Para su sexta emisión, del 11 al 15 de mayo, el festival de música nueva y experimental El Nicho tiene un menú vasto e interesante, apoyado en el free jazz de cepa extrema, la improvisación y la exploración de otras latitudes sonoras, en una jornada de conciertos únicos y curados minuciosamente.Dentro del abanico de conferencias, actos, conciertos y sesión de live cinema, el festival también contempla una breve pero muy contundente vista a las posibilidades electrónicas, contemplativas, agrestes, vastas o complejas, que complementan el perfil constante de arriesgue y descubrimiento dentro del festival.
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Son tres los nombres principales a los cuales no hay que perderles la pista este año en El Nicho, los cuales van desde la presentación en vivo, la programación previa con dinámicas específicas de composición, o el trabajo de difusión a través de las sesiones de escucha. Cada una tiene un color particular al que vale la pena adentrarse.
Kassel Jaeger (Francia).
Este parisino de 35 años es también conocido por ser ingeniero de sonido del Groupe De Recherches Musicales, estudio pionero de investigación electroacústica y música concreta francesa fundada por el gran Pierre Schaeffer, en 1958.El trabajo de Jaeger oscila pendulante entre el dark ambient, la grabación de campo, la música concreta y la electroacústica, a través de procesos electrónicos que detonan paisajes para perderse en la textura plástica y granulosa de los mismos. Procesamientos espaciados, sonidos orgánicos transmutados y glitches "encajonados" que nunca pierden la impronta de la sensibilidad humana.Su presentación en El Nicho lleva una doble contraseña. Por un lado abrirá la sesión de difusión acusmática bajo el pseudónimo de Francois Bonnet, que literalmente constará de un trabajo de difusión vía la reproducción del trabajo en algunos tracks, una conferencia sobre el estudio y el sistema de reproducción acousmonium, en una sesión de escucha el lunes 9 de mayo en la Casa de Francia.
Para su sexta emisión, del 11 al 15 de mayo, el festival de música nueva y experimental El Nicho tiene un menú vasto e interesante, apoyado en el free jazz de cepa extrema, la improvisación y la exploración de otras latitudes sonoras, en una jornada de conciertos únicos y curados minuciosamente.
Dentro del abanico de conferencias, actos, conciertos y sesión de live cinema, el festival también contempla una breve pero muy contundente vista a las posibilidades electrónicas, contemplativas, agrestes, vastas o complejas, que complementan el perfil constante de arriesgue y descubrimiento dentro del festival.
Son tres los nombres principales a los cuales no hay que perderles la pista este año en El Nicho, los cuales van desde la presentación en vivo, la programación previa con dinámicas específicas de composición, o el trabajo de difusión a través de las sesiones de escucha. Cada una tiene un color particular al que vale la pena adentrarse.
Kassel Jaeger (Francia).
Este parisino de 35 años es también conocido por ser ingeniero de sonido del Groupe De Recherches Musicales, estudio pionero de investigación electroacústica y música concreta francesa fundada por el gran Pierre Schaeffer, en 1958.
El trabajo de Jaeger oscila pendulante entre el dark ambient, la grabación de campo, la música concreta y la electroacústica, a través de procesos electrónicos que detonan paisajes para perderse en la textura plástica y granulosa de los mismos. Procesamientos espaciados, sonidos orgánicos transmutados y glitches "encajonados" que nunca pierden la impronta de la sensibilidad humana.
Su presentación en El Nicho lleva una doble contraseña. Por un lado abrirá la sesión de difusión acusmática bajo el pseudónimo de Francois Bonnet, que literalmente constará de un trabajo de difusión vía la reproducción del trabajo en algunos tracks, una conferencia sobre el estudio y el sistema de reproducción acousmonium, en una sesión de escucha el lunes 9 de mayo en la Casa de Francia.
Ignaz Schick (Alemania).
El miércoles 11 de mayo, el Instituto Goethe albergará la presentación del performer, compositor y artista sonoro alemán Ignaz Schick, quien se apoya sobre todo en las tornamesas para enclavarse en las exploraciones de la electrónica en tiempo real.
