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Batistuta: Incrédulo ante la sequía Albiceleste, aclara el mito de su odio por el futbol

En entrevista para FIFA 1904, el segundo máximo goleador histórico de Argentina habló de la pésima racha de la Albiceleste en competencias internacionales y desmiente detestar el futbol.
PA Images

Dos Copas América (1991 y 1993), una Copa Confederaciones (1992), tres Copas del Mundo (Estados Unidos 94, Francia 98, y Corea-Japón 2002) como futbolista profesional, 78 partidos internacionales defendiendo el trapo de la Albiceleste y 56 goles anotados (segundo máximo goleador por detrás del fenómeno Messi) acreditan a Gabriel Batistuta para opinar de la crisis que atraviesa su selección nacional y todo lo referente al deporte amado. La última vez que los argentinos festejaron la conquista de un torneo de selecciones mayores fue, precisamente, gracias al doblete de "Batigol" en la final de la Copa América de 1993 ante México. Esto hace 24 años.

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En entrevista para la revista digital de la FIFA, Gabriel Batistuta dice sentirse sorprendido por la sequía de trofeos de Argentina en el plano internacional. "Pensé que [Argentina] ganaría la [Copa América] del 95 también… Es increíble que Argentina no haya ganado más nada. Siempre estuvo cerca", responde uno de los mejores 9 en toda la existencia del futbol, mientras se guarda algo de esperanza para el futuro de su amado equipo. "Pero cuando nosotros ganamos la Copa América de 1991 hacía mucho que no ganaba ese título tampoco. A lo largo de la historia diría que no se nos da muy fácil", concluye "Batigol".

Para Batistuta, el aficionado al futbol no logra comprender lo que pasa por la mente del jugador frente a una jugada decisiva, como le pasó a Gonzalo Higuaín en la final del Mundial de 2014 y en las dos finales perdidas de Copa América ante Chile. "Yo lo puedo entender como 9. Pero el hincha está lejos de saber qué te pasa por la cabeza en un momento semejante… Muchos pensamientos que te complican".

Además de lamentar la mala suerte de sus compatriotas, Batistuta aclaró su supuesto odio por el balompié, luego de que hace años en una entrevista asegurara que a él "nunca le gustó el futbol".

"Lo dije, pero fue una defensa personal contra la prensa y la gente misma. Traté de imponer esa idea para que no me pregunten nada. Ya era demasiado lo que vivía en los entrenamientos. No te olvides que yo jugaba en el futbol italiano del bueno. Había mucha presión, se hablaba todo el tiempo de futbol y a mí me aburría bastante. Por supuesto que amo el juego, la táctica, el entrenamiento, todo lo que pasa en la cancha. Si bien no lo era tanto en mi juventud, después se convirtió en mi pasión. De hecho lo viví muy intensamente. Ahora camino con dificultad justamente por eso: porque di mucho más de lo que podía dar".

"Batigol" se refiere a los constantes dolores en las piernas que sufrió en los últimos años de su carrera y que a sus 48 años siguen presentes. Sin embargo, su amor por el futbol siempre ha estado ahí a pesar de los inevitables protocolos que la fama del futbolista le obliga a seguir.

"Amo el juego y todo lo que involucra el proceso del juego en sí. Me gusta un poco menos el tema de las entrevistas, la polémica, lo de afuera…"