El trance del 4/20 a través de varios discos con la sazón indicada

De hip hop, downtempo, y por supuesto dub, va aquí una selección "sinsemilla".
Artwork de The Roots of Dub.

La semana pasada seleccioné algunas rolas del vasto catálogo de Cypress Hill dedicadas al consumo del cannabis. Cypress es una de las bandas icónicas de California y su activismo pro marihuana está bien documentado.

Uno de mis primeros acercamientos a la cultura canábica se dio a partir del booklet que el CD Black Sunday de Cypress incluía. En ese booklet se enumeran algunos hechos acerca la planta de cáñamo entre los cuales varios me sorprendieron. Por ejemplo, se mencionaba que con un acre de cáñamo se podía producir la misma cantidad de papel que con cuatro acres de árboles regulares dedicados a la generación de ése producto, también se mencionan las virtudes médicas de la planta y que el primer borrador del Acta de Independencia de Estados Unidos se hizo en papel de cáñamo.

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Ese libretillo me acercó a un mundo que hasta ese momento me era desconocido y que coqueteaba con la ilegalidad. Después de no mucho esfuerzo conecté mariguana en la escuela pero forjar un porro me pareció una labor imposible para mis torpes dedos: me dispuse a conseguir un jíter. Fui al centro de Coyoacán (centro ceremonial mariguano en Ciudad de México) y conseguí uno con muy poco esfuerzo.

De todos los jíters y pipas que he tenido ese es el único que aún conservo. Es un jíter de forma totémica prehispánica que requiere cierta destreza para usarse. Nunca me gustó. El tótem es de esos de dos piezas y formó algunos meses parte de la colección de figurillas de mi madre, obvio sin que ella supiera que era un dispositivo para consumir los humos cannábicos.

Una vez mencionada mi iniciación en el culto por el THC mis discos favoritos cobraron una nueva dimensión de profundidad atmosférica. Por ejemplo el clásico del downtempo noventero de la dupla de productores austriacos Kruder & Dorfmeister, The K&D Sessions, se volvió más cavernoso e hipnótico. La interpretación del dub por parte de los austriacos incluye rolas muy pachecas como los remixes a "Useless" de Depeche Mode, "1st of the Month" de Bone Thugs & Harmony, "Bug Powder Dust" de Bomb The Bass y "Rollin’ on Chrome" de los Aphrodelics. Todas esas rolas tienen breaks de batería de hip hop diseñados para ser escuchados hasta la madre. Debo asumir que Richard Dorfmeister y Peter Kruder llamaron a su sello G-Stone intentando realmente decir ‘get stoned’ o ‘ponte hasta la madre’ en su traducción al español.

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Una vez que escuché la obra de Kruder y Dorfmeister a finales de los noventa me di a la tarea de investigar de dónde venía el dub y por supuesto la primer referencia fue King Tubby, en particular la famosa colección The Roots of Dub que reúne varios de sus dubs más conocidos. A Tubby se le atribuye el haber definido reglas para hacer remixes y su obra comprende producción para nombres como Augustus Pablo, el Scientist y Prince Jammy. Deleite para fumadores.

Las atmósferas del dub llenas de eco forman el complemento indispensable para el consumo del sacramento rastafariano. La asociación de la música de Jamaica con el rastafarianismo y panafricanismo está bien documentada y es justo el culto a Jah que utiliza al cannabis como sacramento. Lee Perry, Bunny Lee y desde luego Bobby Marley campeonaron el uso de la planta del cáñamo dedicando buena parte de su obra a Jah a través de riddims.

Dentro del trabajo de Perry podemos destacar lo que ha sido llamado como la Trilogía del Black Ark que comprende los discos Heart of the Congos del dueto rastafari los Congos, War Ina Babylon de Max Romeo y Police and Thieves de Junior Murvin. Los tres definieron el dub por de años por venir y son excelentes para alimentar la fantasía rastafariana en la que vivimos algunos de nosotros.

Una de las obras maestras de la música para y de mariguanos es el Endtroducing…. de DJ Shadow en donde se utilizan cientos de sampleos para crear atmósferas propicias para aspirar los vapores con THC. De la misma generación de Shadow y también figura indispensable en la cosmogonía del hip hop basado en sampleos debo mencionar a Otis Jackson Jr. mejor conocido como Madlib que se ha dado a la tarea de buscar los discos más oscuros en las crates más polvosos del planeta tierra. Madlib se creó un alter ego en forma de dibujo animado que llamó Quasimoto que siempre aparece con un cigarrillo humeante presumiblemente de marihuana. The Unseen y el Madvillainy (a dueto con MF Doom) son referencias para el hip hop y la cultura canábica de la década pasada.

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Hace apenas unas semanas estuvo girando en Facebook un video en donde Doom explica la dinámica que desarrollaron él y Madlib durante la grabación del Madvillainy. Madlib pasaba mucho tiempo diseñando beats en su estudio (Bomb Shelter) que le presentaba de cuando en cuando a Doom para que hiciera su magia en el micro. Doom hace hincapié en que Madlib habría estado consumiendo los vapores del cannabis. El viejo Otis es un pacheco de dimensiones épicas.

Existen, desde luego, muchísimos más discos que fueron hechos bajo el influjo del cannabis y aún más que forman parte del ritual de consumo del mismo producto natural.

Mi recomendación es que escuchen todo, todo sin excepción y sin discriminar, puestos .

Jah bendiga.

FB: GranRevancha / Twitter: @revancha_df / Instagram: revancha_df.