Publicidad
diez preguntas

Diez preguntas que siempre has querido hacer a un profe de la ESO

"Los exámenes son un enorme insulto a la inteligencia humana".

por Ana Iris Simón
26 Marzo 2018, 4:00am

Todas las fotografías por Guillermo García

Hace exactamente diez años que hice la selectividad y me despedí de mi instituto del sur de Madrid. Era —y es— un instituto público en el que no todos los ordenadores funcionaban y en el que teníamos que irnos al Polideportivo de al lado para hacer Educación Física. Las clases de tecnología se dieron, durante un tiempo, en dos barracones de obra que hacían las veces de aula y que en invierno tenían goteras.

Pero por nada en el mundo cambiaría mi instituto del sur de Madrid por ningún otro. Porque en cualquier otro no habría conocido a Álvaro, que fue mi profesor de educación física y que después fue mi amigo, ni a Amparo, que me dio clase en primero de la ESO y con la que a día de hoy sigo hablando por WhatsApp. Tampoco a Alejandro, que me dio clase de Ética y me enseñó que, si algo no me interesaba, no valía la pena esforzarme por ello solo porque me dijeran que tenía que hacerlo.


LEE:


Diez años después, vuelvo para entrevistar a Jorge, que desde hace dos años es profesor de Filosofía allí. Y le pregunto lo que no me atreví a preguntarle a mis profesores de entonces. Ni a los que concebía como instituciones, como entes que me hacían memorizar cosas y vomitarlas en un papel, ni a los que concebía como personas que me enseñaban a ser persona.

Estas son las diez preguntas que siempre he querido hacer a un profesor de la ESO. Y seguramente tú también.

diez preguntas a un profesor de la eso

VICE: Hola, Jorge. Voy a empezar con algo que siempre me he preguntado sobre los profesores. ¿Tienes alumnos favoritos y alumnos que te caen mal?
Jorge: Tengo alumnos y alumnas que me sorprenden, que me alegran, que me hacen sentir tristeza o una pena profunda. Alumnado que tira a la basura su futuro porque son incapaces de gestionar sus emociones, tal vez nadie se haya preocupado porque sepan hacerlo, o alumnado que se da cuenta de sus problemas y los afronta con una madurez encomiable. Si tengo alumnos que me caen especialmente bien intento que no se me note. Me debo a mi ética profesional.

¿Hay algo que pensabas que nunca harías como profesor y has acabado haciendo? ¿Algo que odiabas de tus profes y ahora haces?
Jamás quise poner un parte ni echar de la clase, pero lo he tenido que hacer. De hecho la primera vez que puse un parte fue porque paré una pelea y el director del centro me obligó a ponerlo. Fue una situación muy tensa, me habría gustado resolverlo de otra manera, pero las cosas se sucedieron muy rápido. De hecho, reconozco que posteriormente me enteré de que uno de los que estuvo en la pelea no tuvo la culpa de nada. Solo se defendía.

La última vez que puse un parte lo hice porque un alumno llamó a su compañera perra y fea, ladrándole después de insultarla. Todo esto se dio porque ella lo mandó callar y pidió respeto en clase de Valores Éticos. Una vez que uno aborda las realidades, te das cuenta de que a veces los partes los deberían recibir los padres que fomentan situaciones de violencia en casa o cuyo diálogo son insultos perpetuos. Ellos lo aprenden, lo interiorizan y lo usan como sus mecanismos de comunicación.

"Los exámenes, te lo digo como antiguo alumno de instituto, de universidad y actual opositor, son un enorme insulto a la inteligencia humana"

¿Qué es lo más extraño que te ha ocurrido dando clase?
Tal vez no es lo más extraño que me va a pasar, pero entre las cosas que destaco como anecdóticas, diría que una alumna de 1º de ESO confesara que era lesbiana y que tenía pareja y que otro alumno confesara que su padre le daba palizas por defender a su madre.

