De modo que en los 80 erais grandes, ¿eh? Y en Japón, enormes. Drogas, pasta, tías… Os dejásteis caer con total entusiasmo en todas y cada una de las trampas que acarrea la condición de Mesías del Rock. ¡Yepa! Y al disolver el grupo a tiempo, justo cuando la brújula del mercado empezaba a oscilar hacia el sur, lográsteis mantener intactos vuestro prestigio y legado.
Lástima que ahora vuestro contable, el señor Piggybank, os arroje un cubo de agua fría anunciándoos que la cuenta corriente está casi seca. Se cerró el grifo. Adiós a los suculentos cheques de royalties. Curioso nombre para un contable, por cierto, pero parecía honesto y no cobraba mucho, ¿no? Sea como sea, lo único cierto es que se acabó la buena vida. Ahora, sin cheques que lleguen al buzón con regularidad, sólo sois unos diletantes de mediana edad sin habilidades manuales ni conocimientos útiles, propensos a protestar por cualquier cosa en bares y restaurantes. Lo que os diferenciaba de esos personajes que se apoyan durante horas en la barra del bar bebiendo y quejándose era la pasta, y ya no hay. Ni pasta ni diferencia. ¡Ay! Si tan sólo fuese posible retroceder en el tiempo y volver a aquella época de mínimos esfuerzos y altas ganancias… Si tan sólo, si… Eh, ¡un momento!
Videos by VICE
A medida que se acerca el final de una década caracterizada, más que por ninguna otra cosa, por los retornos de grupos que en muchos casos ni siquiera deberían haber existido, los pocos que aún quedan por reformarse ultiman detalles antes de hacer El Gran Anuncio. Tras las vueltas de Pavement, Jesus & Mary Chain, Pixies, My Bloody Valentine, Pixies, Blur, Rage Against The Machine, The Verve y tantos otros, no hay mejor momento que éste para decir, «¡Que le jodan a mi legado! El legado no se come». Olvidar el pasado, enterrar el hacha de guerra que uno trató de clavarle en la espalda al otro, retomar las cosas donde se dejaron, pero un poco más ricos… Pero, ¿cómo hacerlo? Bueno, las grandes librerías parece que sólo tengan libros sobre vampiros estos días, así que hemos redactado un breve pero informativo manual que deja las cosas claras al respecto de todo lo que es necesario saber y hacer para conseguir que todo funcione. ¡Estáis de enhorabuena, viejas glorias!
Un nuevo comienzo y un gran cheque.
En primer lugar, haz una lista con todas aquellas cosas que podrías pagar con un cheque bien abultado. Ahí van algunos ejemplos:
1. Enseñanza privada para los niños
2. Una nueva caldera
3. Drogas
4. Una ardilla disecada
5. El divorcio de la tercera esposa
6. Juego completo de cuchillos de carne de alta calidad
Después, busca a alguien dentro de la industria de la música y pregúntale si te darían un gran cheque.
Aquí hay dos respuestas potenciales.
Si es ‘NO’: pregúntale a otro que también esté en la industria.
Si es ‘SÏ’: ¡Felicidades! Acabas de reformar el grupo.
La llamada telefónica
Éste es un momento delicado. Cuando se te ocurrió volver a unir a tu grupo, seguramente ya imaginabas el gran momento de pisar el escenario del Milton Keynes Megadome, puño en alto y buscando la complicidad del público con alguna frase marginalmente irónica del tipo, «Cuánto tiempo sin veros». Te imaginabas así, admítelo. En lo que probablemente no pensaras era en el paso previo, algo ineludible: aceptar la humillación de llamar al cabrón con el que coescribías las canciones y disculparte por pasar su hámster por el túrmix durante la gira Mamando la Polla de Dios, allá hacia 1983. No sería mala idea romper el hielo iniciando la conversación con un chiste
Tú: ¡Hola!
Él: Hola.
Tú: Oye, ¿sabes cuál es el animal que vuela más alto?
Él: Pues no.
Tú: ¡El conejo de la azafata!
Él: ¡Jajajajaja!
Tú: OK, ahora vamos a juntar de nuevo el grupo y a hacer una gira por grandes recintos. Mañana mi abogado te enviará los papeles.
Él: Vale.
Tú: Estupendo. Nos vemos.
Él: ¡Ja, ja! ¡El conejo!
Si a pesar de tu mano izquierda sigues teniendo dificultades, puede que tengas que pedir asesoramiento judicial para resolver las diferencias. Pero, eh, si tus excompañeros son menos famosos que tú, te las puedes apañar sin ellos. Por cierto, hablando de ésto…
La gran pregunta: ¿Qué pasa si alguno está M-U-E-R-T-O?
Si tu antiguo cantante está muerto o ha desaparecido, puedes sustituirle por un tío que haya estado en otro grupo (véase la gira de The Doors con Ian Astbury, de The Cult, o Queen reemplazando a Mercury por el ex Free Paul Rodgers). Aquí tienes algunos candidatos potenciales:
Tíos que hace años estaban en un grupo:
· Manfred Mann
· Adam Ant
