En la primaria, los niños de mi clase de religión hacían preguntas como: “¿Cómo es que Jesús es Dios si Dios es Dios?” y “¿Cómo que Dios es el padre de Jesús si José es el padre de Jesús?”. En ese momento, los profesores sonreían y nos decían que no nos preocupáramos. Si hubieran sido honestos, habrían admitido que una explicación lógica nunca llegaría.
En mis primeros años entendí que el catolicismo era más aceptar una extraña serie de creencias dogmáticas en lugar de un examen espiritual. Recuerdo especialmente tratar de entender el concepto de fe, y eso es probablemente porque los niños sólo tienen eso; creerán cualquier cosa. Hasta que eres adulto comienzas a preguntarte si todo lo que te han enseñado es mentira. El problema se exagera después de una revisión de dibujos religiosos que hice de niña, para que no pasen por la miseria psicológica de hacerlo ustedes mismos.
LECCIÓN #1 – A LA VERGA CON LA ESCUELA (Edad 6)
Estudiando un librito, Misterios Gloriosos, aprendí que había seres mágicos como Jesús y María que murieron pero no murieron, vivieron para siempre. Después de todo eso, María fue coronada como nuestra reina. ¡Lo que gusten! También, por algún motivo, el Espíritu Santo en este libro era un pato.
LECCIÓN #2 – A LA VERGA CON TU PAPÁ (Edad 6)
Esta obra de arte hace referencia a Romanos 8:15, si es que eso significa algo para ustedes. Aparentemente, aquí hay un debate apasionado entre si Abba era la palabra en arameo para padre, o si el apóstol Pablo, el autor de esta epístola, era realmente el primer fan de los gigantes suecos del Pop que el mundo conoció. Sin importar esto, mi dibujo tiene sentido: Dios, Padre, Papá, Abba. Supongo que creí que todos eran sinónimos, porque la versión de Dios de cuando tenía seis se parece mucho a mi padre, en el dibujo en calcetines y calzoncillos blancos. Hay algo muy extraño en idolatrar a hombres mayores, desnudos y barbados, pero también es, medio… ¿sexy?
LECCIÓN #3 – TODOS VALEN VERGA (Edad 10)
Esta es mi lección de pascua, enfocada en la crucifixión de Jesús. Supongo que el pastor o quien sea que manejaba el programa de la diócesis pensaba que ya éramos grandes como para saber sobre la muerte y el pecado. Nos dijeron que: 1, Siempre mentimos, 2, es imposible decir la verdad como Dios, así que, 3, todos somos pecadores y, 4, Jesús murió por nuestros pecados, y debemos estarle agradecidos. En retrospectiva, todo esto está de la verga; pero sigo estando de acuerdo en que todos los humanos en este planeta son mierdas con cara.
LECCIÓN #4 – QUE TE Dé SIDA (Edad 8)
Mi educación sexual se llevó a cabo en la clase de religión, lo que significaba que mi profesor era un desviado que le metía el dedito a los niños o una monja con la vagina sellada. No recuerdo bien. Como sea, cada año teníamos que leer un libro de nombre Completamente Vivos, con parejas recién casadas en la portada que parecía nunca habían usado sus genitales. Mi último año de primaria, recuerdo leer una parte del libro donde explicaba específicamente el rechazo divino de condones y píldoras anticonceptivas: matar esperma es igual que matar niños, algo como un pre-aborto. Y duh, el aborto es igual que genocidio, así que los que usan medios anticonceptivos son asesinos.
LECCIÓN #5 – TERMINA CON TU VIDA (Edad 8)
Cada día nos recordaban que el cielo es lo mejor y el ser pecador valía verga. Razonando a partir de esto, uno podía concluir que todos somos pecadores, todo lo que hacemos es manifestación del mal y la vida después de la muerte debe ser fabulosa. Así que la muerte es lo mejor que le puede pasar a una persona, así que para el caso, apúrate. Por eso dibujé a Juana de Arco, una chica a la que le valía verga morir, pero sí le importaba mucho Dios.
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