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Tuve ocasión de hablar con Bobby hace 20 años, cuando estaba haciendo las entrevistas para Please Kill Me. Fue un verdadero placer entrevistarlo. Me contó cómo “96 Tears” había llegado a ser un éxito, y durante toda la entrevista destilaba entusiasmo, ingenuidad y verdadera pasión por el rock’n’roll. Bob explicó la historia tan bien que casi podía imaginármelo entrando en tiendas de discos y cadenas de radio con su single bajo el brazo, con la esperanza de que alguien se fijara en él.Aquí os dejo su relato, que arranca desde su infancia en una comunidad mexicana en Saginaw, Michigan.MEXICANOSSaginaw tenía una nutrida población de origen mexicano, debido a la llegada de muchos inmigrantes que acudían para trabajar en las granjas. General Motors había construido una fábrica enorme allí durante la década de 1940 o 1950. Cuando los trabajadores migrantes se enteraron de que en GM los contrataban aunque no tuvieran formación escolar, se establecieron en la zona. Así lo hicieron mi padre y mi hermano mayor, y por ese motivo empezamos a vivir en Saginaw.En el instituto no éramos muchos mexicanos americanos, quizá seis o siete, por lo que era un poco duro. A pesar de ello, todo el mundo era bastante agradable; donde más prejuicios había, de hecho, era en los clubes sociales. Cuando formamos la banda, no nos dejaban tocar en sus clubes. No podíamos porque éramos mexicanos, ¿sabes? Eso era lo raro, pero como nos hicimos famosos tan rápido, luego éramos nosotros los que no queríamos tocar allí.
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