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Sin apologías: desnudos casuales muestran la sexualidad femenina

Las esculturas, fotos, collages digitales y pinturas de Shona McAndrew muestran con absoluta naturalidad qué es tener un cuerpo femenino.
8.11.17
Slow Morning. Imágenes cortesía de la artista.

Cuando era niña, Shona McAndrew veía con extrañeza a su hermano que jugaba un juego que versaba sobre las líneas de agarrarle "el paquete" a sus amigos. "Aunque él dice no recordar esto", ella cuenta a Creators, "Él y sus amigos se agarrarían la entrepierna en lugares cada vez más públicos. Era su chiste local, algo para hacerlos reír y retarse en situaciones socialmente incómodas". En corto, era el tipo de juego que cualquiera con un hermano podría entender, un poco juguetón e inocentemente vulgar. McAndrew, mientras tanto, lo encontraba confuso. "Nunca imaginé que uno pudiera tocarse de esa manera en público", ella dice. "Mi sexualidad y mi cuerpo era algo que yo sabía que debía de mantenerse en secreto".

Alice

Es tal vez poco sorprendente que el trabajo de McAndrews como artista ha sido marcado por un abierto, no-apologético, acercamiento a los cuerpos y sexualidad femenina. La artista de 26 años originaria de Philadelphia, crea esculturas, pinturas, fotos y collages digitales que seguido muestran mujeres en callados momentos de autoexploración. Para mantenerse a la par del título de la exhibición, NSFW: Female Gaze, la mirada masculina está totalmente ausente en su trabajo. Su arte es íntimamente voyeurista, prácticamente como si no hubiera mirada alguna para juzgarla.

Sofia

"Espero que la presencia física de mis chicas pueda desmantelar un poco de la tradicional distancia voyeurística", dice McAndrew. Sus chicas son confiadas en sí mismas de una manera natural, tanto así que la mayoría de nosotros nos podríamos mover con tranquilidad bajo sus acciones que, como tal, no tienen tintes performativos de ningún tipo. Su desnudez no provoca en nosotros las ansiedades de un voyeurista que las ve escondidas: esta desnudez no debe de ser secretiva.

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La escultura Norah de McAndrew representa a una mujer de tallas grandes desparramada en una silla, acariciando su pelo púbico - agarrando su entrepierna justo de la manera que McAndrew encontraba tan fascinante cuando estaba creciendo. Los ojos de Norah ven hacia el cielo; ella no nos puede ver viéndola, y no parece particularmente interesada en saber si lo estamos haciendo.

Norah

Las mujeres en su obra son tan indiferentes al tiempo como a la audiencia. En esculpir mujeres que comparten su tipo de cuerpo, McAndrew "tuvo que confrontar la falta de representación que hay de las mujeres "grandes" hoy en día". Las mujeres gordas prácticamente siempre están representadas únicamente en fotos de "antes", en contraste con sonrientes versiones de sí mismas en las fotos de "después". De esta manera, ellas seguido son mostradas como una parte de una ecuación incompleta. "El cuerpo de tallas grandes parece estar atrapado en un perpetuo 'antes', removiendo cualquier validación que podría tener en el presente", dice McAndrew. Acordemente, las obras de McAndrew están factualmente en el presente, sin ningún tipo de pista que te lleve a su pasado o a un futuro imaginario. Sus chicas seguido posan con las piernas abiertas, usualmente en una posición no-sexual, cómodas con cualquier situación - especialmente con las formas de educación tradicionales que compelen a las mujeres a estar siempre con las piernas cerradas. Las mujeres de McAndrews no le tienen miedo a tomar gran parte del espacio como suyo.

Josephine (Close-up)

Las obras de McAndrew seguido tienen un sistema de títulos simple - están nombradas a partir de las mujeres que representan, mujeres que McAndrew no sólo esculpió, sino que les imaginó vidas y personalidades completas. "Mis mujeres se sienten como seres separados a mí, con sus respectivas personalidades, caras e historias… En algún punto, es como si ellas estuvieran a cargo, diciendo, 'Anda, Shona, tú sabes que mi pierna está un poco redonda ahí', o 'Un poco de menos hombro, por favor'".

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Aunque está íntimamente al tanto de las vidas de sus chicas, McAndrew es cuidadosa en no dejar ver demasiado: no quiere que sepamos más sobre las mujeres en sus esculturas que una mujer que vimos de reojo en el metro. "Muchas personas me han preguntado si Norah es queer, lo cual me da gusto escuchar", dice McAndrew. Ella inicialmente no la imaginó como tal, pero en el proceso de escultura ella comenzó a comprender que podría serlo. "Pero de nuevo, no importa", ella dice. "¿Cómo posiblemente podría saber cómo Norah experimenta su sexualidad?"

Passing Time

Sunday Morning

Picking

White Light

Para conocer más de la obra de Shona McAndrew, haz click aquí.

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