Tecnologia

Cómo de maravilloso (y de jodido) es crear una 'start-up' en España

Hablamos con jóvenes emprendedores que te dirán qué debes hacer y qué no si tienes una buena idea.
Fotos por el autor

“La idea no vale nada, lo importante es la ejecución”. Este es uno de los máximos que se repiten una y otra vez en el mundo strart-up. Si bien la idea es fundamental, lo que marca la verdadera diferencia es cómo se materializa. Ojeras, compartir impresiones, infinidad de horas de trabajo y las complicadas rondas de inversores. Un camino arduo y pedregoso lleno de esfuerzo y alegrías en busca del éxito. Una senda que cada año recorren más y más españoles.

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Sofía Benjumea, directora de Campus Madrid de Google, ensalza el labor de empresas privadas para impulsar "start-ups" y trabaja para que cada vez más mujeres emprendan en el sector tecnológico

Me he acercado al 4YFN, el evento de emprendedores start-up más importante del país y de referencia internacional apadrinado por el Mobile World Congress, que en su cuarta edición alberga más de 650 stands de start-ups de todo el mundo, con una grandísima presencia española impulsada por instituciones públicas como Barcelona Activa, Acció y Red.es, y delegaciones start-up de empresas como Banc Sabadell, Microsoft o Google. Además, el evento atrae a más de 700 inversores para conectar ideas con conocimiento, experiencias y capital: el sueño de todo emprendedor.

Para ver cómo está el panorama en nuestro país, he hablado con distintos creadores de start-ups con ideas bastante disruptivas para que expliquen las dificultades y facilidades que hay en España en un sector que no para de crecer. Si te ronda un nuevo concepto de app o empresa por la cabeza, aquí puedes encontrar el empujón que necesitas.

Ethical Time, la 1ª app de moda sostenible

Ignasi Eiriz tiene 19 años y combina sus estudios con su empresa

Bajo la premisa de ser “la primera app de moda sostenible” y con una misión clara: “vestir de acuerdo con tus valores”, Ethical Time es la empresa que conecta todas las marcas sostenibles de producción local con el consumidor. Una idea que rompe con el actual modelo y que cuenta con gran potencial, creada por un joven catalán de 19 años: Ignasi Eiriz.

VICE: Estás estudiando publicidad y no tienes ni 20 años. ¿Cómo te has atrevido a montar una start-up?
Ignasi: Surgió a nivel personal. Decidí que no quería seguir fomentando la explotación laboral. Hice una investigación para ver cómo las grandes empresas hacían su manufactura, y después hice una investigación de dónde podía comprar yo. Vi que existían muchísimas marcas de ropa sostenible, pero eran muy pequeñas y no tenían visibilidad.

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Como yo empecé a comprar en esas tiendas online, los de mi entorno me preguntaban. Sin quererlo me convertí en un consultor que unía personas y marcas. Llegó el momento que me lo preguntó tanta gente que pensé que debía existir algo. Me metí de cabeza con el proyecto y comenzó a apuntarse gente, como amigos, voluntarios o profesores. Empiezas por plantearla en tu alrededor y acabas metido por completo.

"Hicimos una campaña de micromecenazgo a través de Verkami. Lo sobrepasamos y nos dio notoriedad. Participaron más de 500 personas y 30 marcas, cosa que llamó la atención de los medios de comunicación"

La idea rompe con la industria textil rollo Inditex. ¿Cuáles han sido los primeros pasos?
Hicimos una campaña de micromecenazgo a través de Verkami y lo sobrepasamos. Nos dio notoriedad. Participaron más de 500 personas y 30 marcas, cosa que llamó la atención de los medios de comunicación. Nosotros vamos a reunir todas las marcas locales para convertir el modelo textil ético en una oportunidad.

¿Y vas a dejar los estudios?
Todavía lo combino, aunque le estoy quitando muchas horas a la universidad. Los profesores me tranquilizan porque tarde o temprano me sacaré los estudios y, a su vez, estoy adquiriendo un conocimiento con la start-up que no se enseña en ningún lado.

"Sabes que vas a estar unos años 24 horas al día dando la cara sea como sea, con momentos muy buenos y con otros realmente malos. Sobre todo, tienes que estar preparado para los que no creen en tu idea"

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Cuando te metes a emprender, falta muchísimo conocimiento para saber adónde ir. Cuando profundizas más, sí que ves que hay más iniciativas, como empresas o aceleradoras. Ship2B o Lanzadera serían dos ejemplos. Son bastante contadas y escogen muy pocos proyectos. Al final tienes que decidir y tirarte a la piscina.

Sabes que vas a estar unos años 24 horas al día dando la cara sea como sea, con momentos muy buenos y con otros realmente malos. Sobre todo, tienes que estar preparado para los que no creen en tu idea.

