Ajuste_Ilustración - Astrología_@marian
Ilustración por: @marian.delago.
Identidad

¿Por qué creemos en la astrología?

Hablé con astrólogos, psicólogos y divulgadores de ciencia latinoamericanos para intentar entenderlo y aquí están sus perspectivas.
26.2.21

Sé de una persona que no firma contratos cuando mercurio está retrógrado. Conozco a otra que no se relaciona con hombres de cáncer porque no va a perder su tiempo. Es innegociable. Mi marido prometió hace diez años nunca más relacionarse con alguien de capricornio, yo nací el 5 de enero. Ese marido es el mismo que dice que la astrología es el alcohol de las pseudociencias: es socialmente aceptada, está en todas partes y puede generar una apertura para consumo de pseudociencias más pesadas. Yo no hago ni dejo de hacer nada por los astros, pero me quejo en retrospectiva de las personas de Tauro, aunque eso puede tener más que ver con Freud que con el zodiaco. Mi mamá es taurina. Digamos que soy una escéptica parasitaria: si el sistema de interpretación me sirve, lo uso, cuando falla, lo ignoro. ¿Será que soy escéptica por lo capricornio? 

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En los últimos años hemos visto un resurgimiento de la astrología que hoy está más fuerte que nunca. Perfiles de Instagram, blogs, cursos, newsletters personalizadas, podcast y merch dedicadas a los doce signos de la rueda planetaria. Las relaciones sexoafectivas están atravesadas por el trío primordial: sol, luna y ascendente. Los detractores también se pronuncian más enfáticamente en videos de YouTube e incluso en congresos científicos. Pero, ¿por qué creemos en la astrología? ¿Qué la hace tan popular? Hablé con astrólogos, psicólogos y divulgadores de ciencia latinoamericanos para intentar entenderlo y aquí están sus perspectivas.

La astrología contra la incertidumbre

Diana Ramirez es astróloga y arquitecta. A propósito de la popularidad de la astrología en la actualidad Diana dice que es natural de momentos de transición que las personas busquen algún tipo de orientación. “La relación con el cielo es tan antigua como la humanidad misma y por eso tenemos la creencia de que el cielo nos orienta, especialmente en épocas de mucha transición y cambios. Astrológicamente estamos en un cambio de era, pasando de la era de Piscis a la de Acuario. En estos cambios de era siempre hay un momento de confrontación de nuestras creencias y nos preguntamos qué nos orienta”, dice. 

Por otro lado, Diana también le adjudica la popularidad de la astrología a una especie de vacío dejado por las religiones judeocristianas. “Hay una crisis con las religiones porque el concepto que teníamos de Dios ni siquiera yo me lo creo. La idea del Dios vigilante y castigador en forma humana. En ese sentido, hoy podemos entender que nosotros creamos una historia para humanizar a Dios y que Dios es la energía que nos constituye a todos y le decimos cosmos, Dios, energía, esencia, espíritu. Ese cambio de chip ha encontrado en la astrología una posibilidad de comprensión, porque la astrología nos está ayudando a entender y nos está orientando”, comenta. 

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Mela Pabón, escritora e ilustradora puertorriqueña, es creadora de Madame Mela, reconocida horoscopista de Instagram. Como Diana, considera que recurrimos a  este tipo de contenido en momentos de incertidumbre. “Creo que estamos en tiempos tan cambiantes y complicados donde nadie sabe qué puede pasar: en medio de una pandemia; en Puerto Rico pasan huracanes, terremotos...; es tan inestable todo que yo creo que [los horóscopos] pueden servir como un apoyo. Funcione o no, creas en ellos o no, siempre hay una base en la que te puedes sostener aunque sea mentalmente. Además, van en ascenso los problemas de salud mental y ahora con la pandemia todo se ha multiplicado, sólo ves en las noticias que todo está mal y no hay mucho de qué agarrarse. En esos momentos ayuda resaltar lo positivo. Todo el mundo busca su salvavidas y cada quien va a usar el que le funcione”, dice. 

Mika Vidente, bruja, astróloga, tarotista, vidente mexicana y estrella esotérica de YouTube adjudica el placer que siente por su práctica y el efecto que tiene en las personas a la posibilidad que le brinda de ayudar a los demás. “Yo veía que no sólo me ayudaba a mí a encontrar respuestas sino que podía ayudar a otras personas y eso fue cuando dije ‘güey, esto es magia’, la verdadera magia es transformar a la otra persona”, dice. 

