"Habrá hombres masturbándose por mí": mi primera sesión de fotos desnuda en CDMX
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"Habrá hombres masturbándose por mí": mi primera sesión de fotos desnuda en CDMX

"Varias veces he sentido que no estoy saludable, pero los estándares de esa industria te piden estar 'más flacas que las flacas'. No es sano".
4.10.18

Artículo publicado por VICE México.

Camila* tiene 25 años, vive en CDMX y es modelo. Por no conseguir un trabajo estable como modelo, decidió aceptar una oferta para posar desnuda en una revista erótica. Me citó en un café para contar su primera vez modelando sin ropa. El nombre real fue cambiado por petición de Camila*.

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Nunca pensé ser modelo, aunque desde pequeña salía bien en fotos y mis tías, familiares y amigos siempre me animaron a probar suerte en el modelaje. Ya saben: en fiestas de algún familiar siempre me llamaban "la modelo". Pero jamás me lo tomé en serio, hasta que a mis 13 o 14 años varios fotógrafos empezaron a llamarme para mis primeras sesiones de fotos con marcas de ropa para niñas. "Nos gusta mucho tu rostro, Camila. Tienes que seguir en esto", me decían la mayoría de los fotógrafos que trabajaban conmigo. Y fui creciendo con esa idea de que mi rostro y mi cuerpo funcionaban para modelar ropa o cualquier cosa que me pidieran.

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Cuando terminé la escuela, empecé a conocer las otras partes del mundo del modelaje que nadie te cuenta: drogas y gente juzgando tu cuerpo a diario. Nunca eres demasiado flaca para modelar, siempre te piden que estés en el menor peso posible así te mires en el espejo y sientas que estás muy delgada. Varias veces he sentido que no estoy saludable, pero los estándares de esa industria te piden estar "más flaca que las flacas". No es sano.



La primera agencia que me contrató me dio una dieta a seguir un mes antes de modelar para la portada de una revista importante. Me dolió la cabeza, sentí mareos, y me miraba en el espejo y no me gustaba lo que veía. Pero para la agencia llegué "en el peso perfecto". Se me veían las costillas y pómulos. Incluso llegué a consumir cocaína por recomendación de una amiga, pero no me gustó. No es lo mío. Creo que esa experiencia me abrió la mente sobre lo que realmente significaba ser modelo en Latinoamérica.

Cuando vivía con mis padres, todo era perfecto porque lo que ganaba como modelo me funcionaba para el estilo de vida que tenía. Hay algo que todos tienen que saber: generalmente, a los modelos nos pagan a mes vencido —cuando es un buen deal—, pero hay momentos en que el pago se puede tardar hasta tres o seis meses. Por eso cobramos un poco más de lo que se debería, pero son pagos intermitentes y no tenemos un salario fijo. A menos que seas Kate Moss o algo así. Salí de casa de mis padres hace un par de años y traté de lograr una independencia real con el modelaje. No pude. Siempre vivía sin poder salir con mis amigos, solamente comprando la comida necesaria y pagando la renta. "Una vida de pobre", decían mis amigos. Después de pasar por una depresión debido a no sentirme bien con lo que estaba haciendo, mi booker —que es una de mis mejores amigas—, me comentó que había la oportunidad de ganar dinero rápido, fácil y en buena cantidad. "Hay una revista para hombres que siempre necesita modelos que quieran salir desnudas, además pagan a la semana de haber trabajado y lo hacen bastante bien. Puedo buscarte ese trabajo". Yo, en mi desesperación, lo consulté con mi novio y los dos estuvimos de acuerdo en que estaba bien. ¿Por qué no iba a aceptarlo? Me estarían pagando por mostrar mi cuerpo, les parece atractivo. Nadie me va a tocar, solo hacer fotos editoriales que hasta quedarían para mi book. "Es una situación ganar o ganar", pensé.



El pago eran 15,000 pesos libres de impuesto por 3 horas de trabajo. El pago iba a estar en mi cuenta a los dos días de haber chambeando. Lo máximo que he ganado por modelar para una marca en México fue de 40,000 pesos que me depositaron a los cuatro meses, así que esto era algo bastante aceptable. Además, si me gustaba la experiencia, podría "hacer más cosas de este estilo: topless o desnudos completos", según mi booker.

Me citaron en un lugar bastante céntrico, no era un departamento horrible como en algunas veces me ha tocado modelar para marcas famosísimas. Llegué al lugar y todos fueron de lo más amables. Me preguntaron cómo me sentía, me hicieron sentir hermosa y lograron que la experiencia fuese de las mejores que he tenido. Fue el set más profesional en el que he estado hasta ahora. Cámaras y fotógrafos talentosísimos. Sabían que era mi primera vez, me dijeron "qué bella estás" demasiadas veces. Fueron varias sesiones: con ropa interior hermosa, topless; y al final algunas sin nada; pero nada "pornográfico". Fue muchísimo mejor de lo que esperaba.

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Platicando con el camarógrafo, me dijo "no te imaginas la cantidad de modelos que hacen esto para poder tener ingresos estables. Muchas son como tú: modelan para la marca que les salga, y campechanean sus ingresos con fotos topless o desnudas. Nosotros generalmente pagamos bien y a tiempo; y esto les funciona".



A los dos días tenía el dinero en mi cuenta. Llevo 10 años modelando y creo que este ha sido el pago que más rápido me han dado. La sesión fue maravillosa y bastante fácil de lograr. Sé que hay muchísima gente que piensa que esto "está mal". ¿Pero qué tiene de malo mostrar mi cuerpo? No estoy teniendo sexo con nadie —y no critico a las personas que hagan esto por dinero—, más bien, ¡Me están pagando por enseñar algo [mi cuerpo] que he trabajado toda mi vida! He cuidado mi cuerpo y tratado que esté lo mejor posible. Soy modelo, es la chamba que paga mi renta. Y casi todas las modelos que admiro han hecho sesiones de fotos desnudas. Quizás el mundo en el que vivimos y su machismo haya generado una matriz de opinión que haga sentir a las mujeres que modelar desnudas está mal. ¡No está mal! Cada quién es libre de hacer con su cuerpo lo que quiere. Además, soy modelo, y eso significa que uso mi cuerpo para modelar marcas y mostrarlo. El desnudo también es un arte y entra en esto.

Luego de esa sesión, inmediatamente le dije a mi booker que me buscara más sesiones así. Me sentí muy bien y, además, como le dije a ella: "estoy segura que habrá hombres masturbándose por mí, pero de igual forma esto puede suceder con las fotos de mi perfil de Instagram. Así que no me importa". Recomendaría a las mujeres que quieren hacer esto y no lo hacen por miedo al escrutinio público lo hagan, pero con cuidado. Yo lo hice mediante una agencia profesional de modelos y para una revista bien famosa. En este mundo pueden suceder cosas raras y peligrosas, así que siempre asesórense con un booker o agencia real. No les recomiendo que se dejen llevar por fotógrafos de Instagram que les escriben un DM para que modelen desnudas en sus recámaras. Sean inteligentes y precavidas.

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