
Siempre reviso los tags que aparecen en los bandcamp y si no encuentro ninguno que me enganche directamente lo cierro. En el caso de Trono de Sangre el que me enganchó fue ”caleiah“, que a estas alturas ya es el equivalente a “certificado de calidad”. De todos los miembros del grupo, elegí hablar con Jorge Lacera (batería) porque me fascina que un tipo que aporrea como él lo hace se gane la vida cocinando manjares muy finos.
VICE: ¿En qué restaurante trabajas, Jorge?
Jorge: Estoy en el hotel Vincci Soma de Goya. Y ya por las tardes ensayo, tatúo o dibujo. Mi mujer me dejará en breve.
¿Es un sitio muy pijo?
Lo era en su momento. Ahora con toda esta mierda que tenemos encima pues bastante normal. Me encargo del departamento de restauración. Toda la oferta gastronómica: elaboración de menús, bodas comuniones, bautizos coffee breaks, carta restaurante, gestión de personal…. Todo el día en la mierda. De todo menos cocinar, que es lo que me gusta.
¿Cómo empezaste a aficionarte por la cocina?
Mis padres siempre tuvieron restaurantes. Nunca tuve el dilema de qué quería ser de mayor. Con catorce años estaba haciendo croquetas con mi padre y de ahí hasta ahora.
Qué suerte.
¡Jajajaja! Sí bueno, fue bastante duro, he comido toneladas de mierda para llegar a estar donde estoy, pero no me arrepiento. Lo que sí siento es que estoy en un momento de cambio, un momento de mi vida en que no soporto el trabajo en equipo y eso con la cocina no es compatible. Lo único que me apetece hacer en equipo es tocar.

La crisis del chef.
Tener gente a tu cargo es muy complicado, sobre todo cuando cada vez tienes menos recursos. Un día me van a sacar en el programa ese de Gente porque le he metido un catanazo a alguien. No quiero llegar a ese punto.
¿Alguna vez has perdido los nervios?
Una vez tenía una mesa de parisinos pijos de la ostia que daban mucho asco y en carta tenia un salmorejo de tomate verde y aguacate con jurel. Me devolvieron el salmorejo a la cocina porque decía que lo quería caliente. Todo esto con el restaurante lleno. Me pillé tal chine que salí a explicarles que eso se come frío y no dijeron ni pío, bajaron la cabeza y se pusieron a comer. Cuando volví a la cocina me di cuenta de que se lo había dicho con mi cuchillo en la mano. No han vuelto a aparecer por aquí.
¿Hay mucha tontería en el mundo de la cocina?
Como en todos lados. A mí hace tiempo que me dan mucho asco los sommelier de palo, ahora resulta que todo el mundo sabe de vinos y de cocina porque han visto Top Chef.
A mí me hacen gracia los listillos de la nutrición cuando dicen cosas como que “la leche es veneno”.
Esos listillos cuando están de resaca se comen un McDonalds y se quedan tan panchos. Cada uno debe comer lo que le guste y le siente bien y dejar de darle la chapa al que esta al lado.
Postureo en la cocina.
La gente lee cuatro cosas y ve tres programas y cree que ya lo sabe todo de la materia. El rollo este de, “joder ¿eres cocinero? cómo mola”. Se piensan que es como en la tele, que estás todo el día en el laboratorio creando. No digo que no sea un trabajo que este bien, pero es un trabajo muy duro, muy sacrificado.

Jorge Lacera es dibujante y tatuador. El artwork de Trono de Sangre es obra suya.
Creen que saben de cocina pero no cocinan.
Lo clave para empezar a cocinar es comprar un libro que sea sencillo o recetas por internet, como quieras, e ir haciéndolas con calma y con cariño, que es una de las cosas mas importantes en la cocina. Cosas sencillas y poco a poco ir complicándote un poco más. Nosotros quedamos en casa de Fer y nos metemos unas buenas comidas (en el buen sentido), con su correspondiente sobremesa de ocho horas.
¿Y si no os apetece cocinar a dónde vais?
Yo voy mucho a un mexicano en Malasaña. Chilango se llama. Mola mucho, hacen los mejores nachos que he comido en Madrid y los dueños son de puta madre. Bueno y las margaritas y el tequila y…
¿Qué plato sería vuestro disco?
Es un disco confitado a baja temperatura con mucho cariño y mucha mala ostia a la vez. Con lágrimas agridulces de fluidos corporales y una patada en la nuca.