Con el episodio de 'Homerpalooza', Los Simpsons nos enseñaron que nunca se es viejo para rockear

Con el episodio de 'Homerpalooza', Los Simpsons nos enseñaron que nunca se es viejo para rockear

La historia de uno de los episodios con mejor reparto estelar de 'Los Simpson'.
19.10.17

En el cuantioso canon de los 28 años de historia de Los Simpson, "Homerpalooza" será recordado por siempre como "el episodio rocanrolero": la plagada lista de apariciones de estrellas de rock genuinas como The Smashing Pumpkins, Cypress Hill, Sonic Youth y Peter Frampton es un digno legado. Pero, como la mayoría de los episodios del período clásico del programa en la década de los 90, las estrellas invitadas y chistes son meros adornos de una trama más profunda sobre la condición humana. En esencia "Homerpalooza" trata de las dificultades de envejecer y aprender a separarnos de la juventud.

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"Queríamos que fuera un episodio musical sobre las cosas divertidas de envejecer y cómo cambia todo", dice el coautor del episodio Josh Weinstein.

El episodio, televisado por primera vez el 19 de mayo de 1996, muestra a Homero, padre treintón, en dificultades para relacionarse con los gustos musicales modernos de sus hijos. En un intento por crear un vínculo con ellos, Homero los saca de la escuela para llevarlos a pasear a Hullabalooza, festival de música viajero inspirado en Lollapalooza, el cual ha existido desde 1991. ("Es como Woodstock pero con mucha publicidad y cientos de elementos de seguridad", dice Lisa). Luego de sentirse fuera de lugar entre la multitud de nuevas generaciones, Homero descubre que posee la habilidad única de recibir cañonazos en el estómago, y se une al espectáculo de gente rara, Pageant of the Transmundane, para demostrarle a Lisa y Bart —y a él mismo— que sigue siendo el mismo chico divertido de la preparatoria.

"Homerpalooza" fue el penúltimo episodio de la séptima temporada del programa y el último escrito por Brent Forrester, quien basó su premisa en su propia experiencia en Lollapalooza. "Tenía 27 años en aquel entonces, lo cual ya era demasiado viejo para el festival", rememora Forrester en las escenas extra del DVD que contiene dicho episodio. Y continúa: "Me fastidié de principio a fin". Un guardia de seguridad lo obligó a deshacerse de las pilas de su cámara en cuanto ingresó; experiencia que se convirtió en la graciosa escena del episodio donde Homero se ve orillado a entregar todo tipo de identificación y su bota de piña colada hecha en casa.

"Llevaba conmigo una pequeña grabadora para anotar algunas cosas, cuando un tipo se me acerca y me dice, '¿Cómo te va, poli?'", Forrester añade. Esta anécdota también aparece en el episodio cuando Homero intenta iniciar amigablemente una conversación con uno de los espectadores, pero recibe una respuesta poco amable, "¿Sí? No me digas, poli". Las personas que alcanzan a escuchar culpan a Homero de ser un policía encubierto y lo corren cargándolo por encima de la multitud. "La exclusión de Homero es lo mismo que experimenté, me sentí como un perdedor", dice Forrester.

Las bandas que aparecen en "Homerpalooza" se juntaron de la misma forma que se hace en los festivales de música: el equipo del programa compiló una lista de artistas que conformarían un cartel completo y los contactaron.

"Tienes una lista ideal y de ahí ves qué puede funcionar", dice Bonita Pietila, la longeva directora de casting del programa.

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"Queríamos tener a alguien que representara todos los tipos de música", dice Weinstein. "Queríamos a alguien de la escena indie, hip-hop, y rock clásico. Así es como más o menos empezamos a hacer el casting".

Para los candidatos más viejos de rock clásico, los creadores metieron a la baraja nombres como Bob Dylan y Bruce Springsteen (ninguno de los dos ha aparecido en el programa), pero finalmente escogieron a Peter Frampton, quien, según el equipo de trabajo del programa, tenía las mejores habilidades actorales del grupo.

"Es como la estrella invitada ideal: está dispuesto a burlarse de sí mismo, tiene un gran sentido del humor y una gran voz. Es muy divertido y quisimos hacer más cosas con él", dice Weinstein sobre Frampton. "Nos cae muy bien y pensamos que debíamos hacer un programa con él".

Frampton la pasa mal en el episodio luego de que Sonic Youth saquea su hielera, Homero arruina su cerdo inflable de decoración sobre el escenario, y Cypress Hill se roba su orquesta.

