deportes de aventura

Ascenso a la Diosa Turquesa junto a la escaladora Emily Harringtnon

Emily Harrington y Adrian Ballinger han alcanzado el sexto pico más alto del planeta en solo dos semanas, y lo retransmitieron en directo.
24.2.17
All photos courtesy of The North Face

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El pasado mes de octubre, Emily Harrington, Adrian Ballinger y Pasang Rinji Sherpa (más conocidos como el equipo de ascenso Relámpago) conquistaron la cima del Cho Oyu, la sexta montaña más alta del mundo, situada a 8.188 metros por encima del nivel del mar. El equipo completó la hazaña en dos semanas, que es el tiempo que se concedieron para llegar a la cumbre de la Diosa Turquesa (el nombre tibetano para la montaña), descender esquiando y retransmitir en directo su periplo a través de varias redes sociales.

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Emily es una escaladora profesional que ha formado parte de la comunidad trepadora desde que era adolescente. Desde entonces, ha conquistado cumbres elevadas repartidas por lugares como Nepal, China, Birmania, Crimea o Marruecos. ˝Llevo varios años dedicándome a la escalada de montaña en altura. Y llevo esquiando casi toda mi vida, así que no diría que esta escalada me haya exigido un nivel de destreza desconocido, sino que se ha tratado, más bien, de la culminación de una serie de enseñanzas que he ido perfeccionando a lo largo de mi vida".

"Una de las novedades ha sido la de tener unas fechas marcadas. Así, la idea era escalar la montaña en menos de dos semanas desde que salimos de casa. Necesitábamos entender cómo se comportarían nuestros organismos en altura. Eso era de vital importancia tanto como para conquistar nuestro objetivo como para evitar caer enfermos. También teníamos que asegurarnos de que toda la logística y las previsiones meteorológicas estuviesen organizados de la manera más precisa posible. Hemos tenido la suerte de contar con un personal increíble en Alpenglow Expeditions, cuya ayuda ha sido fundamental en todas las etapas del camino para asegurarse de que desembarcáramos a tiempo, y de que estuviéramos escalando casi tan pronto como llegamos al Tíbet".

Adrian y Emily se conocieron en el Everest en 2012 y empezaron a salir juntos poco después. "Tenemos la destreza y la fortaleza, de manera que hemos aprendido mucho el uno del otro. Lo cual genera una asociación muy divertida y motivadora más allá de cuál sea el objetivo en cada momento. Adrian es el más organizado y el que tiene el talento para encargarse de la logística. Nunca había conocido a nadie tan solvente en ese sentido. Lo cual, combinado con su enorme experiencia en el Himalaya ha provocado que el viaje haya ido como la seda. Tengo una fe ciega en su capacidad para anticiparse a las cosas y hacer que funcionen, especialmente cuando no existe ninguna otra alternativa".

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El equipo de Ascenso Rápido —integrado por Brooks Entwistle, Panuru Sherpa y Padien Sherpa, y liderado por Zeb Blais —alcanzó la cumbre antes que el equipo de Adrian y Emily. Los primeros habían partido del campamento 3 (situado a una altura de 7.400 metros) cuando todavía era de noche, y avanzaron a buen ritmo hasta la cumbre.

Uno de los aspectos únicos de esta escalada es que ha sido retransmitida a través de las redes sociales, gracias a plataformas como Snapchat, Facebook Live, Instagram y Twitter. Adrian ya se había valido de las redes sociales durante una expedición al Everest en que participó durante la pasada primavera. Gracias al hashtag EverestNoFilter consiguió una seguimiento masivo.

"Tanto Adrian como yo somos atletas profesionales, de manera que la presencia en la redes sociales es importante para los dos", relata Emily a VICE Sports. "Snapchat se ha convertido en una herramienta súper cool para ofrecer un retrato más íntimo de lo que sucede en viajes como este, puesto que hay mucha gente que no es consciente de la cantidad de esfuerzo y de organización que se requieren para llevar a cabo una expedición de esta magnitud".

Y, como no podía ser de otra manera, invocar a las redes sociales en pleno ascenso a la sexta cumbre del universo no es un camino exento de riesgos, algunos de los cuales pueden resultar peculiarmente familiares. "La cobertura no es tan sencilla de conseguir. Te pasas mucho rato pulsando el botón de actualizar para conseguir cargar los archivos".

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El ascenso es también particularmente implacable con cuerpo y mente. Durante los últimos 50 años los escaladores han trabajado durante semanas y hasta meses enteros, rotándose constantemente, de arriba a abajo de la montaña, para que sus cuerpos se aclimaten adecuadamente al entorno. Resulta especialmente importante fortalecer los glóbulos rojos, pues son los responsables de que el escalador consiga seguir ascendiendo sin caer enfermo.

Pese a todo, no es tan fácil recuperarse de esta clase de expediciones. "En realidad se trata de periplos que no le hacen ningún favor a tu salud. Cuando vuelves a casa estás delgada e hinchada. La altitud te devora los músculos y de deja la grasa en el cuerpo, que se convierte en tu mecanismo de calor y de protección. Como escaladora de montaña que siempre se ha propuesto desafíos físicos, las largas expediciones al Himalaya han diezmado mi fortaleza a la hora de escalar, especialmente cuanto más largas son. Ahora solo espero que hacerlo en solo dos semanas, me permita recuperar parte de la fuerza que tenía antes".

Emily es una mujer tremendamente competitiva. Así lo demuestran todos los éxitos que ha cosechado al frente del equipo de escalada de Estados Unidos, y en el circuito nacional e internacional. Este tipo de desafíos le han permitido auscultar de muy cerca el estado de salud de las montañas, algo que lleva grabado muy cerca de su corazón.

"Sucede como en todas partes, imagino. El derretimiento de los polos y la recesión son temas que ocupan gran parte de las conversaciones de los escaladores. Yo he visto fotografías de los glaciares del Himalaya de hace 50 años y no cabe la menor duda de que han disminuido considerablemente".

Emily también cuenta que es difícil saber hasta qué punto las nuevas comunicaciones en la zona, las mismas que le han permitido a ella y a su equipo conquistar la cumbre en un tiempo récord, están beneficiando o no a las comunidades locales.

"Otra de las observaciones interesantes que he hecho durante la expedición es el enorme desarrollo que se ha producido en la meseta tibetana. Está todo pavimentado hasta el campamento base del Everest, y prácticamente hasta el campamento base de Cho Oyu. Hay incluso un tren de alta velocidad oxigenado que va de Lhasa a Shigatse, parte de la ruta que te lleva al campamento base del Everest".

Sigueal autor @FakieHillbomb