Todas las fotografías son cortesía del MOBA.
«Un arte tan malo que no puede ser ignorado». Ese es el coherente slogan del Museum Of Bad Art ––MOBA––: el Museo dedicado al Arte Malo en Boston, Estados Unidos. Se denomina así y desde sus inicios, en 1994, los curadores se han encargado de recibir obras de varias partes del mundo para hacer parte de su colección, que, al día de hoy, alcanza los 500 ejemplares.
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Scott Wilson y Jerry Reilly, dos estadounidenses inspirados en una pintura que encontraron en la basura de esa ciudad, crearon este lugar de exposiciones que ya tiene 3 locaciones en a lo largo de Estados Unidos. Esa pintura hallada en los desechos, que llevaba el nombre de Lucy in the Sky with flowers, y de la cual Scott dice que solo se podía salvar el marco, fue acogida por Reilly para ser la primera de un proyecto de todo lo que «no cabe» en el mundo del arte.
La casa de Reilly se convirtió entonces en un museo que se fue llenando con el tiempo. «Atrajo la atención de personas con los mismos intereses, personas que tenían en su poder arte malo y demandaban una audiencia que los pudiera ver», me dijo Michael Frank, el jefe de curaduría del museo. Con la ayuda de Marie Jackson, Tom Stankowicz y Louise Reilly Sacco crearon un equipo creativo que se encargara de encontrar las obras. Después de eso llegaría Michael a voluntariar, haciendo nuevas actividades tales como subastas y eventos culturales.

Two Trees in love (Dos árboles enamorados) – Julie Seelig, 16″ x 24″, oil on canvas. Donated by Sally Seelig.
«Una alentadora pintura en la que la falta de realismo es compensada por el simbolismo detrás de ella. Hay una nube atrapada entre las ramas del árbol que se está quedando sin hojas y que hace referencia a que los sueños del artista pueden ser capturados en los paisajes, sólo si se trata lo suficiente».

On a windy day (Un día venteado) – Bob «Grandpa» Roots, San Miguel, CA. 14″x18″, oil on canvas board. Donado por el artista, febrero, 2009.
«El viento del Lejano Oeste que destruyó este pacífico paisaje fue lo suficientemente fuerte para que desnudara árboles, distorsionara la nubes, sacudiera el pelaje de los animales y produjera pánico en el basset hound, cuyas orejas y lengua apuntan hacia el este».
En la colección del museo, cuyas obras de arte se etiquetan dentro del gran concepto denominado «algo salió mal», hay diferentes categorías: paisajes, arte animal, retratos, deportes, símbolos… Los curadores se han encargado de hacer una convocatoria de obras de personajes famosos, a los cuales llamaron «Doppelhangers», en donde reciben cualquier tipo de muestra que retrate a presidentes, artistas, personajes famosos o públicos en un lienzo.
Pero ¿cómo se califica realmente una obra de «arte malo»? ¿Qué hace que una obra sea buena o mala? Dos preguntas que existen, asumo yo, desde que existe el arte mismo.
Michael me dijo lo siguiente: «la característica principal de las obras expuestas en el MOBA es haber sido creadas con el fin de evidenciar una declaración en arte así no se haya cumplido con una ejecución adecuada». La selección actual no consiste en mostrar cualquier cosa: no caben, por ejemplo, las pinturas hechas por niños ni tampoco el arte publicitario. Por el contrario, se trata de exponer artistas que tengan algún conocimiento en el tema, con errores de ejecución en su obra.
La curaduría se hace buscando en distintas locaciones: en basureros, en tiendas de empeño, en tiendas de segunda mano, obras de amigos, donaciones. Cuando vinieron a Colombia en 2011 hubo una que les llamó la atención: en un mercado de Bogotá estaba un cuadro de Jaime Garzón, el asesinado humorista político, posando con su familia.

