Cultura

Según un estudio, todos mentimos para no salir

Estas mentiras son el lubricante que evita que la interacción social sea dolorosa.
3.7.16

Lo siento, hoy no puedo salir.. Tengo que aparecer en una imagen de Getty stock

Nunca ha habido un programa de televisión más irreal que Friends. La fantasía que le vende a la audiencia —de que seis personas de veintitantos se pueden juntar regularmente sin planearlo— es una gran mentira. ¿Te imaginas los mensajes grupales, las cadenas de email, los compromisos y la complejidad de organizar una reunión de seis personas en una cafetería? Si quisieran hacer aunque sea un mínimo esfuerzo para ser realistas, Friends tenía que haber sido un programa sobre seis personas hablando por teléfono, mandando mensajes e inventando excusas para poder quedarse en su casa a ver televisión.

La semana pasada, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos publicó la Encuesta de empleo del tiempo estadounidense, un vistazo anual a la forma en que gastamos los minutos preciosos de nuestras cortas vidas. En general, las personas duermen (casi nueve horas al día en promedio), trabajan (poco menos de ocho horas en los días que los toca trabajar) y ven televisión (poco menos de tres horas). Dedicamos apenas 41 minutos en promedio al día para socializar en persona con otros seres humanos, una cifra que se redujo 9 por ciento durante los últimos 10 años. ¿Esto quiere decir que la sociedad se está alejando cada vez más del paraíso de salir y convivir todo el tiempo como en Friends? ¿O acaso ahora preferimos hacerlo por internet?

Tal vez hay algo más siniestro que no estamos considerando. Tal vez la gente ya no sale porque nos la pasamos encerrados en nuestra casa ideando una mentira elaborada de por qué no podemos salir.

Esa fue la conclusión a la que llegó un estudio reciente realizado por Yelp Eat24, algo que parece una fusión entre Seamless y Yelp. En fin, no tengo razones para desconfiar de un servicio de comida para llevar que manda un comunicado de prensa sobre cómo la gente prefiere quedarse en casa. Así que confiemos en ellos cuando dicen que "Tal vez el miedo a perdernos de las cosas ya pasó de moda y que la encuesta identificó la nueva tendencia: el PLACER de perdernos de las cosas".

Según el estudio, casi el 30 por ciento de la gente termina decepcionada las noches que sale, más de una tercera parte se siente ansiosa cuando sale, además de que la resaca y las peleas son efectos secundarios comunes. Por eso no es ninguna sorpresa que el 80 por ciento de la gente haya confesado que "ha tenido que inventar excusas para no salir", es decir, le miente a sus amigos para no verlos.

Conocemos perfectamente estas mentiras: "mi perro está enfermo", "ya había quedado con otro amigo", "voy a ensayar con mi banda", "de hecho, estoy tratando de dejar de tomar", "ya no somos novios", "creo que te equivocaste de número". Las reconocemos en otros y las usamos para mantener la apariencia de que en serio nos gustaría ir a tu festival de música noise pero por desgracia hay un montón de insectos saliendo de un hoyo en la pared y mi primo vino de visita a la ciudad. Estas mentiras son el lubricante que evita que la interacción social sea dolorosa, la red maquiavélica que nos mantiene unidos.


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¿Por qué no simplemente decimos la verdad? Pues, según la información de Yelp Eat24, que, de nuevo, es una fuente de la que no tengo razones para desconfiar, en vez de salir, la gente hace lo siguiente:

1. Ver televisión o películas

2. Descansar o dormir
3. Comer
4. Pasar tiempo con su pareja
5. Pasar tiempo con sus hijos
6. Leer
7. Escuchar música
8. Hacer la limpieza
9. Tomar
10. Jugar videojuegos Pasar tiempo con tu pareja o con tus hijos es una muy buena razón para no salir. Y limpiar la casa es obligatorio pero "escuchar música" no es una actividad que requiere una tarde completa. Tampoco comer. No salir para "tomar" tú solo no es la velada más emocionante y asumo que "descansar" es un eufemismo de "masturbarse", algo que no debería tomar toda la noche. Sin importar cual es tu concepto de "salir", el resultado es triste. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, la gente invierte cada vez menos tiempo en cuidar a sus hijos, trabajar y socializar, y prefiere ver televisión. Y por lo visto todos mentimos para ocultarlo. Inventamos choros de que tenemos que trabajar cuando en realidad nos la pasamos valiendo verga frente a la televisión jugando Call of Duty, "descansando" en el sillón y esperando a que lleguen los de Yelp Eat24 con nuestra comida. Lo bueno es que al menos todos hacemos lo mismo. Tu flojera, tu incapacidad de ser honesto con los demás (y probablemente contigo mismo) sobre lo que haces con tu vida no es un problema personal, es un síntoma de un mal contagioso. Si te preguntas por qué no voy a tu fiesta, recuerda que la sociedad se desliza lentamente hacia un profundo letargo. ¡Ya será para la próxima!