Cultură

La vida de Bam Margera me hace temerle mucho a la muerte

La estrella de Jackass no ha sido el mismo desde que su mejor amigo murió, y ahora aparece en un nuevo reality tratando de solucionar sus problemas.
6.4.16

Llega un punto de la vida en que empezamos a pensar más en la muerte de nuestros seres queridos. Madre, padre, hermano, hermana, novio, novia… Todos van a morir. Empiezas a plantearte qué harás cuando ocurra, cómo asimilarás ese triste suceso y qué será de tu vida sin ellos. Aparentemente Bam Margera, un hombre que ha ganado millones degradándose a sí mismo y a sus seres queridos, no lo había considerado. La semana pasada salió a la luz un video que delataba la participación de Bam en un programa de televisión titulado Family Therapy with Dr. Jenn. Según entiendo, el programa presenta a varias celebridades con sus personas más allegadas en una casa a la que acuden en busca de ayuda. Entre ellos están Tiffany "New York" Pollard, Dina y Michael Lohan y, por supuesto, Bam acompañado de su madre, April.

Cuando empezó a emitirse Jackass en el año 2000, Bam era una joven promesa del skate y el alma de su grupo de amigos en West Chester, su ciudad natal. Probablemente fuera también una de las caras más conocidas de los miembros de Jackass, después de Johnny Knoxville y Steve-O, y con toda seguridad, el más dispuesto a dejar que se inmortalizara su vida en video: Viva La Bam, Bam's Unholy Union, Bam's World Domination, Bam's Badass Gameshow … A él le debemos esa franquicia de locuras que se hizo tan popular, esa incesante serie de videos en los que se veía a Bam y compañía meterse en líos de todo tipo. Verlo te hacía querer formar parte de ello, participar de las bromas, del caos. La esencia de Jackass giraba en torno a su espíritu indomable. Aunque sus constantes gags, chistes y trucos solían tener consecuencias graves, por lo general tenían un tono bastante ligero, más cercano a las típicas bromas pesadas de universitario que a las horribles torturas de Saw. Bam Margera nació para salir en televisión, aunque quizá no hasta el punto al que llegó.

El espíritu adolescente de Bam murió junto con su mejor amigo. En 2011, Ryan Dunn estampó su carro contra un árbol cuando conducía borracho a toda velocidad. En el accidente también murió Zachary Hartwell, ayudante de producción de Jackass Number Two. Dunn tenía 34 años. Entrevistaron a un Bam Margera al borde de la histeria junto al lugar del accidente, rodeados de flores y de los amigos y familiares de los fallecidos. Totalmente confundido y afligido, en aquella entrevista Bam parecía atrapado en una película que ponía a disposición del público aquel momento íntimo de pérdida e increíble dolor. Un hombre que había dedicado su vida a la televisión, a que la gente disfrutara viéndolos a él y a sus amigos, se veía ahora arrinconado por ese mismo medio de comunicación mientras lloraba la muerte de un amigo.

Después de aquel episodio, Bam dejó de ser el mismo. ¿Cómo podía serlo? En el video sobre su última aventura televisiva afirma que nunca se había planteado la muerte de una persona cercana y que la pérdida de su amigo Dunn lo sumergió en la bebida. Lo explica con la mirada encendida, arrastrando las palabras y la mano sangrando por haber roto la ventana de un carro de un puñetazo. Su seguridad de "niño" se transformó en miedo y confusión. De repente todas las locuras que grabó y sobre las que había construido su propia vida comenzaron a carecer de sentido. Empezó a subir de peso, y el que un día fue un ágil y joven skater se convirtió en una figura patética y abotargada.

Y ahí lo tenemos, una vez más, esta vez con su madre —quien sin duda habrá sufrido lo indecible—, en un reality, buscando una solución a sus adicciones, a sus problemas. Muchos argumentarán que esa no es forma de ayudar a nadie, delante de las cámaras, bajo el escrutinio constante de los perversos espectadores. Pero no olvidemos que la televisión es su hogar, le aporta estabilidad y un entorno familiar. Después de Viva La Bam, sus programas empezaron a perder popularidad de forma gradual. Su último proyecto, Bam's Badass Game Show (2014), distaba mucho de la espectacularidad extrema de la época de Jackass. Atrás quedaron locuras como saltar de cabeza a un contenedor de basura o quedarse colgado de los calzoncillos al caer de un árbol. Ese gran formato tan apreciado por el público pasó a convertirse en un espectáculo barato, con chistes flojos, personajes que no encajan y concursantes que irritan a cualquiera.

Supuestamente, en Family Therapy Bam puede comportarse tal como es, o sea, como un hombre muy sensible y perturbado emocionalmente, una faceta que, por cierto, dejaba ver en Jackass. Con su pavor a las serpientes mostraba ya algo de vulnerabilidad. La vez que lo metieron en un remolque con una cobra, fue quizá la única vez que alguien lloró en Jackass (sin contar las veces que fue el llanto fue efecto de vomitar intensamente).

Resulta horrible y doloroso ver cómo la vida de un joven puede llegar a arruinar la de otro, aunque sirve para demostrar lo destructivo que algo así puede llegar a ser. Bam Margera lo tenía todo, pero ¿qué sentido tenía sin Ryan Dunn? Su dolor debió haberse agravado por la denuncia por agresión sexual de su tío Vincent "Don Vito" Margera y su posterior muerte por alcoholismo en 2015. Pese a los esfuerzos de Bam por crear una especie de marca en torno a él y a su familia en los formatos de reality, no fue capaz de lidiar con la realidad cuando esta entró pisando fuerte y lo arrolló.

El descenso a los abismos de la bebida de Bam es aterrador, una muestra de cómo las personas que más nos importan pueden dejarnos en un estado total de desamparo y deterioro si algo malo les ocurre. La forma en que lidiamos con las tragedias depende de cada persona. Algunos nos desmoronamos ante la futilidad de la vida, otros son más resilientes. Bam Margera no parece poseer esa resiliencia. En cualquier caso, ya sabes que en Family Therapy podrás ver a un hombre destrozado llorar en los brazos de su madre.

Imagen vía YouTube.