Trabajas con chavales de entre 12 y 18 años. ¿Qué es lo mejor y qué es lo peor de currar con adolescentes en todas sus etapas?
Lo mejor sin duda es su originalidad, su naturalidad para afrontar los retos del presente. Retos que fueron distintos a los míos, pero que les reclaman su atención. Lo peor es ver que tienen muchas carencias emocionales, como muchos traíamos de casa. Ver que se equivocan en relaciones tóxicas evidentes, ver que no son capaces de conocer sus limitaciones.

Les han vendido la idea neoliberal-mr.wonderfuliana de que “con esfuerzo todo se consigue” y no es así. Uno debe conocer sus limitaciones y desarrollar sus virtudes. Los docentes tenemos el deber, y también el mal trago, de serles francos y explotar su “burbuja de ingenuidad” para que aterricen, aunque también tenemos que animarles para que luchen con todas sus fuerzas por aquello que les llena y les hace felices. Total, prefiero educar a gente creativa que acabará sacándose las castañas del fuego a crear futuros humanos-máquinas que, temerosos, acaben en trabajos temporales y aburridos que ni les ilusionen ni les llenen.


LEE:


¿Crees que los exámenes son un sistema efectivo para evaluar el conocimiento?
Los exámenes, te lo digo como antiguo alumno de instituto, de universidad y actual opositor, son un enorme insulto a la inteligencia humana. Somos animales habilidosos, tenemos distintas destrezas que se demuestran de diversas maneras. Desde la escritura, la memoria, la creatividad, la oralidad, la resolución de problemas o la argumentación.

En mis asignaturas evalúo a distintos niveles. Tenemos ensayos, comentarios de texto, exámenes, diálogos filosóficos, investigaciones, portfolios, videoblogs, discusiones o debates y todo eso se evalúa o al menos se debería evaluar. Ahora, debemos saber que la evaluación es un sistema flexible y tenemos que querer conocer diferentes maneras de evaluar y no quedarnos con el sencillo, y por cierto aburrido, sistema de exámenes de memorización-vómito.

diez preguntas a un profesor de la eso

¿Te das cuenta cuando copian tus chavales?
Nunca he descubierto a un alumno copiando. Creo que una alumna me dejó caer a final de curso que en su clase habían copiado, pero no me enfado. Entiendo que el problema se lo están generando esas personas a sí mismas. Cuando no sepan afrontar una prueba escrita porque han hecho trampas y no tengan manera humanas de copiar, entonces se enfrentarán a sus propias debilidades. Yo en 1º de ESO intenté copiar y me pillaron. Me asusté tanto que dejé de hacerlo. Creo que en mi entorno estaba tan mal visto que al final entre nosotros nos penalizábamos.

¿Miras las redes sociales de tus alumnos? ¿Los tienes en Instagram o Facebook?
Para mí las redes sociales son espacios educativos también. Tenemos un Instagram para la clase de Bachillerato que solemos usar y suelo evaluarlo también. Lo primero que hago cuando me presento es dar mis redes sociales porque muchos ya no usan email y es una manera de tenernos en contacto para dudas de futuro. Son realmente útiles. Por otro lado, mis redes sociales son también ejemplo de mi vida, de mis convicciones y mi coherencia.

Además, suelo referenciales contenido en redes sociales, vídeos, textos para problematizar, criticar o contrastar lo aprendido. Ya ves que desde el principio me parece más importante que sepan diferenciar el odio, la venganza o las noticias falsas en sus medios habituales a que estas les lleguen. Principalmente porque estamos bombardeados.

"Para mí las redes sociales son espacios educativos también. Tenemos un Instagram para la clase de Bachillerato que solemos usar y suelo evaluarlo también"

Recuerdo que se me hacía rarísimo ver a profesores fuera del instituto. ¿Es raro para ti también encontrarte alumnos fuera de las aulas?
Sí, se hace raro encontrarse durante el curso con alumnas o alumnos. Por lo general no vamos a los mismos sitios, aunque a veces en el gimnasio, paseando o tomando algo te puedes encontrar a alguno. Pero la cordialidad es también el mejor ejemplo que les podemos dar.

