Fernando Haddad (PT) and Jair Bolsonaro (PSL). Illustrations by Cassio Tisseo/VICE

Todo lo que está en juego en las elecciones presidenciales de Brasil

Un resumen comparativo de qué opinan Bolsonaro y Haddad respecto a las mujeres, las personas de color y la comunidad LGBTQ, basado en todo lo que han dicho —o no— en sus propuestas administrativas.

por Amauri Gonzo; traducido por Sergio Ávila
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26 Octubre 2018, 7:38am

Fernando Haddad (PT) and Jair Bolsonaro (PSL). Illustrations by Cassio Tisseo/VICE

Este artículo se publicó originalmente en VICE Brasil.

Después de la primera vuelta de elecciones presidenciales del pasado domingo, 7 de octubre, Brasil se enfrenta a un duelo entre el candidato autoritario de derecha Jair Bolsonaro y el candidato de Izquierda del Partido de los Trabajadores. Bolsonaro —cuya visión de mundo homófoba, racista y sexista, así como su campaña centrada en las redes sociales, se asemeja enormemente a la del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en 2016— ganó el 46 por ciento de los votos, mientras que Haddad quedó en segundo lugar con un 29,3 por ciento. Aunque considerable, el margen no fue lo suficientemente amplio como para evitar una segunda vuelta, y los dos candidatos se volverán a enfrentar por el voto el próximo 28 de octubre.

Dado el éxito de Bolsonaro en la primera vuelta —así como el de su partido de extrema derecha, el Partido Social Liberal (PSL), que fue igual de exitoso en las pasadas votaciones legislativas—, no es ninguna sorpresa que él sea el favorito. Aun así, el pueblo igual debe votar (la votación es obligatoria en Brasil para los ciudadanos de 18 a 70 años). Como los planes diseñados por cada candidato —incluyendo lo que han dicho o no han logrado decir— pueden impactar directamente en las vidas de los votantes brasileños, VICE Brasil analizó las posturas de cada uno en temas fundamentales como la equidad racial, los derechos de las mujeres, los trabajadores y la comunidad LGBTQ. Aquí presentamos un resumen comparativo de sus propuestas frente a estos temas basado en los planes que Haddad y Bolsonaro presentaron al Consejo Nacional Electoral.

Juventud

Haddad
El plan del candidato del Partido de los Trabajadores, llamado O Povo Feliz de Novo ("El pueblo feliz de nuevo"), se centra en varios temas que afectan la juventud brasileña. Él promete crear el programa "Mi empleo de nuevo", que está pensado para adultos jóvenes que buscan estar calificados para entrar en diversas industrias. También dice que reducirá los impuestos para instituciones públicas y privadas que ofrezcan diplomas asociados o de bachilleres, e incrementará los recursos para estas últimas. Añade que apoyará la participación directa de los jóvenes en la política, y que quiere estar presente para el Plan Nacional por la Juventud y el Sistema Nacional de Juventud, dos iniciativas federales destinadas a mejorar la calidad de vida de los jóvenes en Brasil.

Bolsonaro
Su plan administrativo (que según la pestaña del navegador se llama "Proyecto Fénix") no entra en detalles sobre la mayoría de los temas listados aquí. Sin embargo, sí muestra un buen número de mentiras, incluyendo estadísticas erróneas que aseguran que el número de muertes causadas por la policía de Brasil es menor de lo que en realidad es. La única propuesta de Bolsonaro que se relaciona directamente con la juventud brasileña consiste en bajar la edad de responsabilidad criminal de 18 a 16 años.

Mujeres

Haddad
Haddad promete igual pago por igual trabajo; incrementar la compensación y el tiempo de la licencia de maternidad; ampliar la Casa de la Mujer Brasileña, que protege a las mujeres víctimas de violencia; fortalecer una ley llamada Maria da Penha, que garantiza protección a víctimas de violencia machista y responsabiliza jurídicamente a los culpables; y asegurar el cubrimiento de atención médica vital a las mujeres, incluyendo casos de "derechos sexuales y reproductivos".

Bolsonaro
El plan de Bolsonaro no entra en detalles políticos con respecto a los temas de la mujer. La única instancia en la que las "mujeres" son mencionadas en su plan es en una gráfica que muestra la tasa de violaciones a mujeres y niños en Brasil. La gráfica no está acompañada de ninguna información adicional pero probablemente tenga que ver con la plataforma de Bolsonaro contra el crimen.

Derechos laborales

Haddad
Aparte de movimientos políticos diseñados específicamente para ciertas profesiones, el plan laboral de Haddad implica ajustar el salario mínimo para solventar la inflación del último año y el crecimiento del PIB de los últimos dos. Busca revocar la actual reforma laboral para facilitar el diálogo sobre la reducción de los horarios laborales en Brasil. También reitera su compromiso con el programa ya mencionado de "Mi empleo de nuevo" y con incrementar las oportunidades laborales en el país.

Bolsonaro
El candidato del PSL se compromete a crear "identificaciones laborales verdes y amarillas" que serían utilizadas además de los ID actuales requeridos para los trabajadores nacionales. La diferencia entre las identificaciones de ahora y las que Bolsonaro propone es que estas últimas permitirían a los empleadores "negociar" con los empleados y establecer términos y estipulaciones específicas que no se adhieran a las leyes de trabajo actuales de Brasil. Las nuevas tarjetas serían entregadas a jóvenes adultos y contribuirían a la caída del CLT (la Consolidación de Leyes de Trabajo, básicamente la legislación federal que delinea los derechos de los trabajadores), considerando que en teoría los empleadores podrían contratar únicamente a personas que acepten a trabajar sin recibir los beneficios que el CLT impone actualmente.

