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Cultură

¿Cómo afectan las drogas ilegales a la fertilidad de las mujeres?

Preguntamos a varios médicos cómo las drogas pueden influir en que te quedes embarazada.

por Arielle Pardes
07 Noviembre 2014, 10:39am

Ilustraciones por Stephanie Hurtado

​Hace unas semanas publicamos un artículo sobre ​la forma en ​que las drogas ilegales afectaban al esperma. El diagnóstico era bastante inquietante: para resumir, todas las drogas que molan tienen un efecto adverso sobre la calidad, el recuento y la movilidad del esperma, lo que se traduce en una mayor dificultad de estos pequeños nadadores para llegar a su destino. Pero no todo eran malas noticias: después de varios meses, el esperma del hombre se regenera, por lo que con unos meses de abstinencia es posible recuperar la plena fertilidad.

Y ¿qué hay de las mujeres? Los tíos son fábricas de esperma, pero las mujeres nacemos con todos los óvulos que vamos a tener en nuestra vida. No tenemos segundas oportunidades. ¿Podrían las drogas dañar esos óvulos permanentemente? Y una vez has concebido, ¿realmente es tan malo consumir drogas durante esos horribles meses en los que llevas al bebé en el vientre? Pueden parecer preguntas absurdas, pero hay más embarazadas que se colocan de lo que crees: un estudio demostró que casi el ​5 por c​iento de ellas confesó haber consumido drogas ilegales en los 30 días anteriores al estudio. Asimismo, según un análisis toxicológico realizado en mujeres embarazadas en Nueva Orleans, el ​19 por ciento de ellas dio positivo en al menos una sustancia.

Para saber qué drogas son malas y cuáles son muy malas para el embarazo, hablé con el doctor Ricardo Yazigi, especialista en fertilidad del Centro de Fertilidad Shady Grove de Maryland; la doctora Gillian Lockwood, directora médica de la Clínica de Fertilidad Midland, en Inglaterra; y el doctor Dimitrios Mastrogiannis, futuro director de medicina materno-fetal de la Universidad de Illinois, en Chicago, cuya próxima publicación sobre la adicción a las drogas y su repercusión en el embarazo trata estos asuntos exhaustivamente.

Marihuana

Ahora que en casi cualquier parte es legal fumarse un porro, el mercado de la marihuana ha puesto el ojo en las clientas. Ya sea a través del activismo social (​Madres por la Marihuana) o en los clubs sociales (​el Club del Cannabis de Beverly Hills), las madres fumetas son una realidad innegable. Pero ¿qué ocurre si fumas un porro cuando estás intentando quedarte embarazada?

"Hay un ​estudio muy antiguo, publicado por el Journal of Epidemiology en 1990, en el que se afirma que existe un riesgo muy elevado de que una mujer que fume marihuana sufra infertilidad por falta de ovulación", dijo el doctor Yazigi. No queda claro exactamente qué provoca esta disfunción, pero parece ser que se debe a una interferencia en el eje hipotálamo-hipófisis-ovario (HHO), que regula las hormonas entre estos tres órganos. El consumo de marihuana puede provocar un descenso en los niveles de la hormona luteinizante, necesaria en el proceso de ovulación.

El doctor Yazigi también explicó que "el riesgo en mujeres que hubieran consumido marihuana hasta un año antes de querer quedarse embarazada era aún mayor que en aquellas que la hubieran consumido después de transcurrido un año, si bien no había una consistencia evidente entre la frecuencia y la duración del consumo y el efecto". Por otro lado, el estudio demostraba que dicho efecto se mitigaba en mujeres que consumían marihuana regularmente, en contraste con aquellas que solo lo hacían ocasionalmente, lo que tal vez se debiera a que el primer tipo de consumidoras hubiera desarrollado cierto grado de tolerancia a la droga.