Dribo, sácate el carnet de conducir vía app

Sacarte el carnet de conducir vía app. El cometido de Enric Romero con Dribo

Dribo salió al mercado hará unos tres meses convirtiéndose en “la primera app para sacarte el carnet de conducir”. Así de simple: creas tu perfil, decides cuándo y cómo hacer ejercicios y test con gran usabilidad, y reservas las prácticas y exámenes desde el móvil. Hablamos con uno de sus creadores, Enric Romero, de 32 años, que nos cuenta las peripecias que han tenido que hacer al abrir un nuevo camino en el sector de autoesculas.

VICE: ¿De dónde surgió la idea?
Enric: De una agencia de publicidad. Vino un cliente con la idea de modernizar su autoescuela y comenzamos a rascar. Vimos que había una oportunidad grande en cuanto a ofrecer el servicio de algo tan vital en una persona como el carnet, sobre todo en la juventud: pasas de niño a adulto en el momento que lo consigues.

La experiencia que teníamos era que era caro, que pagabas cosas que no tenías muy claras, y el hándicap de ir a clase con un libro. Vimos que era una oportunidad de mejora y nos lanzamos para revolucionar el sector.

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"Lo más complejo es la parte burocrática y administrativa de Tráfico. […] Como hemos abierto un camino nuevo, hemos tenido que picar muchísimas puertas"

¿Qué trabas os habéis encontrado para hacer realidad vuestra start-up?
Como start-up ha ido bastante rodado. Hemos cerrado una primera ronda de 250.000 € y ahora vamos a por una segunda mucho mayor. A la gente y el mundillo start-up les gusta la idea. También estar en Barcelona Activa y en el 4YFN nos ayuda a estar en el sitio indicado. Lo más complejo es la parte burocrática y administrativa en Tráfico. Estamos abriendo un nuevo camino. Nosotros somos una autoescuela para poder operar como tal y, al ser disruptivo, hemos tenido que picar muchísimas puertas.

¿Y cómo se consiguen 250.000 € de financiación?
Hemos conseguido una parte con inversión privada con rondas en, por ejemplo, ESADE, y otra parte con financiación pública de ENISA, que pertenece al Ministerio de Economía. En esta primera ronda de inversión ha intervenido mucha gente conocida. Como te digo, ha entrado muy bien y no ha sido muy complicado convencer a los primeros inversores. Las complicadas son las siguientes rondas donde tienes que demostrar que el método funciona y que las métricas son escalables.

Cuando no hay unas métricas creíbles para justificar el negocio, lo que necesitas es mover algo de pasta y de facturación. También se puede buscar alguna empresa que te ayude a gestionar ayuda de financiación pública aunque se queden un poco de comisión. Te agilizará mucho los trámites y te podrás dedicar más al proyecto que es lo que te va a aportar valor.

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RatedPower, web para crear grandes proyectos de energía renovable

Aunque es un sector con mayoría masculina, Andrea Barber es un claro ejemplo en contra de los estereotipos dentro del sector tecnológico

Si bien en las anteriores son ejemplos de B2C — business to consumer—, RatedPower trabaja únicamente con y para empresas. Se trata de un software que utiliza Google Earth para crear un proyecto de energía renovable de gran rendimiento. La CEO y creadora de la start-up Andrea Barber, de 31 años, nos explica cómo es hacerse paso en un mundo plagado de testosterona.

VICE: ¿Siendo mujer en el mundo de las start-ups tecnológicas, te ves un poco “sola”?
Andrea: Sí que es verdad que hay muy pocos referentes femeninos y parece que eres un poco bicho raro cuando entras en este entorno emprendedor, porque al final hoy en día cuando tienes 31 años parece que lo que tienes que hacer es formar una familia y que es incompatible con crear una start-up. Faltan referentes para demostrar que sí se puede y cambiar la visión de que si eres madre no puedes tener una empresa.

Los compañeros hombres también tienen que apoyar y conciliar. Es menos común que haya emprendedoras en el sector tecnológica, del mismo que lo es en una ingeniaría o el sector de la energía. A su vez, lo de emprender comporta un riesgo y debes tener un entorno de apoyo y unos ahorros. Hay que intentar cambiar el pensamiento de que a una edad biológica tengas una serie de prioridades. Sobre todo, que el sector masculino se conciencie y se vaya regulando solo sin que sea visto como un problema.

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"Hoy en día cuando tienes 31 años parece que lo que tienes que hacer es formar una familia y que es incompatible con crear una start-up. Faltan referentes para demostrar que sí se puede"

Sois tres fundadores y vuestro software es una plataforma para implementar la ingeniería de energías renovables a gran escala. ¿Cómo es empezar directamente con multinacionales?
Principalmente trabajamos para utilities como Gas Natural e Iberdrola o consultoras como Acciona o ACS. También bancos y fondos, fabricantes de equipos fotovoltaicos o empresas de ingeniería. Hemos automatizado el proceso. El cliente nos dice su parcela para hacer la implementación de la planta, escoge unos equipos y una serie de criterios técnicos y civiles, y con eso te decimos cómo tiene que ser la implementación. Antes se necesitaban empresas de ingeniería y varias semanas, y ahora lo puede hacer cualquiera que tenga conocimientos técnicos en 5 minutos. Además puedes probar distintas combinaciones. Ya trabajamos con bastantes clientes internacionales, pero nunca particulares.