Equidad racial

Haddad
La equidad racial sigue siendo un tema muy importante en Brasil. Es un factor clave en muchas esferas, desde campañas de salud que buscan una mayor representación para la población, hasta cargos en el servicio público y la política. Haddad, quien fue alcalde de São Paulo de 2013 a 2017, busca implementer medidas (no especificadas aún) para incrementar los salarios y el número de empleos disponibles en compañías privadas para brasileños de color. También promete lanzar un Plan Nacional de Reducción de la Mortalidad de las Juventudes Negras, que su administración creará en colaboración con el público.

Bolsonaro
No hay nada específico en el plan de Bolsonaro para promover la equidad racial. Solo hay una parte genérica que dice que "ninguna forma de desigualdad será permitida". Públicamente, Bolsonaro ha prometido reducir políticas de acción afirmativa y aseguró que a los afrobrasileños no se les debía nada por la esclavitud.

LGBTQ

Haddad
En cuanto a los miembros de la comunidad LGBTQ, el plan de Haddad resalta la creación de una ley que tipifique diferentes tipos de crímenes de odio, incluyendo violencia contra individuos LGBTQ. También promete crear una red contra la violencia LGBTQ con la asistencia de varias organizaciones federales y estatales. Además de eso, promete expandir el Proyecto Transcidadania, una iniciativa que implementó en su tiempo como alcalde de São Paulo que otorga becas a miembros vulnerables de la comunidad trans.

Bolsonaro
Aparte de la mención previa de que "ninguna forma de desigualdad será permitida", solo hay una referencia a la comunidad LGBTQ en la propuesta de Bolsonaro. Es subrepticiamente negativa: el candidato habla de estar en contra del "adoctrinamiento" y la "sexualización precoz" de los niños que, según él, ocurre en las escuelas públicas de Brasil.

Cultura

Haddad
Haddad cree que "un acceso amplio a bienes y servicios culturales [son] derechos civiles garantizados". Se compromete a revisar numerosos asuntos olvidados por la administración del presidente Michel Temer, como el Sistema Nacional de Cultura (SNC) y el Plan Cultural Nacional, una iniciativa establecida en 2010 con el fin de implementar políticas públicas de largo plazo orientadas a proteger y promover la diversidad cultural de Brasil. También planea incrementar progresivamente los recursos para el Departamento de Cultura hasta que llegue a al menos uno por ciento del presupuesto federal. Sus otros puntos de clave incluyen hacer cumplir la Política Nacional de Cultura Viva, que facilita la operación de iniciativas culturales, consolida regulaciones nacionales para literatura, promueve el sector audiovisual y protege museos e instituciones culturales.

Bolsonaro
El plan de Bolsonaro no incluye ninguna política cultural para su administración.

Drogas

Haddad
Haddad cree que las leyes actuales de drogas en Brasil son "erróneas, injustas e ineficientes". Sostiene que su administración se centrará menos en traficantes de droga desarmados, que suelen ser los principales pobladores del sistema carcelario de Brasil, y en vez de eso tendrá en la mira a facciones y organizaciones nacionales e internacionales de narcotráfico. Sus propuestas de esfuerzos de prevención se entrelazan con otras áreas, como la atención médica y la educación. También se compromete a analizar los esfuerzos internacionales por despenalizar el uso de narcóticos.

Bolsonaro
El plan de Bolsonaro no referencia ninguna ley de drogas para proponer (públicamente, sin embargo, ha hecho campaña alrededor de un vigoroso programa antidrogas, donde incluso ha llegado a alentar ejecuciones extrajudiciales por la policía y, en general, a combatir el crimen de drogas con uso incrementado de la fuerza).

Ha intentado, no obstante, vincular el abuso de sustancias a las administraciones liberales al decir que el "uso de drogas es prominente en países bajo administraciones liberales tales como Honduras, Nicaragua, El Salvador, México y Venezuela". Vale la pena mencionar que Honduras ha tenido un gobierno de derechas desde 2010, y que el presidente actual de México, Enrique Peña Nieto, es miembro del partido de centroderecha Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Derechos humanos

Haddad
Quiere rescatar el Programa Nacional de Derechos Humanos, una iniciativa federal que incluye una conferencia popular que junta a personas de numerosos sectores demográficos, tales como miembros de la comunidad LGBTQ, adultos mayores, indígenas del Brasil y personas con discapacidades. Haddad también piensa relanzar divisiones federales previamente ignoradas de derechos humanos dedicadas a Derechos de la Mujer e Inequidad Racial para integrar a Brasil en el Sistema Internacional de Derechos Humanos. Añade que la democracia y los derechos humanos son "codependientes".

Bolsonaro
La única mención a derechos humanos de Bolsonaro viene en forma de punto clave al final de su plan, donde asegura que su administración se comprometerá a "redirigir la política y los derechos humanos, priorizando la protección a víctimas de la violencia". Y de paso ha hecho promesas similares para aflojar las leyes de armas.

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