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Cultură

En guerra con las cacas

A la defunción por culpa de la excreción
9.1.12

Mientras lees esto, millones de personas están depositando su materia fecal en lavabos, agujeros, cunetas, ciénagas, arenas movedizas, océanos, Hondas Civic, fregaderos, orinales, hoyas, bosques, hierba, contenedores, papeleras, estatuas de la virgen María, orificios nasales, bocas, axilas, pies, vaginas, penes, el ojete de otra persona, mascotas, queso y cualquier otra cosa que te puedas imaginas. Añade excrementos de animal a la combinación y será evidente que nos encontramos ante una seria epidemia de excrementos de la que aún no tenéis constancia. Permíteme informarte: algún día -puede que dentro de poco- experimentaremos un cúmulo mundial de aguas residuales tan bestia que un tsunami de mierda (literalmente) destruirá el mundo, dejando excrementos por todos los pueblos y ciudades que se interpongan en su camino. Ríos de caca sepultarán islas y se alzarán cientos de metros de altura hasta romper las ventanas de los áticos de los últimos supervivientes, provocando que se ahoguen en un vestíbulo lleno de diarrea. ¿No me crees? En fin, hermanos y hermanas, tengo noticias para vosotros. Los zurullos nos han declarado la guerra, y están ganando. He aquí algunos de los innumerables ejemplos de cómo la mierda puede matar.

PULVERIZADOR DE CACA DE PALOMA

El 7 de diciembre de 2007, Craig Taylor de Balgowlah, Australia -una persona que, al igual que tú, no temía ni conocía la muerte fecal- se refugió de una tormenta bajo el toldo de una tienda. Lamentablemente, las palomas llevaban mucho tiempo allí anidadas; de hecho, el toldo estaba tan lleno de cacas de pájaro que la lluvia provocó que se derrumbara sobre el pobre Craig y lo aplastara. Su muerte no fue en vano: tres años más tarde, una investigación forense dictaminó que "la cuestión de la seguridad de los toldos es urgente y requiere que se notifique inmediatamente a todos los ayuntamientos del estado".

TORRENTES DE MIERDA DE CABALLO

Un caballo produce entre 5 y 15 kilos de heces al día. Antes de que existieran los automóviles, en ciudades como Nueva York vivían más de 100.000 caballos que transportaban gente y mercancías de un lado a otro, lo que equivale a 750 toneladas de mierda al día. Según el libro de 1997 Making of Urban America, "Los truños estaban por todas partes, extendidos por la calzada, amontonados cerca de los establos, aplastados por los vehículos y arrastrados por el viento”. Nueva York solucionó el problema de estos montones indecorosos autorizando a “carreteros de suciedad” a transportar la mierda a vertederos designados, que atraerían moscas y olores durante meses e incluso años. Después de llover, la suciedad se concentró en riachuelos y charcos en la calle. Aún peor, la ciudad tuvo que hacer frente a un exceso de cadáveres de caballo, además de su mierda, y a menudo tiraban sus cuerpos a los ríos cercanos. Además, miles de personas murieron cada año a causa de enfermedades relacionadas con materia fecal. Así que la próxima vez que alguien se queje del "mal de petróleo", coméntale el pasado y que el motor de combustión interna fue una de las mayores victorias de la humanidad en la Gran Guerra de los Excrementos.

FÍSTULAS RECTOVAGINALES

La fístula rectovaginal, tal vez la enfermedad más devastadora relacionada con la mierda, surge cuando el tejido que hay entre la vagina y el recto muere y se convierte en un cráter de carne gigante extremadamente propenso a provocar una infección mortal. Por suerte para ti, las fístulas no son muy habituales en occidente. La enfermedad es más común en países subdesarrollados de África y Sudamérica, donde los servicios médicos son escasos o inexistentes. Las fístulas suelen ser causadas por violaciones en grupo o partos difíciles y puede provocar enfermedad de riñón, dañar los nervios de las piernas hasta provocar la parálisis de la víctima, y, en algunos casos, la muerte. Las mujeres suelen estar demasiado avergonzadas o excluidas como para pedir ayuda, y existen casos de mujeres que han sufrido fístulas durante 40 años en doloroso silencio.

MUERTE POR ESTREÑIMIENTO

Todo el mundo sabe que Elvis murió en el retrete, pero menos conocido es el hecho de que fue víctima de uno de los peores casos de estreñimiento crónico jamás registrados en la historia de la medicina. Probablemente se debiera a seguir durante años una dieta basada en hamburguesas fritas de queso y bacon, sémola de queso cubierta en salsa, y caramelo. Al morir, el colon de Elvis estaban tan lleno de pedazos de ardiente amor (¿lo pilláis?) que doblaba su tamaño normal. En un libro publicado en 2010, el Dr. George Nichopoulos, cuidador personal de Elvis, llegó a decir que el estreñimiento -y no los barbitúricos- fue lo que causó la muerte del Rey.

SHOCK SÉPTICO

A veces los reclusos se vuelven un poco locos a causa del aburrimiento y el aislamiento y se ponen a jugar con sus excrementos como si fueran críos que pintan con sus dedos untados en mierda sobre la mesa de roble macizo de sus padres. El caso en cuestión: en 2009, un prisionero de Arkansas se embadurnó todo el cuerpo con mierda en lo que parecía un intento por llamar la atención. Los guardias lo ignoraron durante una semana, dejando que perdiera el conocimiento, entrara en coma, y estuviera a punto de morir por un shock séptico. John Glasscock, el guardia responsable del incidente, también era conocido por presenciar lap dances estando de servicio y aceptar Hot Pockets robados como soborno, lo cual demuestra el viejo dicho: "La gente que come Hot Pockets no tiene problemas en dejar que otros mueran en una pila de su propia caca".

LOMBRICES EN TRUÑOS DE MAPACHE

Los zurullos de mapache contienen millones de huevos de lombrices. Si los parásitos se introducen en el intestino de un humano, pueden ir directos hacia el cerebro, poner más huevos y dañar los nervios y causar la muerte mientras se retuercen a través de la sinapsis. Los mapaches construyen de forma instintiva "letrinas" donde el excavador y sus amigos hacen sus cositas, y estos depósitos de heces suelen estar ubicados bajo cubiertas, techos o garajes. Estos pequeños paquetes de veneno concentrado están repartidos por todo América del Norte, dejados por terroristas peludos de colas anilladas. Aquellos que tengan hijos pequeños que se meten todo lo que encuentran en la boca deberían estar atentos: tened cuidado y usad guantes y máscaras protectoras cuando limpiéis los excrementos de mapache. Un pequeño descuido y Junior podría terminar con el cráneo lleno de gusanos. Es el plan que tiene la mierda para destruir a nuestros bebés desde dentro. Os animo a coger las armas y limpiar los truñitos que se crucen en vuestro camino.