Los autores del episodio también querían a los "fundadores del rock alternativo" en Hullabalooza, y por eso escogieron a Sonic Youth, una de las bandas favoritas de Weinstein y del creador Matt Groening. El grupo grabó el tema del episodio y mantuvo un vínculo con el programa por medio de la bajista Kim Gordon. "Cuando nos invitaron al programa nos preguntaron específicamente si podíamos grabar el tema final de los créditos", recuerda el guitarrista de Sonic Youth, Lee Ranaldo. "Tuvo un doble significado para nosotros porque [el compositor original de la canción] Danny Elfman fue novio de Kim [Gordon] hace mucho tiempo en L.A. Nos dijeron que nadie, hasta ese entonces, había tenido permiso de hacer un cover de la canción, y nos sentimos muy honrados porque a nosotros nos dejaron".

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En cuanto a The Smashing Pumpkins, su participación tenía como propósito, originalmente, servir a la agrupación Hole. Se supone que la vocalista de Hole, Courtney Love, se presentaría con Homero de la siguiente manera, "Soy gran admiradora tuya, Homero. Courtney Love". Y Homero tendría que responder, "Homero, encantado" (juego de palabras en inglés). Pero fue difícil localizar a Love y también, al parecer, provocó algunas disputas internas. Groening recuerda haber intentado conseguir un invitado anónimo para el programa. "Les dije, 'tengo a estas bandas y a Courtney Love', y me contestaron, 'si incluyes a Courtney Love, nosotros estamos fuera". (Supuestamente, Cypress Hill y Sonic Youth tuvieron altercados físicos con Love en 1995 en Lollapalooza). Finalmente, Ranaldo rompió el silencio y comentó en 1996 para Entertainment Weekly que "si ella [Love] iba a estar involucrada, nosotros no". Por eso, la frase de Courtney se la quedó el vocalista de The Smashing Pumpkins, Billy Corgan, y el diálogo cambio a:

"Billy, aplastando calabazas".

"Homero Simpson, sonriendo amablemente". (Juego de palabras en inglés).

El show de hip-hop del episodio fue mucho más fácil de organizar. Cypress Hill habían sido algo selectivos para cuestiones de imagen hasta ese entonces, pero no pudieron dejar escapar la oportunidad. "En el pasado era muy escéptico para hacer ciertas cosas, especialmente vernos con forma de caricatura", dice Sen Dog, miembro de Cypress Hill. "Pero cuando recibí la llamada, ya era fan de Los Simpson y había visto el programa desde que se estrenó, por eso acepté sin dudarlo".

Aunque Sen Dog admitió haber estado nervioso en la primera grabación de su voz, él y sus compañeros aportaron algunos de los diálogos más citados del episodio. En una de las escenas más famosas, la agrupación pide a la Sinfónica de Londres que los acompañe en su tocada y guían a los violinistas en esmoquin y demás músicos a interpretar una versión clásica de su canción "Insane in the Brain". Para muchos fans de Los Simpson, los dos grupos quedaron conectados para siempre, y ambos recordaron hace poco viejos tiempos en Twitter.

Como hemos visto en otros episodios de Los Simpson donde aparecen grupos musicales (incluyendo Aerosmith, The Ramones, y Spinal Tap), los diálogos se distribuyen con los miembros de cada grupo para que todos participen. "Invitamos a todo el grupo, no sólo a una persona", dice Pietila. "Si todos aceptan, la participación debe ser lo más equitativa posible".

Mientras que el compañero de Sen Dog, B-Real, tuvo el honor de imitar el famoso "Ja, ja" de Nelson Muntz, Sen se quedó con una frase que lo sigue hasta nuestros días. Complementario al comentario de Kim Gordon sobre la intención de los festivales de música "para anunciar y posicionar productos orientados a la juventud", Sen Dog, cuyo grupo apoya el consumo de mariguana hasta el punto de ser vetados de por vida de un programa de televisión por prender un porro al aire, dice "Eso y también ponerse frito, bien frito".

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"De vez en cuando, la gente me pide autógrafos y me pregunta si puedo escribir la famosa frase", dice Sen. "Por alguna razón a la gente le encantó".

Uno de los actos musicales sin diálogos que se coló al episodio frente a las narices de la mayoría de los televidentes fue No Doubt. El álbum de 1995, Tragic Kingdom, empezó a pegar en las listas Billboard para enero de 1996. El hermano de la vocalista Gwen Stefani, uno de los miembros originales de la banda, era uno de los animadores de Los Simpson en ese entonces y sugirió que incluyeran a la banda como un chiste local. "Nos preguntó si queríamos incluirlos y le dijimos que estaría increíble", recuerda Weinstein. Como resultado, la agrupación de cuatro miembros puede verse en el fondo de una escena, aunque nunca se le nombra directamente.

