Ilustración Aina Carrillo

Estas son nuestras recomendaciones para el día del libro

Os presentamos algunos de nuestros libros y cómics favoritos para el día de Sant Jordi.

por VICE Staff; ilustración de Aina Carrillo
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23 Abril 2018, 3:00am

Ilustración Aina Carrillo

Hoy es el día del libro, el día en el que más libros se venden de todo el año. Muchos son de youtubers y peña de la tele, es verdad, pero a nosotros nos gusta pensar también que seguro que habrá algunos chicos y chicas que descubrirán, gracias a la fiebre de compra de libros, cómo se oculta la maldad en el retrato de Dorian Grey o la extraña historia de Gregorio Samsa el día que se despertó siendo un insecto gigante.

En cualquier caso, como cada año, a continuación os presentamos unos cuantos libros que nos han gustado últimamente para animaros a adquirirlos con el bendito y tradicional 10% de descuento gracias al santo matadragones.

Scrolling after sex
Leticia Sala
Terranova

Supongo que todos los que intentan escribir un primer libro piensan en una gran ópera prima, en algo grande e imperecedero que reflexione sobre los grandes problemas de la existencia humana. Pero estamos en 2018, y todo eso ya huele un poco mal. Las cosas interesantes se encuentran en las cuestiones pequeñas, como si sería mejor que desapareciese el queso o el chocolate, o la ansiedad que provoca no saber qué hora es en las pelis. Ese tipo de reflexiones son las que construyen un universo real y único.

Puede que Leticia Sala le deba la publicación de su primer libro a Instagram, y esa no es otra razón que demuestra que la literatura no está obsoleta si sabes como mutarla. Ella ha sabido captar la atención de un público que practica más el scrolling que el don de pasar página, y lo hizo retratando con mucha valentía y sentido del humor las miserias, mediocridades y grandezas de nuestra generación. Scrolling after sex es fresco, es diferente, es tremendamente personal y a la vez es ‘tú’ y también puede ser ‘yo’.

Si a estas alturas todavía no tienes claro de qué te estoy hablando es porque este no es un libro al uso, no cuenta una historia sino muchas, no hay capítulos sino apartados, listas, fotos, poemas y una amalgama de personajes únicos e irrepetibles. Cuando lo acabas te has enamorado también un poco de Pau, quieres tanto a Greta como su dueña, adoras el ibuprofeno sobre todas las cosas y tienes muchas ganas de hacer follow backs a todo el mundo porque te sientes feliz. Con todos eses mini universos que Leticia tan bien sabe dibujar, muestra de una forma muy inteligente grandes reflexiones sobre temas tan serios como la ansiedad, el miedo a la muerte, la maternidad, las relaciones perecederas y las separaciones eternas. Scrolling after sex es Leticia Sala pero también es todos nosotros.

Raquel Zas

Poulou y el resto de mi familia
Camille Vannier
Sapristi Comic

Indagar en el historial de la familia de unos mismo es siempre un deseo que apetece pero que, por pereza o Dios sabe qué, nunca terminamos realizando. La gran mayoría de nosotros tenemos ideas sesgadas sobre el deambular por la vida de nuestros padres, abuelos, bisabuelos o tatarabuelos, hundiéndonos en un oscuro mar de desconocimiento que solo nos arrastra a no saber exactamente de dónde venimos ni quiénes somos. Camille no.

A partir de una casualidad (encontrar una cajita con las cartas de amor que se enviaban sus abuelos), Camille Vannier empezó a indagar en los orígenes de su familia, un viaje que resultó estar lleno de situaciones extrañísimas, amor desbocado, yates reventados, odio febril, pistolas, riquezas inconmensurables y fracasos económicos absolutos.

Pese al laberinto de nombres, épocas y situaciones, Camille logra articular una ruta clara y concisa por su árbol genealógico, creando un tapiz de escenas que congenian a la perfección con la decisión estética de prescindir de viñetas o globos de diálogo, haciendo que tanto las páginas como las historias sean un estampado sobre el papel y sobre el tiempo.

Leyendo este cómic uno puede reaccionar de dos formas: tener remordimientos por no saber absolutamente nada sobre su familia o, lo que es aún peor, sentir una envidia terrible por la extrema excentricidad de todos esos personajes.