Cuando empiezas, parece que tengas miedo a que te plagien la idea. Es lo primero que tienes que cambiar. Debes compartirla porque prácticamente todo es la ejecución. La idea está muy bien, pero ves algunas brillantes fracasar y otras que más normalitas que llegan al éxito. Hay que informarse, compartir y preguntar mucho a futuros clientes qué es lo que les parecería tu idea. Una vez tienes validado el modelo, ir a por ello.

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"Lo primero que debes hacer es conocer start-ups que han pasado por lo mismo que tú, que comparten contactos, experiencias y te dan consejos"

¿Y cómo ha sido el camino hasta aquí?
Los tres trabajábamos en ingeniaría con perfiles complementarios y vimos que había esta necesidad. Lo más complejo es la gestión del tiempo. Muchísimo trabajo entre pocas personas y sitios como Google con Campus Madrid donde compartese un espacio de conocimiento, ayuda muchísimo. Entramos de residente dentro del campus gracias a dos aceleradoras que tienen allí incubadas, y nos aportaron muchísimas cosas.

Lo primero que debes hacer es conocer start-ups que han pasado por lo mismo que tú, que comparten contactos, experiencias y te dan consejos. Luego Google pone a tu disposición un montón de servicios, charlas, seminarios, contactos. Cualquier cosa que te puedan ayudar. Entrar en este espacio donde todos compartimos lo mismo es muy importante. Nosotros dejamos nuestros puestos de trabajo con buenos sueldos en el momento de comercializar el proyecto. Tienes que lanzarte.

CoCooking, la plataforma social del tupper

"Hoy por ti, mañana por mí" es la idea de compartir tupper de Albert Argilés

Esta plataforma quiere socializar el momento tupper. Imagina cocinar un día para 4 personas para compartirlo en el trabajo o la uni, y recibir 4 monedas canjeables por otros tuppers de otros compañeros o amigos. Gracias a CoCooking vuelve el trueque para que ahorres tiempo, esfuerzos y dinero. Albert Argilés, de 36 años, nos explica los pasos y las claves hasta comenzar a ver luz al final del túnel.

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VICE: ¿Qué ha sido lo más difícil hasta que se ha hecho realidad CoCooking?
Albert: Monetizar la idea. Nuestros clientes de pago nunca son el cliente final, sino el gestor de la comunidad, como el responsable de la empresa, universidad o coworking que impulsa la idea en un grupo de personas. Ahora mismo estamos con precios por el suelo, simbólicos, porque nuestra intención es demostrar ciertos hitos y cierto interés.

"Lo más complicado también es hacer entender qué es CoCooking. No vendemos zapatos 1 € más barato, sino que hemos creado algo nuevo"

Luego, lo más complicado es hacer entender qué es CoCooking. No vendemos zapatos 1 € más barato, sino que hemos creado algo nuevo. Una vez rompemos esa barrera, a la gente le encanta y se motivan sin parar. Nuestro cometido es incentivar esas motivaciones. Es un trabajo que hacemos online y cuantos más seamos usando la plataforma, más saldrá a cuenta.

La idea de socializar el tupper. Cuéntame cómo surgió.
Trabajaba en un coworking con más de 200 personas. Como tenía necesidad de comer, podía escoger tres opciones: restaurante y gastarme dinero, comer algo de take away que suele ser poco saludable, o cocinar para mí, que significaba disciplina y trabajo. Como quería probar de cocinar un plato de una compañera con quinoa, le propuse cocinarle un día a ella un día y ella a mí otro día. Es ese momento se juntó una persona más.

"Nosotros buscamos cómo medir estos intercambios y nos inventamos los puntos que representa un plato. De ahí vimos que era viable y conseguimos cerrar una ronda de inversión" — Albert Argilés, CoCooking

Se fue uniendo más gente de forma muy orgánica, y pasamos de un grupo de WhatsApp a un grupo de Facebook, y la peña empezó a cocinar unos para otros. Nosotros buscamos cómo medir estos intercambios y nos inventamos los puntos que representan un plato. De ahí la cosa se puso seria y conseguimos cerrar una ronda de inversión.


LEE:

¿Un consejo para alguien de 20 años que no sabe muy bien qué hacer?
Que contacte con gente como nosotros, que le podemos ayudar. Estamos dentro de un ecosistema donde hay unos valores que se comparten, que se fundamentan en ayudar. Les diría que no tengan miedo en compartir las ideas, que busquen gente con conocimiento que les ayuden y que se lancen. Pueden lanzarse por completo o poco a poco en su tiempo libre.

Sobre todo les diría que no piensen en desarrollar un producto sino en validar una idea. Intentar crear cualquier cosa, aunque sea muy pequeña, para ver si realmente funcionaría. Luego ya pensarás en hacer una app y buscar inversores. Básicamente, que se lean El método Lean Startup.