
Probablemente ya pasaste un domingo de infierno tratando de consolar a tu madre por ser un bueno para nada, y seguramente en tu intento de parar su llanto, trataste de demostrar que no estabas tan jodido como las fotos que vio en tu computadora, o como el resultado de tu prueba de ETS y piensas durante una milésima de segundo "tiene razón, soy un jodido"… pero no te dura mucho, e insistes en dudar.
Publicidad