino ayudar al equipo a ganar campeonatos —de hecho, tres—. Se puede discutir que esto resultó en una de las eras más exitosas en la historia de la franquicia. Pero al parecer eso se ha acabado.

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El arquitecto original Theo Epstein se ha ido, el presidente del club Larry Lucchino también, y el martes el equipo anunció que el gerente general Ben Cherington también se irá, después de rechazar un nuevo puesto bajo el nuevo gerente general Dave Dombrowski. Pero si este es el fin de algo —y ciertamente parece serlo— al mismo tiempo es también un comienzo. Así es como funciona, en el béisbol y en todos lados. Es difícil ver qué nos deparará el futuro, pero definitivamente se acerca. Siempre lo hace.

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Cherington, al igual que Epstein, dirigió el cargo basándose en los análisis estadísticos. Al Avila, como sucesor de Dombrowski en Detroit, dejó en claro que a su ex jefe nunca le gustaron las estadísticas, y que es muy probable que nunca lo hagan. Así que la contratación de Dombrowski combinada con la resignación de Cherington representa un cambio fundamental en la forma en que Boston funciona, el primero desde que los simpatizantes de las estadísticas John Henry y Tom Werner compraron el equipo en 2002.

En ese entonces, Henry intentó traer a Billy Beane, santo patrón de las hojas de cálculo del béisbol, para que se encargara de la franquicia. Al principio, Beane aceptó el trabajo pero después cambió de opinión. Entonces Henry contrató a Theo Epstein de 28 años. Desde ese entonces, bajo Epstein y después Cherington, los Red Sox ganaron tres Series Mundiales y seguido han sido uno de los mejores equipos en una de las divisiones más difíciles en el béisbol. Cuando Epstein se marchó (la segunda vez) para dirigir a los Chicago Cubs, las riendas fueron entregadas a Cherington, el asistente de Epstein.

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Cherington ocupó el puesto de gerente general por solo cuatro años, de los cuales ninguno fue aburrido. Su primer trabajo fue supervisar la demolición de los Red Sox de Epstein, la cual aceleró cuando mandó a Carl Crawford, Josh Beckett, y Adrián González, junto con su combinado de $250 millones de dólares en obligaciones contractuales futuras a los Dodgers. Durante la temporada baja, Cherington trajó a David Ross, Jonny Gomes, Ryan Dempster, Shane Victorino, Mike Napoli, y Stephen Drew, un montón de jugadores que contribuyeron a la sensacional victoria de Boston en la Serie Mundial.

Los expertos están de acuerdo que tal vez nunca sabremos porqué Ben Cherington fue despedido. —Foto por Greg M. Cooper-USA TODAY Sports

Esa victoria en la Serie Mundial de 2013 siempre será lo más destacado de la estancia de Cherington en Boston —es una victoria en la Serie Mundial— en gran parte por la forma en que el equipo ayudó a galvanizar una ciudad herida por los atentados del maratón. El equipo de 2004 rompió la maldición de la organización, y vaya que fue increíble, pero no estoy seguro si alguna vez fue divertido. El equipo de 2007 fue en pináculo de los logros de Epstein, un equipo hecho en casa que se adueño de la tabla. Pero el equipo de 2013 fue tan entretenido, tan gloriosamente ocurrente y extravagante. Por supuesto, eso dice algo de las decisiones de Cherington desde ese entonces —de las cuales algunas son más defendibles que otras, y otras parecen muy costosas y muy malas— es decir que se quedaría sin trabajo dos años después.

Es difícil saber qué es lo que Dave Dombrowski pueda aportar. Dombrowski tiene una reputación por ser un excelente evaluador de jugadores con una habilidad especial para ganar intercambios. Pero al igual que todo gerente general no es perfecto. Ha hecho algunas evaluaciones erróneas, y también hay uno que otro intercambio malo por ahí. Cuando la gente cita las cuatro coronas de la división Central de la Liga Americana que los Detroit Tigers ganaron bajo su mandato, generalmente no incluyen las nueve temporadas anteriores donde el equipo quedó fuera de los playoffs. También seguido ignoran el hecho de que los Tigers de Dombrowski es un equipo de .500 con cientos de millones gastados en las viejas carreras de Miguel Cabrera, Victor Martínez, y Justin Verlander.

Pero el trabajo de Dombrowski, ni el de Cherington con sus antiguos equipos son una representación completa de cómo son como ejecutivos. Ambos son gerentes generales competentes que trabajan dentro de las estructuras de sus organizaciones. Lo que es seguro es que Dombrowski ficharía agentes libres, seleccionaría y cambiaría a jugadores que Cherington jamás se atrevería a contratar. Él es un ejecutivo diferente con ideas diferentes sobre jugadores y datos estadísticos. Si Cherington fue contratado para continuar con el modelo de Theo Epstein, Dombrowski obtuvo el puesto para hacer justo lo opuesto.

La contratación de Dombrowski es un claro desprendimiento del pasado reciente. Tal vez era hora de seguir adelante, y tal vez él sea la persona indicada para el puesto. Es difícil hablar con mucho más certeza. Todo lo que sabemos es que una era de los Red Sox ha terminado, y que otra apenas está por empezar.