El lugar más raro en que me encontré a unas alumnas fue en una charla sobre ecofeminismo en el Centro Social Autogestionado Tabacalera de Madrid el año pasado. Fue una sorpresa cuando se acercaron Marina y Julia y me dijeron que habían visto difundir la convocatoria y se interesaron porque en clase hablamos sobre antiespecismo y feminismo. Fue emocionante ver que no son sujetos pasivos, que se interesan por conocer y aprender y, por supuesto, también fue una sorpresa enorme poder verlas y que me contaran sobre sus proyectos de vida presente.


LEE:


¿Cuáles son los problemas a los que se enfrenta un profesor de secundaria en España? Pues la verdad que hay muchos problemas y son bastante complejos. Desde que tenemos Leyes Orgánicas de educación que cambian según los intereses ideológicos de partido de turno y que no nos hacen ir “todos a una" a que mis clases tienen una media de 35 alumnos. Así se hace imposible tratar de lidiar con las dificultades educativas de algunos de ellos y a la vez tratar de hacer clases de calidad.

También es una dificultad y una presión enorme el no saber que cada dos años te juegas el seguir trabajando como interino. Yo llevo 2 años y poco trabajando y cada vez que hay oposiciones el nivel de tensión sube. No puedes estar al cien por cien en tus clases porque tu prioridad es seguir trabajando y se hace bastante duro. No hay estabilidad en la interinidad, tampoco sacan plazas como necesidad real hay y algunos tribunales de oposición hacen verdaderas masacres en los exámenes. En esto, no me preguntes por qué, la escuela privada/concertada tiene sendos beneficios, aunque un inconveniente es que sus sueldos son bastante más limitados y su seguridad laboral no es tan fiable como si eres funcionario de carrera para el Estado.

¿Cómo es una sala de profesores? ¿De qué se habla ahí dentro? También era algo que me intrigaba sobremanera en mis años de instituto.
Bueno, cada centro tiene su idiosincrasia. He estado en centros donde la sala de profesores es un lugar poco visitado, a veces prefieren la calma y la soledad de los departamentos. En otros casos he visto salas de profesores que se traen aquí sus comidas porque dedican sus jornadas a corregir en la propia sala. He visto también como quien se dedica a mirar sus redes sociales o hasta incluso a ver programas de toreo.

Aquí confluimos todos y traemos nuestros problemas, pero también nuestros regalos. Es normal que algunos docentes traigan dulces en sus cumpleaños o por su reincorporación de su reciente maternidad o paternidad. Algunos también tratan de “vomitar” su frustración, pero por lo general pocos entramos en juegos tóxicos.

Bastante tenemos con nuestros desafíos como para tener que lidiar con algunas escenas entre docentes. Ahora, también he tenido momentos en los que nos apoyamos y lloramos mucho. En las despedidas de los interinos, cuando nos vamos, suelen ser momentos bastante duros.

diez preguntas a un profesor de la eso

¿Qué es lo que nadie se imagina sobre ser profesor, en lo que nadie repara?
Que somos personas de carne y hueso. Que sufrimos tras una mala noticia y no damos una buena clase después y que a veces hay situaciones en las que tenemos miedo, pero no podemos mostrarlo. Tengo compañeras que estoicamente aguantan comportamientos machistas de los propios alumnos y, pese a todo, intentan imponerse y sobreponerse después de la clase. Cuanto te lo cuentan no te lo crees. Ellas se muerden el puño y callan. Tratan de formar al alumnado para ser personas íntegras, pero la educación básica y de comportamiento debería venir ya trabajada de casa.

Tengo compañeras que lidian con la muerte de la madre de uno de los alumnos de su tutoría y lo pasan muy mal. Porque cualquier persona que está en la docencia y ama su profesión sabe que trabajamos con personas, que aunque estén en formación en muchos ámbitos, siguen siendo personas.