Obra encontrada en Bogotá en 2011. Todavía no hace parte de la colección del MOBA.
La colección permanente no está a la venta. La llamada «Colección Rechazada» sí lo está: ahí las obras pueden ser subastadas y vendidas. Algunas de ellas pueden llegar a 17 dólares (más o menos $53.000) y las más llamativas pueden alcanzar incluso los 25 dólares (alrededor de $79.000), la pieza, según la página del Museo.
Las que entran en la colección permanente necesitan un trabajo curatorial sobre el trabajo del artista y los sentimientos que expresa con las obras de arte. Por eso, el equipo del MOBA tiene también un canal de Youtube donde Michael o Louise se dedican a hablar de las obras y de sus características.
Su idea, dicen, es burlarse de los curadores pretenciosos que deciden qué es buen arte y qué no. «El arte malo es como la pornografía: aunque me cueste definirla sé que está ahí cuando la veo», me dijo Michael. Las personas que no hacen parte de ese mundo artístico pueden enviar sus trabajos y, al igual que los grandes, estar expuestos en un museo (bueno, en este museo).
Aquí una muestra de algunas obras del MOBA:

Charlie and Sheba (Charlie y Sheba) – Anónimo. 18″ x 24″, oil on canvas. Subastada por Mike Frank at a Boston Thrift Store.
«Sin querer oír más ladridos incesantes, Charlie la ardilla le tapa la boca a Sheba, el perro ovejero, antes de sentarse en la mesa».

Eyes on the fly (Ojos en la mosca) – Cronin & NG & ?, 1999. 12″ x 16″, oil on art-board. Subastado en una libreríaen Hood River, Oregon y donado por Judson MacLaury, abril, 2013.
«Dos o más artistas contribuyeron en esta obra en la que nos recuerdan, mientras caminamos por el desierto, que debemos permanecer siempre atentos».

Too fat people (Gente demasiado gorda) – Leger Vilfort. 29″x39″, acrylic on canvas. Subastado en una casa de empeño en Boston por Michael Frank. Agosto 2008.
«Vemos dos amantes corpulentos, con pies increíblemente pequeños, compartiendo un momento íntimo. El joven le ofrece una flor a su amada mientras tímidamente evitan el contacto visual. El bosque de otoño de minúsculos bonsais a su alrededor combina con el color de su ropa».

Alien Adam and Eve (Adán y Eva aliens) – Katherine Somerville Howorth Bouman. 40″ x 18″, oil on canvas. Donado por el artista, junio, 2006.
«‘Soy atea entonces pinté a Adán y Eva como aliens púrpura. Los pinté en un jardín para hacer referencia al actual paraíso urbano de Edén. El observador mira desde una cocina a Adán y Eva recogiendo manzanas en su jardín, frente a una torta de manzana puesta en la ventana. ¿Será que los aliens cocinaron la torta? ¿La habrá cocinado el observador? ¿Qué significa cocinar y comerse una torta hecha con un símbolo de conocimiento?’ –Texto escrito por la autora de la obra».

President Obama – Andrea Estrada, 2009. 28″ x 22″, photographs and oil on canvas. Donado por la artista, mayo, 2011.
«Con su reelección, Barack Obama garantizó su posición como David Palmer («24») y de Tom Beck («Deep Impact»), en el panteón de presidentes afroamericanos del siglo XXI de Estados Unidos».

He was a friend of mine (Él fue mi amigo) – Jack Owen. 24″x18″, watercolor on paper. Comprada por Michael Frank en una casa de empeño de Boston. Marzo, 2007.
«El artista es un talentoso acuarelista pues tiene un uso impecable de las transparencias en negativo para crear ese toque nebuloso. El brillo de los ojos del gato casi transparente aporta un destello pacífico en la escena».

Mana Lisa – A. Schmidt, Vancouver, Canada. 12″x16″, oil on canvas. Donado por el artista. MOBA #370.
«Una interpretación transversal de género sobre el clásico de Da Vinci. La nariz de Mana Lisa se muestra de manera ágil, compensando el diálogo entre el primer plano y el entorno del personaje».
Para ver más acerca del MOBA, haz click aquí.
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