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Música

Tomando champán con Sex Beet

Sex Beet nos hablan de su viaje a Berlín y su colega King Khan.
7.8.12

El invierno pasado Sex Beet hicieron una recopilación de sus 7 singles, canciones que anteriormente habían sacado en casete y demos que aún no habían visto la luz. Le pusieron el título de Greatest shits, y la vendieron online. Por supuesto, esto les hizo ganar millones. Con toda esa pasta en sus bolsillos, decidieron irse a Berlín para grabar su primer álbum real con nuestro viejo amigo King Khan. Conseguí que los chicos hiciesen algunas fotos y charlé un rato con el cantante, Luke.

Noisey: Así que habéis estado haciendo un álbum. El primer LP. ¿Tiene canciones nuevas o sólo estáis reciclando lo viejo?
Luke: Sorprendentemente, casi todo son canciones nuevas, trece en total. Algunas son hits que tocamos desde hace algún tiempo pero que todavía no habíamos grabado. También rehicimos “I’m In Love With You (So Shut The Fuck Up)”, pero con un estilo muy lento y country. Con un cantante profesional de soul. Quedó genial.

Cojonudo. ¿La liasteis mucho en Berlín?
No. De hecho, apenas pudimos verlo. Estuvimos grabando todo el tiempo, sólo teníamos una semana para grabarlo todo. La única noche que intentamos “salir” fuimos al White Trash, donde pinchaba nuestro amigo Fredovitch. En la puerta había un capullo mazas con el sombrero más feo que he visto en mi vida. Nos vio bebiendo en la calle y decidió que estábamos demasiado borrachos para dejarnos entrar. Y eso fue todo. Había un Aldi cerca del estudio, así que nos montamos la fiesta ahí, con vino barato.

Y King Khan produjo el álbum, ¿no? ¿Cómo os fue con él?
Se portó genial. Fue perfecto. Primero nos pegaba la bronca por estarla cagando continuamente y al minuto siguiente me daba la vuelta y me lo encontraba casi desnudo en una esquina encima de una tabla de surf. Ya sabes, para crear ambiente. Y su familia también es genial. Les debemos mucho a todos ellos. Grabamos el álbum diez meses más tarde de lo que habíamos planeado; después de que Khan dijera que quería producirlo tardamos en encontrar unos días en los que todo el mundo estuviese libre. Me alegro de haber esperado. No hubiese querido hacerlo con nadie más.

Vi un vídeo en el que Khan abría una botella de champán justo cuando terminábais de grabar. ¿Dónde la robasteis?
También era del Aldi. Se llamaba “burbujitas efervescentes”. Fue la última noche; ya estábamos hartos del ron y los cócteles y Jochen, el ingeniero, estaba literalmente arrastrándose por el suelo y vomitando, así que decidimos que nos estiraríamos y nos gastaríamos 4 euros en algo un poquito más decente.

¿Qué se puede esperar de este álbum? ¿Habéis hecho canciones como Dios manda o seguís con el rollo lo-fi?
Estos temas son mejores que los anteriores. Obviamente, no tiene sentido ir a Berlín para grabar algo que suene como una mierda. Para eso podríamos habernos quedado en casa. Aún está un poco crudo pero ya hace el efecto. Lo grabamos directamente en la cinta. Khan se aseguró de eso. También insistió en que no corrigiésemos los errores, puesto que sonaban “punk que te cagas”.

¿Crees que habéis hecho una obra maestra?
Estoy bastante seguro de que Pitchfork le dará un 11.6, digámoslo así…

Bien por vosotros. Ahora háblanos de tus fotos, por favor.

Además de producir un gran álbum, uno de los papeles principales de Khan en el estudio era la inspiración.

Conocimos a un tío que rondaba por delante del estudio y le invitamos a que hiciese algo de percusión. Le pagamos con vino y estuvo más que agradecido. Probablemente, el mejor momento de la semana fue cuando dejó caer que su nombre era “Echo Savage”. No es broma.

Henry tiene un poco de complejo de bajista, lo cual significa que pillaba el bajo en cuanto tenía oportunidad.

El segundo día, Tom se metió un poco de ácido dudoso que encontró tirado por el suelo del estudio. Se pasó casi todo el resto de la semana vestido con un disfraz de perrito caliente que había encontrado en la basura, al lado de Chick’N’Chips. No afectó mucho a su tarea como batería, pero no paraba de gritar “¿TE PONGO SALSA AHÍ?” cada cinco minutos, lo cual nos obligó a hacer millones de nuevas tomas.

Al tercer día el complejo de bajista ya se había apoderado totalmente de Henry, y se pasaba la tarde enfurruñado, escuchando podcasts de El Señor de los Anillos con sus cascos mientras nosotros recorríamos Berlín comiendo pizza. Aquella noche también perdió la cartera.

El viaje de perritos calientes de Tom me estaba volviendo loco, y bajo toda aquella presión yo apenas podía hablar, por no decir cantar. Henry propuso voluntariamente hacerse cargo de cantar. Sorprendentemente, suena como Kanye con el autoajuste.

Y esta es la familia feliz. Esta chica es Queen No, que cantó un par de canciones. Y el tío de la resaca que está a su lado era nuestro ingeniero, Jochen, que se pasó gran parte del tiempo vomitando Kahlua.