Nadie quiere tocar en la investidura presidencial de Trump

Algunos de los artistas contactados por el equipo de Trump dicen que no tocarían ni por un billón de dólares.
12.12.16

Donald Trump, dueño de casinos, chacharero de la tele e ídolo de supremacistas blancos alrededor del mundo, jurará su cargo como presidente electo de Estados Unidos el próximo 21 de enero. Ese mismo día más de un millón de personas marcharán en Washington DC bajo el lema "Los derechos de las mujeres son derechos humanos". Esto puede darnos el tono de lo que pasará los próximos cuatro años en el país vecino. Demandar lo más básico a un presidente racista, misógino y narcisista.

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De acuerdo con TheWrap, el deseo imperioso de Trump por acaparar titulares se está encontrando con la incapacidad del futuro presidente y su equipo para encontrar músicos que quieran tocar en su estreno. Dos miembros de su equipo contaron a la web que estaban  "ofreciendo dinero o incluso una cita presidencial a cambio de poner su nombre en el cartel".

"Están dispuestos a pagar cualquier cosa", dice una fuente de la web. "Me dijeron: pagaremos sus honorarios. La mayoría de los honorarios de esos artistas están entre las seis y las siete cifras". Un miembro del equipo de Trump dijo que supuestamente los agentes y sus artistas podían "nombrar su precio".

TheWrap también dice que algunos de estos artistas se niegan a tocar independientemente del dinero que se les ofrezca, "ni por un billón de dólares".

El equipo de Trump lo niega todo, alegando en un comunicado que "Estamos enfocados en organizar una emocionante y unificadora celebración de la libertad y la democracia siguiendo todas las reglas y estándares de conducta adecuados".

El artículo hace hincapié en el hecho de que pagar a artistas para una investidura así, es algo altamente inusual: siempre se había considerado un gran honor. Riff Raff ya ha declarado que tocaría en el evento por 50.000 dolares, lo que sinceramente nos parece muy barato para un concierto tan desprestigiado como presentar al aire libre a Donald Trump el próximo enero.