La marihuana también puede ralentizar el desplazamiento del óvulo por el oviducto, impidiendo que se implante en el útero. "Hay un margen muy breve de tiempo para que se produzca la implantación del embrión", explicó el doctor Yazigi. Si un embrión intenta implantarse antes o después, puede hallar dificultades para hacerlo, lo que podría provocar que el embarazo no se produjera".

Dicho esto, hay que señalar que, una vez metido el bollo en el horno, fumar un poquito de maría no es lo peor que puedes hacer. En este punto, las opiniones de los expertos varían: algunos ​estudios han establecido una correlación entre el consumo de marihuana durante el embarazo y una ralentización de los procesos mnemónicos en los niños; ​otros, en cambio, aseguran que no existe ningún efecto adverso. Sin embargo, tal como apuntó el doctor Mastrogiannis, "la Academia Estadounidense de Pediatría ha revisado estos datos y ha concluido que el consumo de marihuana no perjudica de forma alguna al neonato". Asimismo, añadió que no se sabe a ciencia cierta que existan efectos adversos, ya que no se ha investigado en profundidad sobre este asunto en particular, pero que no parece especialmente peligroso. Eso son buenas noticias: en el hospital de la Universidad de Temple, en Filadelfia, de cuyo departamento de medicina materno-fetal era director el doctor Mastrogiannis, el 17,5 por ciento de las pacientes embarazadas dio positivo en el test de marihuana.

Cocaína

Cuando estaba en la universidad, conocía a muchas chicas que estaban enganchadas a la cocaína porque les ayudaba a salir de fiesta toda la noche y a ​estar más delgadas. Eso también explica por qué resulta tan difícil determinar los efectos del polvo blanco en la fertilidad: son muchos los efectos secundarios que acompañan un estilo de vida marcado por la coca, como el mayor consumo de alcohol y la pérdida de peso, y que también podrían afectar a la fertilidad por sí solos.

Sin embargo, los estudios sobre los efectos de la cocaína en la fertilidad dan que pensar. La doctora Lockwood explicó que, como ocurre con la marihuana, el consumo de la cocaína puede "suprimir la ovulación al interferir en los sutiles procesos de retroalimentación que regulan el ciclo ovárico". El doctor Yazigi añadió que la cocaína también podría incrementar la presencia de la hormona prolactina, que interrumpe el equilibrio hormonal y el ciclo menstrual; por otra parte, se ha demostrado que el consumo de cocaína puede aumentar la posibilidad de que se produzcan anomalías en las trompas de Falopio.

"Pero la pregunta es: ¿qué anomalías? No conocemos la respuesta", confiesa el doctor Yazigi. "Sabemos que la cocaína reduce la fertilidad, pero no conocemos los mecanismos exactos."

De algún modo, los estudios resultan confusos, ya que, tal como expuso el doctor Mastrogiannis, "no es ético dar cocaína a una mujer embarazada, ni a ninguna mujer, de hecho".

Lo que sí sabemos por los estudios es que la cocaína no es buena para la fertilidad ni para el embarazo. "En los estudios sobre el consumo de cocaína, hemos visto casos de partos prematuros, ruptura de la membrana y desprendimiento de la placenta, caso este último que puede provocar la aparición de coágulos de sangre, parto prematuro o incluso la muerte del bebé. La razón es que la cocaína es capaz de atravesar con facilidad la barrera placentaria e instalarse en las membranas de la placenta con graves consecuencias. Los resultados del Estudio nacional para la prevención de defectos congénitos también han puesto de manifiesto la relación entre el consumo de cocaína y el riesgo de que el bebé sufra hendidura del paladar.

Evidentemente, ello depende de la cantidad de cocaína que se consuma. Del mismo modo que el consumo compulsivo de alcohol durante el embarazo es mucho peor que tomar una cerveza de vez en cuando, consumir cocaína de forma habitual resulta más perjudicial que meterse una puntita diminuta ocasionalmente. Aun así, seguramente lo mejor es no tomar nada si estás con el bombo.