Pol Rodellar

Las respuestas
Catherine Lacey
Alfaguara, 2018

¿Hay alguna manera de que la fase de enamoramiento se mantenga inmutable hasta la muerte? ¿Alguna fórmula para que ese tío del que solías estar enamorada no te de pereza al cabo de un par de años? Esto es lo que intenta desentrañar Catherine Lacey en su segunda novela, Las Respuestas. Y lo hace de una forma muy inteligente.

Mary Parsons es una mujer tremendamente neurótica e hipocondríaca que lleva a sus espaldas unos cuantos traumas emocionales. Para costearse una especie de terapia mística tan espiritual como cara, decide aceptar un extraño trabajo donde le pagan sustanciosas cantidades de dinero por hacer el papel de ‘novia emocional’ para un experimento secreto.

Y así es como Mary empieza a tener citas concertadas con Kurt Sky, un famosísimo actor de Hollywood cuya fracasada vida personal le lleva a ser el conejillo de indias de este sinsentido. Tiene que hacer que le escucha, tocarle la mano, abrazarle y decirle te quiero. Una relación forzada que con el tiempo se va convirtiendo en otra cosa más intensa y transcendental.

Aunque no penséis que se enamoran, al menos no de esa manera en la que nos enamoramos los humanos corrientes. Lacey nos regala aquí una reflexión muy inteligente sobre la soledad, la codependencia, la fama y la identidad. ¿Quiénes somos en realidad cuando en realidad intentamos ser otras personas? ¿Cómo se soporta este mundo loco a sí mismo? Sin duda uno de los lanzamientos más interesantes y frescos de este año.

Raquel Zas

Saint Cole
Noah Van Sciver
Ediciones La Cúpula

Si lo piensas, es tan fácil joder tu vida, pero tan fácil. La vida de Joe, el protagonista de este cómic oscuro y lluvioso de Noah Van Sciver, es una mierda objetivamente hablando: tiene un curro deprimente en una pizzería, bebe demasiado, la relación con su mujer no pasa por su mejor momento… Todo pinta mal en su vida, aunque Joe, como una buena rata, es optimista mientras retoza en el fango y espera su golpe de suerte.

Esta suerte puede tomar la forma de un ascenso, de un poco de sexo por compasión o de una jovencita que empieza a trabajar en su restaurante. Pero nada de eso pasa, al menos no exactamente, y la tierra se hunde literalmente bajo los pies de Joe. No obstante, eso será su salvación.

Creo que merece la pena leer este cómic ya que tiene una capacidad que no se suele encontrar muy a menudo y que es que, aunque casi nada de lo que ocurre en sus páginas es esperanzador, te deja con una clara sensación de esperanza o, al menos, de que lo mejor es seguir tu vida, dejar de preocuparte y confiar en el azar. Y eso tranquiliza.

Juanjo Villalba

Manuel Bergman
Pablo Herrán de Viu
Editorial Dos Bigotes

Escribir un libro no debe de ser nada fácil. En Nueva York, tampoco. Pero, ¿quién no ha fantaseado con aterrizar en la metrópoli más poblada de Estados Unidos en busca de una oportunidad o simplemente con descubrir cómo es realmente esa ciudad que tanto se empeña Hollywood en mostrarnos tan maravillosa?

Me gusta creer que eso es lo que pensó Pablo Herrán de Viu (Palma de Mallorca, 1986) cuando decidió probar suerte en la Gran Manzana. Y le salió bien, porque regresa a España con muchos artículos y su primera novela, Manuel Bergman.

En ella hay algo de confesión. Hay un chico de 24 años que quiere escribir guiones y se traslada a vivir a Nueva York para cumplir su sueño. Hay un novio brasileño que le impide desarrollar su talento, hay prostitutas, chaperos con dinero y hay amor y amistad, la de una anciana (antigua dramaturga en Broadway) que compensa la poca suerte de Jorge (Manuel Bergman para los contratos sin papeles) con sus compañeros de piso de una carísima ciudad donde no se puede pagar una habitación decente.

Manuel Bergman tiene ritmo, personajes con humor (unos más que otros) y es una novela en la que el protagonista pasa de niño a hombre en un ambiente hostil. ¿Cuántos tumbos se pueden llegar a dar en busca de inspiración y para encontrar el guion de una buena historia en Manhattan?

Laura Muriel