La astrología como lenguaje

Las metáforas que usa Diana para explicarme la popularidad y el funcionamiento de la astrología son dos : el mapa como guía y el astrólogo como traductor. Las dos confluyen en el lenguaje. El astrólogo como lector de rutas y como traductor de un sistema de signos creado para interpretar el mundo. 

Para Álvaro Robledo —escritor, traductor, astrólogo y cofundador de La Escuela Infinita, donde ofrece cursos sobre la tradición esotérica occidental— la astrología es precisamente eso, un sistema de signos o una lengua. “Somos seres perceptores, eso quiere decir que necesitamos pegarnos a una realidad y para eso hemos desarrollado un lenguaje para nombrar las cosas y sentirnos más seguros; para tener menos vértigo ante lo que en teoría es el absoluto, que es esa energía de la que todos estamos hechos”, dice. Para Álvaro, la astrología, así como las lenguas humanas, sería una de las herramientas del lenguaje que usamos para la comprensión del mundo. “Si tú me preguntas si yo creo en la astrología, yo te digo que no, así como no creo en el alemán o en el japonés, que son idiomas que amo y que he estudiado durante años; yo no creo en ellos, yo aprendo a moverme dentro de ellos, aprendo sus gramáticas, sus sintaxis. La astrología es un lenguaje igual que cualquier otro y si lo aprendes a leer el cielo te habla”, explica. 

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Tanto Diana como Álvaro se presentan como traductores de ese sistema de signos que ellos han aprendido con el estudio y la práctica de la lectura de mapas o cartas astrales, además de otras prácticas esotéricas. “Somos lectores y traductores de mapas, y debemos traducirlos de la manera más literal posible sin que nosotros les pongamos nuestra carga. Simplemente pasando letra, como si fuéramos un teléfono, sin interpretarlo según nuestras creencias o a nuestro gusto”, explica Diana. Sin embargo, hasta donde sabe la lingüística, los planetas y las estrellas no tienen lenguas así que sus mensajes no podrían ser traducidos, como traducimos las lenguas de otros grupos humanos. ¿Qué traducen los astrólogos? “Nosotros pusimos a hablar a los planetas, nosotros creamos ese lenguaje a partir de las historias que nosotros nos contamos y que están en esa cosa que se llama el inconsciente colectivo. Les hemos dado a los planetas a lo largo de los milenios esa connotación”, continúa Diana.

La noción de inconsciente colectivo aparece en varias de las entrevistas en referencia a los puntos de contacto de la astrología con la psicología de Carl Gustav Jung. Según el psicólogo y profesor de la Pontifícia Universidade Católica de São Paulo Guilherme Scandiucci, la noción de inconsciente colectivo propuesta por  Jung “no se refiere a contenidos simbólicos históricos, sino a una capa muy profunda del inconsciente que es compartida por todos los seres humanos y que no tiene imágenes, es apenas estructural y muy primaria”. Él sugiere que “la adopción de esa noción por parte de la astrología se puede deber  al trabajo extenso de Jung sobre simbologías religiosas y a veces místicas. Él decía que buscaba usar esas creaciones humanas y sus símbolos como ejemplos, que ellas hacían referencia a las grandes cuestiones arquetípicas, lo que no significa que esos símbolos estén en el arquetipo, o en el inconsciente colectivo”. 

La astrología como autoconocimiento

“La astrología yo la entiendo como un camino espiritual que hace parte de la tradición esotérica occidental. Es una forma de conocer el ser, conocerse a uno mismo y conocer el SER en mayúsculas, es una forma de conocimiento personal a todos los niveles”, dice Álvaro. 

Le pregunto a Álvaro si sus consultantes lo buscan con esa intención de conocerse a sí mismos o de revelar el sentido de la existencia. “La gente realmente me busca porque quiere saber si se va a casar, si va a conseguir novia, si va a comprar el carro, si se va a ganar la lotería, en fin cosas muy mundanas, es muy poca la gente que dice: ¿cuál es el fin último de mi alma?”. Indago entonces sobre si la astrología tiene algo que decir sobre la compra de un carro. “Se puede observar de una manera muy general. Un profesor mío decía ‘la astrología es como si tu miras por la ventana y el cielo está completamente gris, sabes que va a llover, es evidente que va a llover, ahí tú decides cómo sales, si en carro, si en taxi, si con paraguas’. Pero va a llover. El libre albedrío está en qué hacemos ante las cosas que indudablemente van a pasar ahí”, explica.

