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Cultura

Este modelo se tatuó palabras de moda en todo el cuerpo

Su misión es convertirse en el hombre más famoso del mundo.
17.7.14

Foto vía Instagram.

Tatuarte la cara tiene un toque misántropo digno de admiración. Para dejar que un extraño te tatúe algo en la cara debes haber aceptado por completo que tu vida va a ser un poco jodida. Ya sea una lágrima o el nombre de el rapero más comercial, el hecho de tener un tatuaje en la cara es como gritar: “Tal vez nunca me confíes a tu hijo o nunca tenga un empleo bien remunerado pero ¡me vale pito!”

Claro que de vez en cuando hay personas con tatuajes en la cara que no sólo han logrado tener éxito a pesar de las lamentables decisiones que han tomado en su vida, sino que tan sobresalido gracias a su tinta facial. ¿Estaría asegurada la reputación de Gucci Mane como el “rapero más cool en la cárcel” si no tuviera un cono de helado de tres bolas tatuado en su cara? ¿Tendría tanta popularidad el video de “Brick in Yo Face” del rapero de Miami llamado Stiches si su jeta no se viera como si ha hubiera decorado un preadolescente con una obsesión nada saludable con Tim Burton y rifles de asalto? ¿Podría haberse aprovechado Zombie Boy de su participación con Lady Gaga y para sacar su propia marca carísima de toallas, condones y bebidas energéticas si hubiera sido sólo un vándalo cualquiera sin tatuajes de calavera que vive en la calle? La respuesta es un gran y retumbante. ¡NO!

Les presento al modelo canadiense Vin Los, el más reciente miembro en el honorable linaje de personas que le han hecho estupideces a su rostro por valemadres. Según su video de YouTube —una versión con más presupuesto del video de Zombie Boy en la que el quebequense da la instrucción de “BE ADDICT” (sé adicto)— la meta de este chico de 24 años está muy clara: convertirse en el hombre más famoso del mundo. Sus brazos y rostro ya se ven como una lista de palabras de moda escrita por estudiante de arte. Tiene tatuadas cosas como “FAME” (fama), “LICK” (lamer) y “BAISE MOI” (cógeme) con letras que parecen escritas a mano en todo su atlético cuerpo, que es lampiño a menos que cuentes todos los pequeños folículos falsos que se tatuó en el pecho.

Siendo objetiva, hay que admitir que, sin los tatuajes, este hombre es un completo bombón. En realidad, confieso que —incluso con las palabras “ICONIC FACE” (rostro emblemático) garabateadas en su mejilla— una mirada a sus ojos café oscuro bastó para prenderme. Después de pasar horas acariciando sus marcadísimos músculos oblicuos en mi pantalla de alta definición y soñando con el día en que por fin mi nombre esté tatuado en la parte interior de sus muslos, decidí que necesitaba ver su “rostro emblemático” en persona y averiguar por qué querría un hombre con una línea de la mandíbula esculpida con tanta belleza ir por la vida con las palabras “SEX BOMB” (bomba sexual) en su cuello. Les presento a continuación lo que descubrí:

Foto via Instagram.

VICE: ¿Qué edad tenías cuando te hiciste tu primer tatuaje?
VIn Los: Tenía 16 o 17 años. Me tatué el logo de Le Coq Sportif. Después me tatué algunas palabras en los brazos y fue entonces cuando decidí que no volvería a tatuarme otra imagen u otro dibujo. Los dibujos no significan nada para mí. Quizá suene como que no tengo buenos valores o algo así pero mis tatuajes no son sólo para mí. Quiero ser una imagen que la gente pueda ver, algo que tenga impacto. Todos los que me ven sienten la necesidad de preguntar: “¿Cómo lograste ser famoso? ¿Cómo es tu vida?”

¿Entonces te gusta que te vean de esa forma?
Sí. Cuando te miran con curiosidad, la impresión que dejas en los que te miran va a durar mucho. Quiero crear un mito, un misterio. Muchas personas me preguntan si temo arrepentirme algún día. Si estuviera indeciso, no habría escrito en mi cara.

¿Cómo escoges las palabras o expresiones que vas a tatuar en tu cuerpo?
Es un proceso muy frívolo. Me meto a YouTube, escucho todos los grandes éxitos y saco palabras de esas canciones. Por ejemplo, la frase “Top of the World” (La cima del mundo) es de una canción del grupo Cataracs, pero también es algo que quiero. Quiero dominar el mundo. En cuanto a los nombres de ciudades, es para demostrar que todos estamos al mismo nivel. Aún existen las fronteras, pero no en la misma medida. No importa si estás en Zúrich o en Sídney, eso es lo que yo represento. Quiero personificar la cultura pop. Podrían verme dentro de cien años y darme una idea real de cómo era la cultura pop a principios de la década entre 2010 y 2020.