· Paul Simon
· Dominic Masters
· Alguien de The Stone Roses que no siga cantando en The Stone Roses
La gran rueda de prensa
Aquí es donde anunciarás vuestro segundo advenimiento y donde los principales medios de comunicación, ansiosos, querrán saber datos sobre el regreso del grupo, si habrá cambios y, sobre todo, alguna cagada importante (para recordar en entrevistas posteriores). Ahí van algunas posibles preguntas tocahuevos y las respuestas que te sugerimos:
1. ¿Os emociona estar de vuelta? Sí.
2. ¿Sentís como si esta fuera la primera vez? Sí.
3. ¿Habéis dejado atrás las diferencias del pasado? Sí.
4. ¿Creéis de verdad que Paul Simon es el sustituto más adecuado de Ian Curtis? Sí.
5. ¿Qué hay del bajista que escribió todas vuestras canciones? El que abandonaste en un bar de camioneros en Tennessee, en 1984. ¿Recibirá royalties? No voy a responder a eso.
6. ¿Crees que podrás obtener un visado para viajar a EEUU a pesar de los cargos que se te imputan por posesión de pornografía infantil? Vale, la rueda de prensa ha terminado.
7. ¿Cómo estás hoy? Muy bien, gracias.
8. Qué buen tiempo hace, ¿verdad? Maravilloso, sí.
El temido nuevo material
Para que el público os respete como artistas-todavía-con-mucho- que-decir y sepa que vuestro regreso no tiene la pasta como objetivo, en cada concierto tenéis que presentar al menos media hora de material nuevo. De esta forma pareceréis un grupo serio. Y, aunque al público no le gusten las nuevas canciones, seguro que compran el disco sólo para criticaros. Qué más da, mientras pasen por caja…
Un nuevo amanecer, un nuevo álbum
Trabajar en el nuevo disco después de tantos años parasitando en un sofá, implica recuperar aquella vieja chispa creativa guardada en el baúl de los recuerdos. Esta es una tarea difícil, la creatividad es algo efímero. Será mejor que pongas algo de tu parte: a pesar de los años transcurridos, todavía nadie ha inventado un ordenador lo bastante potente como para escribir las canciones por ti. Siempre puedes buscar a alguien que las componga firmándolas luego tú, pero fijo que alguien se da cuenta. Por tanto, relájate, bebe una cerveza y busca una de esas fuentes de inspiración que nunca fallan.
Buenas fuentes de inspiración
1. Amor
2. Guerra
3. A girl called Rio who dances on the sand.
Malas fuentes de inspiración
1. La subida de los precios del alquiler en Badalona.
2. Los hot-dogs a un euro del Ikea
3. La aleatoriedad esencial de El Precio Justo
Vender, vender, vender
Mantén abiertos los ojos sobre las oportunidades comerciales secundarias o indirectas. Ahora podría ser el momento idóneo para publicar una autobiografía.
Temas para incluir en tu autobiografía
1. Sexo
2. Drogas
3. Violencia
Temas para dejar al margen
1. Lo mucho que detestas a los hijos del bajista
2. La historia de cómo decidiste escribir tu autobiografía
3. Cuando juraste que en la puta vida te subirías de nuevo a un escenario con esos cabrones.
Nuevas responsabilidades: cuida de tu salud
A ver, ya no eres un adolescente y tú lo sabes. Deberías hacerte un planning de salud para soportar el estrés y las tensiones que conlleva estar de gira y no derrumbarte en el escenario en medio de una pose heroica. Muchas estrellas avejentadas hacen cualquier cosa, por increíble que parezca, para mantenerse en forma durante las giras. Por ejemplo, en la industria de la música es harto sabido que Iggy Pop se embadurna cada noche con vinagre como si fuera un boquerón con el fin de desarrollar un exoesqueleto duro. Black Francis ha hecho pintar su pulmón de acero de alegres colores para llevarlo consigo en las giras de los Pixies. Billy Corgan contrata veinte roadies más de los que necesita para sentir el alivio terapéutico de poder despedir a uno de ellos cada noche. Y Stephen Malkmus tocará en los conciertos de Pavement sentado en un palanquín sostenido en el aire por esclavos nubios. Únicamente debes encontrar una rutina que funcione para ti y se amolde a tus necesidades.
Diviértete
Recuérdalo, esto es lo más importante: pásatelo bien. Disfruta, coño. Alguien tiene que hacerlo, después de todo. Con los precios a los que habéis puesto las entradas, todos y cada uno de los subnormales del público son motivo de diversión. Venga, ¡rock ‘n’ roll!
GAVIN HAYNES
Traducción; Janire Moyano Cabrera
Más
de VICE
-

Not the teased upcoming Swatch, but the Swatch x Omega MoonSwatch Mission to Mars Edition – Credit: The Swatch Group -

Photo by Gie Knaeps/Getty Images -

Connect Images/Sporrer/Rupp/Getty Images -

Lionel Bonaventure/Contributor/Getty Images