Huele a muerte
En una esquina de la calle Capela, fraccionamiento Los Agaves, está la casa de Sol, Alberto y Óscar. (Imagen por Óscar Balderas/VICE News)
La carta, cuentan quienes la leyeron, era un testimonio de depresión, enojo y frustración, pero sobre todo mostraba el deseo de Sol por ser perdonada, aunque también era un esfuerzo por explicar su suicidio y el asesinato de sus hijos: la vida es insoportable cuando la pobreza es tan fuerte que asfixia.'Los vecinos dicen que era muy trabajadora… solo que no le alcanzaba'.
El comisario de la policía municipal de Tlajomulco, César Navarro, recuerda cómo encontró los tres cadáveres. (Imagen por Óscar Balderas/VICE News)
La pobreza que mata tiene nombre
En México, para escribir de cifras pobreza hay que trazar una gráfica que crece: en el año 2000, había 40 millones de pobres, pero también existía la esperanza de que el nuevo milenio redujera esa cifra. Dieciséis años después, en el gobierno de Enrique Peña Nieto, ese grupo creció a 55,3 millones de pobres. De ellos, 24,6 millones no puede costear una canasta básica. Uno de cada 10 mexicanos viven "pobreza extrema", que es otro modo de decir que no compran ropa, no invierten en una escuela, no compran alimentos — comen lo que cosechan — y ni hablar de diversión.El encargado de la Cruzada Nacional Contra el Hambre gana 189.944 pesos mensuales [unos 9.997 dólares]. El titular de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos gana 173.436 [8.671 dólares] cada 30 días. Y un diputado federal integrante de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables se embolsa 74.279 [3.713 dólares] cada quincena. Ellos y un puñado de servidores públicos que delinean políticas públicas, son la esperanza de millones de mexicanos que sobreviven con menos de 19 pesos al día, bebiendo agua hervida, té de orilla quemada de tortilla o el maíz que cosechan para mitigar el hambre. Su futuro no luce prometedor: la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) informó el año pasado que México, Guatemala y Venezuela son los únicos países de la región donde la pobreza no tiene freno y crece.'Definitivamente, ha crecido la cifra de suicidios que tienen que ver con pobreza'.
'Es muy difícil aceptar que ya no podremos verlos, la tristeza que sentimos es inmensa'.
El fraccionamiento Los Agaves está de luto. El olor fétido y la profunda tristeza ha tardado varios días en disiparse. (Imagen por Óscar Balderas/VICE News)
'En la carta, ella argumenta problemas económicos, presión de abogados para perder la casa y separación del marido'.
La tristeza y el consuelo
Así luce la casa de Sol, Alberto y Óscar: un moño rosa y dos azules representan a quienes habitaron este hogar. (Imagen por Óscar Balderas/VICE News)