Dices que quieres ser el hombre más famoso del mundo. ¿Por qué estás encantado con la cultura de las celebridades?
Todavía intento descubrir por qué estoy tan entusiasmado con ella. Siempre me ha fascinado Marilyn Monroe desde que era niño. No sólo me encanta la fama de las personas sino también la fama que tienen los productos, por ejemplo Starbucks. Está por todo el mundo. También me fascina el ámbito de la mercadotecnia.

¿Así que estás más interesado en el proceso de crear celebridades que en las celebridades mismas?
Así es. Me gustaría crear celebridades algún día. Sólo tengo 24 años. Últimamente he recibido mucha atención de los medios y a pesar de eso sigo sin conseguir un contrato para modelar. No creo que yo sea el problema; lo único que esto significa es que no hay una industria aquí. Podría irme a Nueva York y decir “A la mierda con Quebec” o podría más bien ser un empresario emprendedor y crear mi propio mercado aquí mismo. Toma más tiempo pero creo que eso es lo que más me interesa. Es una lástima que, considerando el número de gente que vive en Montreal, no tengamos un sistema de estrellato en realidad. Ni siquiera vemos a paparazzi persiguiendo celebridades.

¿Te gustaría ver algo como TMZ en Montreal?
Sí, quiero crear algo así. Podría fundar esta clase de cultura y tal vez volverme millonario a los 45 años después de lanzar un montón de revistas, canales de televisión o lo que sea.

¿Tienes un plan para lograrlo?
Quiero hacer un medio de comunicación con el objetivo de que mucha gente lo comparta y le de “me gusta”, algo súper estadunidense, nada quétaine (kitsch: sin gusto).

¿Sería sobre celebridades estadunidenses o preferirías que fuera local?
Sería algo local. Para aquellos que quieran entrar en la industria del entretenimiento pero no pueden porque es muy difícil. Si eres modelo pero no tienes contrato, puedes escribirme. Tal vez al principio no tenga los medios para pagarte pero con el tiempo, sí los tendré. Podemos hacer una sesión de fotos y podría escribir una pequeña nota sobre ti: “La nueva modelo más prometedora de Montreal”, o algo así. En la actualidad, el poder está en las manos de la misma gente, y esa gente es aburrida y estúpida.

Foto cortesía de Maxime Girard-Tremblay.

¿Te consideras frívolo?
No, para nada. La industria del entretenimiento es el camino que decidí recorrer. Eso es lo que me interesa. Por ahora trabajo en un supermercado y me quiero morir. Me tomo miles de cafés al día para animarme un poco. Necesito algo que sea más emocionante. Quiero despertar por la mañana y tener juntas con personas, tomar fotografías y hacer realidad mis sueños. Ese es el trabajo que yo escogí, pero no soy frívolo. Como por ejemplo, a mis padres no les gusta que hable de ellos.

¿Por qué?
Es un sentimiento extraño. Siempre creí que mis padres eran de mente abierta, y mucho. Sin embargo, resulta que les importan mucho las apariencias. Tal vez parezca que soy una persona que basa sus decisiones en las apariencias, pero es parte del trabajo. Si algún amigo mío sufriera un accidente mañana y quedara desfigurado, no me importaría un carajo su apariencia. Cuidaría de él. No voy a juzgar a las personas. Siempre me digo a mí mismo que hago las cosas por una razón. Pero eso es lo que hicieron mis padres. Me juzgaron basándose en mis tatuajes y no nos hemos vuelto a ver en dos años. Hablo con mi mamá una vez a la semana pero mi padre cortó toda clase de comunicación.

¿Alguna vez intentaste platicar con ellos acerca de tu trayectoria profesional?
No. Los primeros dos meses no hablamos en lo absoluto. La razón por la que mi mamá no quiere verme en persona es porque sería muy difícil para ella. Pasé por una transformación voluntaria. Si me hubiera desfigurado en un accidente, ¿me habrían dejado de hablar? No, porque es involuntario. No quiero avanzar en la vida con gente así. Tú vive tu vida. ¿Qué le importa que hacen los demás? No vine a juzgar. Todo sale mal cuando empiezas a juzgar a los demás.

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