Condensadores de micrófonos, deconstrucciones de las escuelas formales de composición e interpretación en vivo, el trabajo de Schick es reconocido por abarcar un rango amplio de estilos y posibilidades en el universo particular de la experimentación.
En El Nicho podremos verlo solo e improvisando en mancuerna con el trompetista e ilustrador Marzen Kerbaj, y el viernes 13 de mayo en Plaza Los Ángeles de la Colonia Guerrero, dentro del marco de una intervención con la asociación Alumnos 47. Mucho vértigo, ruido y energía orgánica venida de los platos y las deconstrucciones de este alemán radicado en Berlín.
Leafcutter John (Reino Unido)
¿Un músico folk que explora los lenguajes electrónicos? ¿Un ente humano electrónico que no puede dejar la melodía y el sentido orgánico del arte? El trabajo de este británico mantiene una voz genuina y sólida, apoyado en el sampleo, los procesos por computadora, los sintetizadores modulares, manipulación de software, instalaciones y las dinámicas específicas del sampleo cotidiano.
Mucha introspección, texturas plásticas para activarlas y dibujarlas con la escucha, gestos poéticos y contemplativos, el trabajo de Leafcutter es extrañamente bello y muy directo, sin resultar obvio.
Su presentación en El Nicho se dará cita el viernes 13 de mayo en el Centro Cultural de España, en solitario compartiendo cartel con Lori Goldston y The Thing, y para el maratónico cierre del festival el domingo 15 de mayo en el Museo Rufino Tamayo.
Vale la pena revisar todas y cada una de las actividades del festival y poner atención al gesto electrónico, que si bien este año pareciera un tanto más discreto que en otras emisiones, deja una función dinámica bastante clara en cuanto a cómo las vanguardias y exploraciones que se dan en otras latitudes encajan de alguna forma con las lindes sonoras locales.
Ignaz Schick (Alemania).
El miércoles 11 de mayo, el Instituto Goethe albergará la presentación del performer, compositor y artista sonoro alemán Ignaz Schick, quien se apoya sobre todo en las tornamesas para enclavarse en las exploraciones de la electrónica en tiempo real.
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Condensadores de micrófonos, deconstrucciones de las escuelas formales de composición e interpretación en vivo, el trabajo de Schick es reconocido por abarcar un rango amplio de estilos y posibilidades en el universo particular de la experimentación.En El Nicho podremos verlo solo e improvisando en mancuerna con el trompetista e ilustrador Marzen Kerbaj, y el viernes 13 de mayo en Plaza Los Ángeles de la Colonia Guerrero, dentro del marco de una intervención con la asociación Alumnos 47. Mucho vértigo, ruido y energía orgánica venida de los platos y las deconstrucciones de este alemán radicado en Berlín.
Para su sexta emisión, del 11 al 15 de mayo, el festival de música nueva y experimental El Nicho tiene un menú vasto e interesante, apoyado en el free jazz de cepa extrema, la improvisación y la exploración de otras latitudes sonoras, en una jornada de conciertos únicos y curados minuciosamente.
Dentro del abanico de conferencias, actos, conciertos y sesión de live cinema, el festival también contempla una breve pero muy contundente vista a las posibilidades electrónicas, contemplativas, agrestes, vastas o complejas, que complementan el perfil constante de arriesgue y descubrimiento dentro del festival.
Son tres los nombres principales a los cuales no hay que perderles la pista este año en El Nicho, los cuales van desde la presentación en vivo, la programación previa con dinámicas específicas de composición, o el trabajo de difusión a través de las sesiones de escucha. Cada una tiene un color particular al que vale la pena adentrarse.
Kassel Jaeger (Francia).
Este parisino de 35 años es también conocido por ser ingeniero de sonido del Groupe De Recherches Musicales, estudio pionero de investigación electroacústica y música concreta francesa fundada por el gran Pierre Schaeffer, en 1958.
