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Cómo cocinar con una plancha

Esta demostración de cocinar sobre una plancha es cortesía del usuario de YouTube “ICantGetEnoughBoobs”, quien nos advierte que un waffle cocido con una plancha "tiene un ligero sabor a ropa".
Foto: greg | Flickr | CC BY 2.0

La única cosa más deprimente que comer huevos tibios en una habitación de hotel es ver en YouTube videos de reseñas sobre aspiradoras. Lo sabemos por experiencia.

Al carecer de acceso al room service de cinco estrellas, la mayoría de nosotros que viajamos con un presupuesto limitado nos quedamos con muy pocas opciones para alimentarnos in situ. Las herramientas disponibles se limitan, por lo general, a una caja medio utilizada de Kleenex, un bote de plástico para la basura embarrado con chicle masticado, una secadora de cabello rendida en la pared del baño, restos humanos, y, escondida en el estante superior del armario, una plancha de ropa.

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Pero gracias a esta última, estás a pocos minutos de un alimento fresco, muy caliente y casi como lo hace mamá, o por lo meno eso es lo que BestReviews.com ha demostrado con su conveniente prueba de manjares preparados en plancha. ¿Se te antoja un hot dog como el que venden en el parque con el pan tostado? No hay problema. ¿Qué tal una hamburguesa medio cruda directa de la bandeja de espuma de poliestireno? ¡Solo tienes que utilizar la configuración para el lino!

En realidad ésta no es exactamente una idea nueva. Cocinar en una plancha ha sido un "lifehack" popular por años, llegando hasta los sitios web de vida frugal, los predecesores de Pinterest, y YouTube. Tomemos, por ejemplo, el video viral de 2011, en el que Natalie Tran demuestra cómo cocinar huevos con tocino en su habitación de hotel en San Francisco.

Y, por supuesto, todo el mundo ama el tocino fresco. Pero seamos realistas por un segundo: cada hotel basura en el mundo occidental tiene acceso a huevos y a tocino. Incluso en los desayunos continentales más pobres es altamente probable que haya una pila de huevos revueltos hechos de polvo. Pero tal vez estás buscando algo un poco más gourmet, algo hecho con el toque de tu propia mano. Y es entonces cuando debes ejercer el tipo de ingenio que solo la mente colectiva incomprensible de internet puede inspirar.

En primer lugar, está el caballero que ofrece la útil sugerencia de balancear tu plancha con un cuchillo de caza aterradoramente grande para hacer un tipo de té pantanoso.

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Esta demostración de cocinar sobre una plancha es cortesía del usuario de YouTube "ICantGetEnoughBoobs", quien nos advierte que un waffle cocido con una plancha "tiene un ligero sabor a ropa".

Pero luego "My Ass Productions" decidió (aunque solo medio-exitosamente) subir la apuesta con pan de ajo, "pastel de lava" de chocolate y carne y setas "en tomate fresco" cocidos en plancha.

Pero ¿por qué detenerse ahí? Después de todo, el término a la plancha en inglés significa literalmente "con un hierro". Prende la Proctor Silex, ponle en "algodón" y echa algunas almejas frescas en esa hija de puta. Canaliza tu Jamie Bissonnette interior y rocía con la mini botella de vinagreta de pimientos del piquillo que escondiste junto con tu útil crema Jergens.

¿Viajas a Copenhague? Si no puedes pagar el menú de degustación a precio fijo en el noma, quédate en tu habitación de hotel y prende inmediatamente la máquina de café vacía. Agrega leche (una generosa taza o algo así) y quémala. Enciende el canal de acceso a la televisión local, ve tres o cuatro programas, y cuando el último infomercial para plata coloidal haya terminado, tu salsa de caramelo estará lista. Cuando estés listo, ajusta la plancha a la configuración de lino y ponla sobre su espalda como una langosta vulnerable a la espera de ser asesinada. El mango de la plancha debe ajustarse a un cesto de basura o algún tipo de objeto fijo que no se queme durante este proceso. Coloca una pieza de hígado de rape en la "plancha" (asegúrate de evitar las ranuras de la plancha) y doralo durante uno o dos minutos por cada lado.

Si tienes poco presupuesto, recuerda que tu habitación de hotel es una cornucopia de alimentos a la espera de ser encontrados. Ve más allá de las tristes e insulsas ofrendas en el minibar, aunque un glaseado de Mountain Dew puede recorrer un largo camino, y busca en tu baño las lapas en tu tina y los hongos que seguramente se esconden debajo del fregadero. Los matsutake tienen en realidad solo unos pocos cromosomas más que los hongos de la regadera, ¿no? Ásalos en rodajas gruesas, como el dios español de la parrilla Víctor Arguinzoniz, junto con cualquier otro musgo marino que te encuentres pegado en las paredes.

Y bueno, ¿por qué detenerte con lo salado? Si estás en Tokio, prepara una sencilla crema pastelera o nappe, por favor, con los huevos y la leche de una máquina expendedora, y haz al vapor un dulce chawanmushi. Luego prepara un croquante de caramelo espolvoreando un poco de azúcar entre las páginas de tu Biblia de Gedeón Internacional y plánchalo a temperatura de seda artificial la cual, francamente, es la única vez que deberás utilizar esa configuración.

Consejo profesional: No uses una bata de baño de felpa mientras cocinas. Son inflamables.

Nota del editor: De ninguna manera sugerimos que realmente cocines con una plancha. Ésta es sátira pura para aligerar tu día.