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Los gatos de los bares no quieren tus caricias

Amsterdam podrá tener un bar dedicado a los amantes de los gatos, pero en varios locales de la ciudad siempre ha habido mininos dispuestos a recibir una caricia y a dar arañazos.

por Frans Blokhuis
16 Febrero 2017, 8:00pm

"Moes es una gata-perra", me advierte Rosa del Fonteyn Pub. Bien, pienso. Eso es exactamente lo que necesito. Fonteyn Pub es el primer pub Holandés con gatos, donde la gente puede pasar su tiempo acariciando y abrazando a los peludos felinos. Eso está bien, pero sin dudas no tiene nada que ver con los gatos verdaderos que en ocasiones hay en los bares, esos que se acuestan sobre la barra todo el día para ser gordos y gruñones.

Si has visitado Amsterdam, seguro los has visto, son una parte indispensable de la cultura de los pubs. A finales del año pasado, Smokey, un gato de 20 años y famoso en la capital holandesa, fue forzado a dejar su Café Loosje. ¿La razón? Las autoridades de Alimentación y Vendedores de Holanda (NVWA) empezaron a sacar a los gatos de los bares y cafés con cocinas. ¿Significa esto el fin de los gatos de café de Amsterdam? Esperemos que no. Pero es claramente es tiempo de pedir verdaderos bares dedicados a los gatos.

Bar cat Moes

Este es Moes. Parece tierno, pero su dueño dice que no lo es tanto. Fotos del autor.

Cuando le pregunté a Rosa si Moes es un gato de café de verdad, se ríe descontroladamente. "¡Por supuesto! Moes es obstinado y peleador". ¿No lo parece? Como un gato gordo y consentido, está durmiendo en un sofá, mientras afuera en el patio todo el mundo trabaja. "La mayoría de las veces Moes es bastante haragán", admite Rosa. "Pero también ataca con saña. Una vez le saltó arriba a un perro. Tuve que intervenir y cubrió mi brazo con arañazos". ¿Alguna razón para regalarlo? "No, por supuesto que no. El pertenece a este lugar. Su carácter peculiar lo hace más disfrutable. Moes es autosuficiente. Rara vez lo alimentamos y nunca tiene hambre. No faltan los ratones aquí, y sospecho que tiene varios lugares en el barrio que le pueden proveer manjares adicionales".

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Bar Cat Prikkiedik met martini

"Tomar agua de un bol es de perdedores", piensa Prikkiedik.

Imagina que eres dueño del mejor bar gay de Holanda y que se llama Prik. ¿Cómo llamarías a su gato? Prikkiedik, por supuesto. Ya soy un fan. Prikkiedik tiene nueve años, al igual que el Café Prik. "Siempre bromeamos que Prikkiedik es una lesbiana gruñona", dice el barman Jelger. "No es siempre amigable. Los clientes a veces la acarician, pero cuando no tiene ganas se lo hace saber". Además, Prikkiedik se ha convertido en una especie de diva: solamente bebe agua de un vaso de Martini con hielo. Este aristogato puede también comportarse bastante mal. "Una vez vomitó en el cabello de una chica. Fue difícil para mi el no reírme cuando pasó. Otra vez, nos visitó un hombre con un pequeño perro. Ella lo atacó, con la cola gorda y todo. El hombre levantó al perro por encima de su cabeza para protegerlo, pero no hubo forma: ella se le subió por el cuerpo. Fue un escándalo una vez que trajo a una paloma viva al café. Habían plumas por todas partes". ¿Le dirían adiós a Prikkiedik alguna vez? "Claro que no", y con todo el amor del mundo Jeger le sirve más agua en la copa de Martini.

Bar cat Fiep

Fiep podría darte un ratón con tu cerveza.

En el café Hegeraad, el tiempo se ha detenido. Aquí, la gente habla en el dialecto de Amsterdam de la forma en que debe hacerse. En la parte de atrás del bar, bajo la mesa, está Fiep, un gato negro obeso que confirma los estereotipos. "No es una criatura fácil", me dice la cantinera Gonny. No tiene mucho que compartir sobre Fiep que duerme. Fiep es gordo. Fiep es negro. Eso es Fiep. Cuando Gonny lo levanta, me mira estúpidamente. Le pregunto a Gonny si Fiep hace alguna cosa graciosa. "Una vez le trajo un ratón a un cliente. Se sorprendió mucho con eso".

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Bar cat Maupie

Maupie ama enseñar sus uñas.

Seguimos con Maupie en el café Blaauwhooft. "Adoptamos a Maupie en un refugio cuando tenía dos años. Por lo menos es lo que nos dijeron", comparte Katya. "Ha estado viviendo aquí por seis años, así que tiene ocho ahora. Espera, ¿tiene ocho ya? ¡Es todavía una cosa tan joven y vigorosa!". La cosa joven y vigorosa luce mucho como Fiep: enorme y negro. Maupie está también durmiendo, pero las cosas no son lo que parecen. "Es capaz de sacarse de arriba a estos gatos sin levantar una manita", nos cuenta con orgullo Katya. "A veces juego con él, pero en cierto momento las uñas salen. Sé que están saliendo. Maupie es el típico gato de bar. Muy estoico —uno tiene que serlo si eres acariciado por extraños todo el día—".

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Katya está al tanto de las nuevas regulaciones de NVWA. "Lo que le hicieron a Smokey es absurdo. Entiendo que los animales no deben entrar a las cocinas. Pero la alternativa es mucho más problemática. Si tienes uno de estos animales, los que generalmente son muy limpios, nunca tendrás problemas con los ratones. Si no tienes un gato, tienes que poner trampas y cajas de veneno por todos lados. ¿No es eso menos higiénico? Tendrías un ratón muerto en tu cocina, lo que no es bueno para nada".

Los gatos mimosos deben quedarse en la casa. En los pubs, deben ser gruñones, arrogantes y un poco malos. Y el NVWA debería ocuparse de otras cosas. Porque cuando se vayan los gatos, los ratones van a hacer fiesta.

Este artículo apareció originalmente en MUNCHIES Holanda en abril del 2015.

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