El trabajo de Jaeger oscila pendulante entre el dark ambient, la grabación de campo, la música concreta y la electroacústica, a través de procesos electrónicos que detonan paisajes para perderse en la textura plástica y granulosa de los mismos. Procesamientos espaciados, sonidos orgánicos transmutados y glitches "encajonados" que nunca pierden la impronta de la sensibilidad humana.
Su presentación en El Nicho lleva una doble contraseña. Por un lado abrirá la sesión de difusión acusmática bajo el pseudónimo de Francois Bonnet, que literalmente constará de un trabajo de difusión vía la reproducción del trabajo en algunos tracks, una conferencia sobre el estudio y el sistema de reproducción acousmonium, en una sesión de escucha el lunes 9 de mayo en la Casa de Francia.
Ignaz Schick (Alemania).
El miércoles 11 de mayo, el Instituto Goethe albergará la presentación del performer, compositor y artista sonoro alemán Ignaz Schick, quien se apoya sobre todo en las tornamesas para enclavarse en las exploraciones de la electrónica en tiempo real.
Condensadores de micrófonos, deconstrucciones de las escuelas formales de composición e interpretación en vivo, el trabajo de Schick es reconocido por abarcar un rango amplio de estilos y posibilidades en el universo particular de la experimentación.
En El Nicho podremos verlo solo e improvisando en mancuerna con el trompetista e ilustrador Marzen Kerbaj, y el viernes 13 de mayo en Plaza Los Ángeles de la Colonia Guerrero, dentro del marco de una intervención con la asociación Alumnos 47. Mucho vértigo, ruido y energía orgánica venida de los platos y las deconstrucciones de este alemán radicado en Berlín.
Leafcutter John (Reino Unido)
¿Un músico folk que explora los lenguajes electrónicos? ¿Un ente humano electrónico que no puede dejar la melodía y el sentido orgánico del arte? El trabajo de este británico mantiene una voz genuina y sólida, apoyado en el sampleo, los procesos por computadora, los sintetizadores modulares, manipulación de software, instalaciones y las dinámicas específicas del sampleo cotidiano.
Mucha introspección, texturas plásticas para activarlas y dibujarlas con la escucha, gestos poéticos y contemplativos, el trabajo de Leafcutter es extrañamente bello y muy directo, sin resultar obvio.
Su presentación en El Nicho se dará cita el viernes 13 de mayo en el Centro Cultural de España, en solitario compartiendo cartel con Lori Goldston y The Thing, y para el maratónico cierre del festival el domingo 15 de mayo en el Museo Rufino Tamayo.
Vale la pena revisar todas y cada una de las actividades del festival y poner atención al gesto electrónico, que si bien este año pareciera un tanto más discreto que en otras emisiones, deja una función dinámica bastante clara en cuanto a cómo las vanguardias y exploraciones que se dan en otras latitudes encajan de alguna forma con las lindes sonoras locales.
Leafcutter John (Reino Unido)
¿Un músico folk que explora los lenguajes electrónicos? ¿Un ente humano electrónico que no puede dejar la melodía y el sentido orgánico del arte? El trabajo de este británico mantiene una voz genuina y sólida, apoyado en el sampleo, los procesos por computadora, los sintetizadores modulares, manipulación de software, instalaciones y las dinámicas específicas del sampleo cotidiano.Mucha introspección, texturas plásticas para activarlas y dibujarlas con la escucha, gestos poéticos y contemplativos, el trabajo de Leafcutter es extrañamente bello y muy directo, sin resultar obvio.Su presentación en El Nicho se dará cita el viernes 13 de mayo en el Centro Cultural de España, en solitario compartiendo cartel con Lori Goldston y The Thing, y para el maratónico cierre del festival el domingo 15 de mayo en el Museo Rufino Tamayo.
Para su sexta emisión, del 11 al 15 de mayo, el festival de música nueva y experimental El Nicho tiene un menú vasto e interesante, apoyado en el free jazz de cepa extrema, la improvisación y la exploración de otras latitudes sonoras, en una jornada de conciertos únicos y curados minuciosamente.
