No toma mucho percatarse que la música de Couch Slut tiene mucho dolor. Está en las guitarras que se envuelven en distorsión para abalanzarse contra las bocinas, en los tamborazos que se dejan caer a modo de ritmo y la inquietante voz de Megan Osztrosits. Pero existe algo mucho más inquietante dentro de estos sonidos que hacen que el dolor prevalezca y se vuelva algo más palpable, algo que jurarias podrías tocar con tus manos.Esto se debe a que el dolor no es una temática que se toma a la ligera en las canciones que conforman Contempt, el disco debut de este cuarteto neoyorquino. El dolor es una fuente inagotable de inspiración en el arte, sobre todo en la música, en las que se ha reflejado a través del country, blues, punk y más recientemente, el emo y el nu metal; se puede decir que Couch Slut toman inspiración de los primeros tres y lo que los separa de los últimos dos es que, en vez de despotricar contra el dolor de una manera adolescente e insulza, se dedican a mostrarlo en toda su espeluznante y repugnante gloria.El motivo de todas las canciones, sonidos desgarrantes de las guitarras y voces desquiciadas es el dolor del abuso, violencia y odio real vivido por Osztrosits. Más que un confesionario, Contempt es la documentación de muchos episodios en la vida de la vocalista: su comentario dado solo en la manera en que narra cada uno de estos, un grito vivo en el que el sufrimiento y el poder de retomar el control se unen. Traté de contactar a Megan para este artículo, pero rechazó la oferta de ser entrevistada, dada la temática de sus canciones. Al escuchar cada uno de sus tracks con Couch Slut, es difícil contradecirla.La banda --que también incluye Kevin Wunderlich en la guitarra, Kevin Hall en el bajo y Theo Nobel en la batería-- tienen su manera de traducir los textos de Megan en algo musical que lo conduce a algo monolítico, una experiencia total en la que el dolor se convierte en uno solo. Basados en el noise rock del que fueron pioneros Swans, Cop Shoot Cop, Big Black, Sonic Youth en sus primeros años, White Zombie antes del metal, y muchas otras bandas; también cuenta con elementos del sludge, género lento y pesado que casa el metal con el punk en las manos de bandas como Eyehategod, Buzzov*en y Acid Bath; así como elementos de black metal e instrumentos poco comunes en el género como saxofón y campanas.Aquí encontramos guitarras que no paran de darnos feedback, ritmos fracturados que se tambalean, líneas de bajo que comandan con insistencia y gritos que apenas se entienden. No es punk porque no saben siquiera formar tres acordes y no es metal porque no tiene una forma o ritmo que seguir, es una masa que a ratos toma forma pero en muchos momentos se disuelve en algo difícil de percibir, aunque su fuerza e insistencia son brutales.Tras lanzar un EP llamado My Life As a Woman, Couch Slut firmaron con la disquera Gilead Media para su disco debut. Ambos discos cuentan con arte de Leandro De Cotis. El arte en blanco y negro de ambos lanzamientos es provocador y violento pero con gran forma, casi como la música.Contempt no es un estudio filosófico sobre el dolor, sino una experiencia viva sin ser melodramático, el testimonio que conlleva el sufrimiento de una mujer y lo que ha vivido, así como lo que hace para no permanecer subyugada. Couch Slut expone el dolor a través de la experiencia de otros con una banda sonora que suena a la boca del infierno en la tierra.Sigue a Noisey en Facebook.
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