slug_HFHow to Work From Home and Not Feel Like a Lonely Garbage Slug
Ilustración por Hunter French 
Dinero

Cómo trabajar desde casa y no sentirte como una ameba

Si te han pedido que te quedes en casa trabajando, vas a necesitar estos consejos para no sentirte como un cuadro.
12 Marzo 2020, 3:46pm

La mayoría de los consejos que se leen en internet sobre el teletrabajo se centran en cómo concentrarse y ser más productivo. Lo cual tiene sentido; cuando trabajas desde casa, tienes que darle prioridad a lo que sea que haces en tu oficina normalmente.

Pero también: que le jodan a tu empresa, sin ánimo de ofender. Si te recomiendan o piden que trabajes desde casa porque les preocupa que todo el mundo coja el coronavirus, ¡es el momento de cuidarse!

Es fácil caer en la dinámica de querer impresionar a tu jefe o responsable y demostrar que se te da bien trabajar desde casa y olvidarte de cuidar de ti mismo. Al final del día, estás hecho un cuadro: tienes el pelo grasiento, la camiseta llena de trozos de patatas fritas que llevas zampando todo el día y te duele la espalda porque te has pasado horas tumbado en la cama con el ordenador y sin moverte.

¡Pues no tiene por qué ser así! Estamos viviendo una pandemia mundial, así que quizás es hora de pensar un poco menos en la productividad y un poco más en no sentirte como un deshecho humano. Te damos unos consejos que te pueden ayudar.

No empieces a trabajar cuando te levantes

Es muy fácil encender el ordenador o el teléfono según nos levantamos y quedarnos inmersos en correos electrónicos… y no salir de ahí hasta bien entrada la tarde. En vez de evitar tu rutina diaria normal, haz un esfuerzo y no mires los correos electrónicos ni los mensajes hasta que te hayas levantado, hayas movido las piernas y te sientas un poco más persona.

Como no tienes que coger el coche o el transporte público, aprovecha para darte un baño en vez de una ducha o añade una rutina de cuidado extra de la piel

Una ducha = una mierda. Un baño = ¡una gozada! Empezar el día en remojo es hasta lujoso. Otra opción: utiliza esas mascarillas faciales que tienes por casa. Qué narices, ponte una por la mañana y otra mientras aguantas el aburrimiento de videollamada que tienes por la tarde.

Por lo menos, lávate la cara, los dientes y ponte ropa interior limpia

Esto es lo mínimo que puedes hacer para no sentirte asqueado contigo mismo, que es lo que estamos intentando conseguir.

Ponte ropa limpia de andar por casa

La primera recomendación en todos los artículos sobre el teletrabajo es que te pongas ropa de diario. Deberías vestirte, sí, pero tampoco tienes que impresionar a nadie. Algo que te permita estar cómodo pero que no sea lo que te pones para dormir.

Como alternativa, ponte algo que te haga sentir activo

Ponerme unas deportivas mientras estoy en casa hace que me mueva más y sea más activa. Mi compañera Hannah dice que ella se siente mejor cuando se hace una trenza de raíz. Si eso te funciona, ¡hazlo! Averigua qué te hace sentir como si estuvieras trabajando.

No te quedes trabajando en la cama

Si tu cama es cómoda o no tienes un buen escritorio donde trabajar, es fácil caer en la tentación de quedarse todo el día ahí… pero aunque a las 8 de la mañana te parezca buena idea, por la tarde te vas a sentir mal y probablemente te duela la espalda, el cuello y el dedo gordo del pie. Prepara algún lugar de la casa para trabajar desde ahí y trata de moverte a diferentes lugares (de la mesa de la cocina, al sofá, etc) a lo largo del día.

… pero si vas a quedarte en la cama trabajando, al menos hazla

Los detalles pequeños son los que de verdad marcan la diferencia.

Trata de hablar con más gente

Cuando trabajas desde casa, no sueles hablar con mucha gente en persona, lo cual puede hacer que te sientas como una ameba y te pongas nerviosa.

Si no puedes salir de casa o ver a otra gente, trata de llamar por teléfono o hacer una videollamada a tus amigos o compañeros. Hará que no te sientas sola y te ayudará a estar más animada y conectada con el mundo.

Haz la comida

No hay nada peor cuando estoy en casa que estar picando todo el día y engullir las guarrerías que tengo desde las navidades pasadas porque no he hecho nada para comer. Decide por la mañana lo que vas a tomar en cada comida y ponte una alarma para cocinar.

Si vas a estar trabajando desde casa varios días, merece la pena comprar sándwiches o comida preparada que puedas convertir rápida y fácilmente en algo parecido a una comida de verdad.

No te estreses por la productividad

Tienes que hacer tu trabajo, pero preocuparte hasta el punto de no ducharte o no comer tampoco ayuda. Es muy probable que en la oficina pierdas el tiempo de vez en cuando con distracciones y en casa te va a pasar lo mismo. Si no es así y consigues acabar unas horas antes de lo normal, disfrútalo.

Fija una hora para dejar de trabajar

Es fácil perder la noción del tiempo y tirarte todo el día trabajando en frente del ordenador para darte cuenta, 12 horas más tarde, que es de noche, tienes todas las luces apagadas y estás hablando con tus compañeros a una hora a la que normalmente estarías en casa. Quizás es buena idea poner una alarma para recordarte que es hora de descansar.