Un día con un tipo que se dedica a dar de comer a tiburones

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Un día con un tipo que se dedica a dar de comer a tiburones

Es básicamente lo mismo que haces en tu casa con una pecera, pero a gran escala y con animales peligrosos.
2.2.16

Todas las fotos por Davit Ruiz.

Imagina que todos los días, en lugar de ir a la oficina y verle la cara a tu jefe, tienes que ponerte un traje de neopreno y sumergirte en un tanque de tiburones. Pablo Montoto lleva 14 años alimentando y cuidando de los escualos de la Casa de Campo. Me citaron a eso de las 5PM en las oficinas del Zoo Aquarium de Madrid.

"¿De parte de quién vienes?", me dice el de seguridad desde su garita.

"¿Qué tal?, somos de la revista VICE, habíamos quedado con MJ, la jefa de prensa". Le respondo muy sonriente cual niño de 10 años en su primera visita al acuario.

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Mientras van a avisarle, no puedo hacer otra cosa que mirar las oficinas del zoológico desde fuera; estilo ochentero, casi Jurassic Park (primera parte). De fondo, los flamingos tienen la tarde libre y están armando un escándalo en el jardín. Todo en orden.

"Por lo regular esa es la entrada, ahí empezaría el recorrido del acuario, pero nosotros vamos directo al tanque de los tiburones, ¿te parece?", me dice MJ. Llegamos al tanque principal y de repente aparece nuestro hombre, Pablo Montoto. Se presenta muy educadamente y comenta que quiere desmitificar su figura, que realmente es un trabajo "normal", dentro de lo que cabe. Le comento que bucear con un tiburón toro de más de tres metros es algo mítico. Sonríe y asiente con la cabeza mirando al tiburón. Es ahí cuando mis ansias de preguntar se disparan y decido empezar mi maestría en tiburones.

Vice: Pablo, tú eres biólogo conservador, dicho en otras palabras, el cuidador de los tiburones. ¿Cómo es tu rutina de trabajo? Unos van a la oficina y tú…
Pablo: Pues yo… a ver, lo mismo que haces tú en tu casa con una pecera, lo hacemos nosotros aquí a gran escala, limpiar el metacrilato, comprobar que todos los sistemas de filtración funcionen, mantenimiento general del tanque… Y, bueno, si hace falta ver de cerca un animal por cualquier motivo también lo hacemos.

Mi rutina de trabajo se divide en dos partes: buceo por un lado y alimentación por otro. Los tiburones comen poquito, siempre vemos la voracidad de los tiburones en los documentales, la gente cree que están todo el día comiendo y devorando, pero nada más lejos de la realidad. Los adultos, por ejemplo, comen sólo dos días por semana.


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¿Cuánto tiempo llevas trabajando con los tiburones?
En marzo van a ser 14 años.

¿Y con cuántos tipos de escualos trabajas?
Con unas 14 o 15 especies diferentes de elasmobranquios (es decir, tiburones y rayas). Tiburón nodriza, tiburón toro, tiburón gris, luego están los tiburones de puntas negras, los de puntas blancas y las rayas.

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Hablemos de una de las estrellas del Aquarium. Morgana, el gran tiburón toro. Quiero saberlo todo, ¿qué come, cada cuánto?
Morgana, como los demás tiburones adultos, come dos días por semana: lunes y jueves a las 4 de la tarde.

Dentro de su menú tenemos un poco de pescado blanco como la merluza, calamar entero y también pescado azul (arenques). El procedimiento para dar de comer al toro es con pinza. Siempre desde las pasarelas de la parte de arriba del tanque, en un punto en el que Morgana está acostumbrada a venir, agitamos un poco el agua para llamar su atención y enseguida aparece para comer.

Me intriga mucho la personalidad de los tiburones. Sabemos que hay personas que desarrollan vínculos especiales al trabajar con animales salvajes como tigres o leones, pero, ¿se puede desarrollar un vínculo con el tiburón?, ¿te podrían reconocer?
No, no te reconocen. Lo que haces es aprender el comportamiento de todas las especies con las que vas a bucear y a partir de ahí tú sabes si te puedes meter al tanque o no. Por ejemplo, los grises tienen un comportamiento muy claro, al final son un poco como los perros, ahora mismo están muy tranquilos, pero si estuvieran en celo los machos se ponen muy nerviosos, se persiguen y, no sé si sabes que la cópula de los tiburones implica mordiscos de marcaje, así que durante ese periodo no se bucea, eso hay que aprenderlo. Lo que sí hacemos con los tiburones es sensibilizar, es como un entrenamiento. El primer paso es acostumbrar al animal a que se deje tocar.

¿En serio se deja tocar el tiburón toro?
No es apapachar, ni acariciarlo, es simplemente nadar con el animal, hacerle unas pequeñas presiones con la mano en el lomo, muy sutil para que si en algún momento enfermara, podamos inyectarle el antibiótico sin que se sienta amenazado. Antiguamente, se hacía igual que con los toros de lidia, desde arriba con una pica, pero eso es una salvajada porque es a presión, cuando picas el animal da dos coletazos, se estresa y todo es un caos. Los grises y los puntas negras sanos no te dejan que te acerques para nada, se incomodan. Pero nunca hemos tenido ningún tipo de problema en inmersión, ni con ataques, hay que saber interpretarlos.


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Supongo que siguen algún tipo de rutina a la hora de dar de comer a todos los tiburones a la vez, ¿hay choques por la comida, como vemos en el océano?Nunca se devorarían entre sí, pero si no se hace correctamente pueden darse algún mordisco, el toro, por ejemplo, podría morder a alguno de los puntas negras o los grises. Es un animal lento comparado con los otros, y los tiburones compiten por la comida. Entonces, echamos la comida en el centro y según va cayendo la van comiendo los grises y los puntas negras, que nadan más arriba. Siempre ponemos bastantes piezas de pescado para que no de tiempo a que se lo coman todo y llegue algo de comida al fondo, así también pueden comer tanto las rayas como el tiburón nodriza.

¿Alguna vez has tenido la oportunidad de trabajar o tratar con tiburones blancos?
No, por suerte, no (risas). Bueno, o por desgracia, pero un gran blanco puede hacer lo que quiera con un buzo y son bastante imprevisibles.

Hablemos de la gente que viene a ver a los tiburones, ¿hay que instruirla mucho?
En el acuario tenemos bastantes normas básicas de convivencia y respeto a los animales que siempre les decimos: Estar más o menos en silencio, no gritar, no golpear el cristal, etc. Más que nada intentar mantener la paz en el acuario. Ahora por ejemplo vienen muchas escuelas y desde el agua se oye muy bien todo, a veces estoy trabajando dentro del tanque y antes de ver a los niños ya los estás oyendo.