Opiáceos

Los opiáceos se han convertido en una verdadera plaga, y el número de mujeres que los consumen está aumentando de forma constante. En la década pasada, ​se multiplicó por diez la cifra de mujeres que murieron por consumir analgésicos opiáceos.

La adicción a los opiáceos cuando estás embarazada es asunto serio, porque básicamente, el bebé también recibe una dosis. "Puesto que el feto comparte la sangre de su madre, estas drogas se transmitirían al feto en dosis que podrían ser letales o que podrían provocar graves síntomas de abstinencia después de nacer", explica la doctora Lockwood. Las mujeres adictas a los opiáceos se ven en una difícil situación desde el momento en que se quedan embarazadas: si se pasan por exceso, el bebé puede sufrir una sobredosis, y un exceso de abstinencia puede provocar la muerte del bebé.

El tratamiento con metadona suele ser la mejor alternativa, ya que este fármaco es menos perjudicial que la heroína durante el embarazo. Incluso así, afirma el doctor Mastrogianni, la metadona puede causar complicaciones tras el parto: nacimiento prematuro, bajo peso al nacer o retrasos en el desarrollo, y eso en el supuesto de que el bebé llegue a nacer. "Los opiáceos pueden provocar la ruptura de la membrana o que el bebé nazca muerto", continúa.

Obviamente, resulta mucho más complicado quedarse embarazada cuando se consumen opiáceos. Un ​estudio ha revelado que su consumo puede producir hipogonadismo tanto en varones como en mujeres, lo que lleva, a su vez, a otra serie de problemas hormonales. En las mujeres, los síntomas incluyen periodos irregulares e infertilidad. Asimismo, se sabe que los opiáceos provocan una disminución del apetito sexual, con lo que se reduce, también, la posibilidad de tener relaciones sexuales.

Anfetaminas

Bajo este apartado incluimos todos los tipos, incluidos el MDMA / éxtasis, la metanfetamina y el speed, ya que los estudios no hacen distinción entre los distintos tipos de anfetaminas. Esto, naturalmente, dificulta la capacidad de determinar qué drogas es preferible utilizar durante el embarazo, así que optaremos por simplificar: lo mejor es que te tomes un vaso de vino como sustituto.

El doctor Yazigi corroboró que no existe ningún estudio fiable que explique en qué medida las anfetaminas pueden perjudicar la fertilidad de la mujer, sobre todo porque las mujeres que las consumen suelen combinarlas con otras drogas cuando salen de fiesta. Lo que está claro es que no es bueno, ni para la madre ni para el bebé, continuar consumiendo anfetaminas durante el embarazo, ya que pueden causar arritmia, hipotermia, convulsiones y embolia.

Un estudio realizado en 65 mujeres suecas que consumían anfetaminas durante el embarazo mostró que sus bebés nacieron con menor tamaño, peso y con la cabeza más pequeña que los del grupo de control. Pero en 2005, un grupo de expertos sugirió que no existían "pruebas suficientes" para determinar que el consumo de anfetaminas tuviera efectos adversos sobre el feto.

LSD

¿Listas para recibir (relativamente) buenas noticias? No hay pruebas que demuestren que el LSD tenga efectos adversos sobre las posibilidades de quedarse embarazada o sobre el útero. Ello no significa que no pase nada por colgarse de un ácido durante el embarazo, pero por ahora se sigue estudiando si puede tener consecuencias graves sobre la fertilidad.

"Hemos realizado muchos estudios, observado a pacientes y no hemos visto a ninguna [mujer embarazada] consumir LSD", afirma el doctor Mastrogiannis. Debo mencionar que ninguno de los médicos con los que hablé dio su visto bueno para el consumo de ninguna de estas drogas durante el embarazo. En otras palabras, es cierto eso que dicen sobre ser mujer: no se puede tener todo.

Ilustraciones por Stephanie Hurtado.

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