Se dice que Pearl Jam también rechazó la invitación para aparecer en el episodio. "Más o menos recuerdo que contactamos a Pearl Jam", dice Bill Oakley, uno de los responsables de televisar el episodio, "y creo que después, en un concierto, le preguntaron a su audiencia si querían que aparecieran en Los Simpson. Creo que el veredicto fue un 'no', así que no aceptaron".

Veinte años después, todos los artistas de "Homerpalooza" han tenido legados perdurables, algunos incluso han ayudado a la inmortalización de Los Simpson.

"La gente nos pregunta todo el tiempo, y conoce todas las escenas donde aparecemos en el episodio", dice Ranaldo. "Para muchas personas sigue siendo su 'droga de escape' hacia Sonic Youth. Creo que nos conocen más por salir en Los Simpson que por cualquier otra cosa".

Sen Dog también agradece al programa por expandir las fronteras de los fans de Cypress Hill. "Honestamente siento que nos abrió a una audiencia más joven cuando aparecimos a Los Simpson", comenta. "Había muchos jóvenes que nunca había escuchado hablar de Cypress Hill hasta que nos vieron en su programa de televisión favorito. Nos ayudó bastante como grupo".

Aunque "Homerpalooza" se ganó el título de clásico entre los 620 episodios (y contando) de Los Simpson, Oakley dice que el impacto del programa fue más fácil de medir en aquel entonces. "Lo diferente de ese entonces es que transmitíamos el programa hacia un vacío", comenta. "El internet apenas daba sus primeros pasos y los críticos no estaban particularmente interesados en hacer reseñas de los programas que llevaban siete años al aire. De vez en cuando recibías una carta de alguien, y la gente que escribe cartas a programas de televisión son muy pocos".

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Desde el estreno de "Homerpalooza", los festivales de música se han convertido en una industria multimillonaria. Tan sólo en los Estados Unidos han surgido una variedad de festivales, incluyendo Coachella, Governors Ball, Riot Fest, Boston Calling, y muchos más, los cuales reúnen a más de 32 millones de personas anualmente. Oakley y Weinstein no imaginan qué tipo de agrupaciones tendrían que reunir si tuvieran que escribir "Homerpalooza" en la actualidad. Oakley cita a Marge para dar a entender lo que siente, "la música no es mi asunto".

"Es lo que he pensado desde hace 35 años", dice Oakley mientras ríe. Weinstein comenta que jamás le gustaría meterse con el episodio original y profesa su amor por Cypress Hill y Sonic Youth. "Me quedo con el episodio original para que no se enojen conmigo".

En el tercer acto del episodio, todos los invitados del festival se reúnen para ver a Homero tomar una decisión: recibir un cañonazo en el estómago —a pesar de que podría matarlo, como advirtió su doctor— y perseguir sus sueños como estrella de rock and roll o esquivarlo y admitir que los papás treintones son demasiado viejos para rockear. Homero escoge vivir en lugar de arriesgarlo todo, y encuentra la paz en una vida tranquila como padre de familia. Sin embargo, algunos invitados del programa, mayores que Homero, no están de acuerdo con el personaje.
"No creo que hay una edad para dejar de divertirte", dice Sen Dog, quien sigue tocando con Cypress Hill a sus 51 años y con su grupo de metal Powerflo. "Creo que lo único que puede detenerte es que te aburras. Siempre y cuando tengas pasión por lo que haces, sal y hazlo".

"Hay una diferencia entre tener estilo de vida de estrella de rock y una vida como estrella de rock", dice Ranaldo a sus 61 años, quien todavía crea música y quien, de hecho, se encuentra promocionando su álbum como solista Electric Trim. "Lo hago por la creación y el arte, no tanto por el descontrol de las fiestas, aunque también es divertido".

Pero para aquellos como Homero que han visto pasar el tiempo frente al espejo o se han sentido desactualizados mientras recorren las tiendas de música, "Homerpalooza" representa un ritual de paso. El episodio captura el momento en la vida cuando aceptas que las nuevas generaciones te han sobrepasado y eres tan anticuado como recuerdas que tus padres lo eran.

"Sigue siendo uno de mis episodios favoritos", side Weinstein. "Significa mucho para mí ahora que tengo 51 años. Cuando lo produje tenía 29 o 30. Era muy joven cuando lo vi y pensé que aún era divertido, pero ahora soy como Homero y me siento anticuado. Conforme cumples más años resulta más y más verdadero por muchas razones. Lo que hace a Los Simpson un gran programa es su relación con nuestras vidas. Creo que, en ese sentido, es un clásico".

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