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Un expresidente peruano podría ir a la cárcel por tráfico de influencias

El exmandatario Alejandro Toledo (2001-2006) es el político de más alto nivel acusado en el 'caso Odebrecht': la fiscalía lo acusa de recibir 20 millones de dólares a cambio de favorecer a dicha empresa con la construcción de una megacarretera.
8.2.17
Imagen por Ernesto Arias/EPA

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El presidente peruano entre 2001 y 2006, Alejandro Toledo, se ha convertido en el político más poderoso en ser alcanzado por la trama del "caso Odebrecht": la fiscalía de su país lo acusa de haberse embolsado un soborno de 20 millones de dólares y ha pedido que sea encarcelado preventivamente por 18 meses.

El "caso Odebrecht" es un enredo judicial que inició hace un año en Brasil y que involucra a cientos de servidores públicos en, al menos, 10 países de América Latina. Su nombre proviene de Marcelo Odebrecht, fundador de una millonaria empresa cuya especialidad era construir enormes obras públicas, como puentes, carreteras, líneas de metro o plantas hidroeléctrticas, desde México hasta la Patagonia.

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En febrero de 2016, una investigación en Brasil encontró que esa empresa tenía un departamento llamado "Sector de Operaciones Estructuradas", principalmente dedicado a "donar" exorbitantes cantidades de dinero a campañas electorales de políticos por toda América Latina a cambio de exigirles después contratos millonarios de infraestructura. Sólo en Brasil, calculan las autoridades, Odebrecht "invirtió" 320 millones de dólares en "moches", que después les ganaron contratos por casi 2.250 millones de dólares.

La red de corrupción se extendió por Argentina, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Ecuador, México… y Perú. En ese último país, el fiscal anticorrupción Hamilton Castro ha pedido año y medio de prisión preventiva para Toledo, por presuntamente favorecer indebidamente a Odebrecht con la construcción de una megacarretera que conecta a Perú con Brasil.

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Pese a la solicitud de cárcel, la fiscalía podría enfrentar complicaciones para dar con el exmandatario, pues desde el domingo pasado Toledo se encuentra en Francia con su esposa. Y desde Europa ha insistido en su inocencia.

"Que el señor Barata —exrepresentante de Odebrecht en Perú y testigo en el caso— diga cuándo, cómo, dónde y en qué banco me han dado 20 millones de dólares", exigió Toledo en una entrevista televisiva desde París.

Además de alegar inocencia, la defensa del expresidente peruano tiene preparadas más estrategias para evitar que siga los pasos de otro expresidente peruano encarcelado, Alberto Fujimori. Entre las estrategias, está pedir a la fiscalía la prescripción del presunto delito de tráfico de influencias o, en su caso, pedir que la prisión preventiva se haga en casa de Toledo, debido a sus 65 años.

El actual presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski —quien fue subalterno de Toledo como ministro de Economía— exhortó al exmandatario a que regrese al país a enfrentar las acusaciones en su contra.

"[Estoy] muy dolido por estas noticias del expresidente Alejandro Toledo. Es una traición al pueblo peruano y una traición a sus colegas que se esforzaron tanto. Creo que es muy lamentable esto, él debe ponerse a derecho y regresar al Perú y contestar lo que le va a preguntar la fiscalía", dijo esta semana.

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