Dentro del abanico de conferencias, actos, conciertos y sesión de live cinema, el festival también contempla una breve pero muy contundente vista a las posibilidades electrónicas, contemplativas, agrestes, vastas o complejas, que complementan el perfil constante de arriesgue y descubrimiento dentro del festival.
Son tres los nombres principales a los cuales no hay que perderles la pista este año en El Nicho, los cuales van desde la presentación en vivo, la programación previa con dinámicas específicas de composición, o el trabajo de difusión a través de las sesiones de escucha. Cada una tiene un color particular al que vale la pena adentrarse.
Kassel Jaeger (Francia).
Este parisino de 35 años es también conocido por ser ingeniero de sonido del Groupe De Recherches Musicales, estudio pionero de investigación electroacústica y música concreta francesa fundada por el gran Pierre Schaeffer, en 1958.
El trabajo de Jaeger oscila pendulante entre el dark ambient, la grabación de campo, la música concreta y la electroacústica, a través de procesos electrónicos que detonan paisajes para perderse en la textura plástica y granulosa de los mismos. Procesamientos espaciados, sonidos orgánicos transmutados y glitches "encajonados" que nunca pierden la impronta de la sensibilidad humana.
Su presentación en El Nicho lleva una doble contraseña. Por un lado abrirá la sesión de difusión acusmática bajo el pseudónimo de Francois Bonnet, que literalmente constará de un trabajo de difusión vía la reproducción del trabajo en algunos tracks, una conferencia sobre el estudio y el sistema de reproducción acousmonium, en una sesión de escucha el lunes 9 de mayo en la Casa de Francia.
Ignaz Schick (Alemania).
El miércoles 11 de mayo, el Instituto Goethe albergará la presentación del performer, compositor y artista sonoro alemán Ignaz Schick, quien se apoya sobre todo en las tornamesas para enclavarse en las exploraciones de la electrónica en tiempo real.
Condensadores de micrófonos, deconstrucciones de las escuelas formales de composición e interpretación en vivo, el trabajo de Schick es reconocido por abarcar un rango amplio de estilos y posibilidades en el universo particular de la experimentación.
En El Nicho podremos verlo solo e improvisando en mancuerna con el trompetista e ilustrador Marzen Kerbaj, y el viernes 13 de mayo en Plaza Los Ángeles de la Colonia Guerrero, dentro del marco de una intervención con la asociación Alumnos 47. Mucho vértigo, ruido y energía orgánica venida de los platos y las deconstrucciones de este alemán radicado en Berlín.
Leafcutter John (Reino Unido)
¿Un músico folk que explora los lenguajes electrónicos? ¿Un ente humano electrónico que no puede dejar la melodía y el sentido orgánico del arte? El trabajo de este británico mantiene una voz genuina y sólida, apoyado en el sampleo, los procesos por computadora, los sintetizadores modulares, manipulación de software, instalaciones y las dinámicas específicas del sampleo cotidiano.
Mucha introspección, texturas plásticas para activarlas y dibujarlas con la escucha, gestos poéticos y contemplativos, el trabajo de Leafcutter es extrañamente bello y muy directo, sin resultar obvio.
Su presentación en El Nicho se dará cita el viernes 13 de mayo en el Centro Cultural de España, en solitario compartiendo cartel con Lori Goldston y The Thing, y para el maratónico cierre del festival el domingo 15 de mayo en el Museo Rufino Tamayo.
Vale la pena revisar todas y cada una de las actividades del festival y poner atención al gesto electrónico, que si bien este año pareciera un tanto más discreto que en otras emisiones, deja una función dinámica bastante clara en cuanto a cómo las vanguardias y exploraciones que se dan en otras latitudes encajan de alguna forma con las lindes sonoras locales.
Vale la pena revisar todas y cada una de las actividades del festival y poner atención al gesto electrónico, que si bien este año pareciera un tanto más discreto que en otras emisiones, deja una función dinámica bastante clara en cuanto a cómo las vanguardias y exploraciones que se dan en otras latitudes encajan de alguna forma con las lindes sonoras locales.
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