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A donde Diana la gente también va con ese tipo de inquietudes. “La verdad la mayoría de la gente llega a la consulta porque necesita orientación de aspectos cotidianos, prácticos. ¿Me caso? ¿Me quedo o me voy? Buscan ese tipo de orientación en el mapa, pero yo les hago trampa porque yo creo que primero uno tiene que saber qué hay aquí —pasa las manos abiertas por el frente de su torso— para después saber  qué decisiones toma siendo fiel a sí mismo. El autoconocimiento te da la base, ahí sí sabes qué decisión tomar”, dice. 

Mika cuenta que sus consultantes llegan principalmente con preguntas sobre el amor. “Yo creo que preguntan eso porque inconscientemente saben que el amor es como la fuerza universal, que si están bien en el amor quizá estén bien en todo”, cuenta. Al amor le siguen preguntas sobre trabajo, dinero o una curiosidad general. 

Parece que estamos sedientos por conocernos y por enamorarnos. En una encuesta en mi perfil de Instagram pregunté si las personas tomaban decisiones o evitaban eventos o personas según información del signo zodiacal o del mapa astral. 29 de 72 personas respondieronque sí y 42 personas dijeron entender que la astrología era una forma de autoconocimiento. Apenas dos personas dijeron entenderla como una forma de ver el futuro. 

Pero dentro del campo de autoconocimiento no hay monogamia con la astrología, tanto Mela como una de las personas que respondieron mi encuesta me contaron que recurren a ella al mismo paso que buscan respuestas en el I-ching, en la terapia, en los arquetipos o en el tarot. 

El nuevo lenguaje de la astrología

Si antes teníamos que interesarnos por algo para buscar información sobre ello, ahora, a través de las redes sociales, la información llega primero y después vemos si nos despierta interés. En los noventa, si te llamaba la atención algo de un horóscopo que leías en una revista en la peluquería, debías acudir a un libro o a un astrólogo para saber más; hoy en día, incluso si no sigues cuentas de redes sociales con contenido astrológico, el contenido llega a ti. Lo republican tus amigos, lo manda tu jefe en el grupo de Whatsapp. Eso tiene que ver en parte con el lenguaje en el que se expresan estos contenidos. Diana se refiere a la lengua astrológica como astrologués y a su trabajo como uno pedagógico en el que debe traer esas ideas al español. Me cuenta también que los astrólogos contemporáneos “han logrado quitarle ese tono satánico y brujeril a la astrología”. 

Mela ha notado algo similar en el éxito de los horóscopos de Madame Mela. “Ahí estuvo quizás el éxito de mi página, en cuestión de lenguaje rompí un poco con la estructura del horóscopo tradicional, cómo se cuenta un horóscopo, porque yo no entendía nada cuando leía los míos —se ríe— y fue como esa deconstrucción de la narrativa y el humor lo que hizo que los horóscopos crecieran”, cuenta. Y sobre el efecto de las redes sociales comenta: “Creo que obviamente cuando llevas a la redes es más fácil de difundir, de procesar, la gente lo lee más”.

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Mika es una excelente comunicadora. Es divertida, rápida, buena conversadora, y eso hace parte del éxito de su canal en redes. “Yo decidí que las cosas que voy a comunicar las voy a comunicar en un lenguaje coloquial, o sea, como si fuera tu amiga. Yo voy a comunicar esta cosa lo más sencillo y coloquial posible, para que entiendas y empatices y por eso llego a generaciones más jóvenes. Y creo que cada astrólogo tiene su lenguaje, y creo que tiene que ver con cómo pasamos el conocimiento para las próximas generaciones”, me cuenta. 

La astrología como sesgo de confirmación

Para Carlos Orsi, periodista, divulgador de ciencia, editor jefe de la revista Questão de Ciência y autor del libro El libro de la astrología: un guía para escépticos, curiosos e indecisos, lo que nos lleva a creer en la astrología son el sesgo de confirmación y el sesgo de disponibilidad. 

El primero se refiere a que tendemos a tomar lo que nos parece correcto y a ignorar lo que nos parece falso. “La ventaja de la astrología es que su lenguaje es vago, parecido al de tests psicológicos proyectivos, y las personas entonces proyectan su narrativa sobre la narrativa del horóscopo o de la lectura del mapa astral. Es como un árbol de navidad artificial que las personas arman como quieren y en el que cuelgan los aspectos de la narrativa sobre su vida que prefieren o que creen confirmar con la lectura del mapa astral”, dice. 

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Ya el sesgo de disponibilidad explica por qué creemos que el hecho de que algo sea común lo hace real. “Si sales a la calle ahora y le preguntas a cien personas si creen que la posición de los planetas tiene relación con su vida y noventa te dicen que sí, vas a creer entonces que esa es una idea razonable. La popularidad lleva a la aceptación y la aceptación a la falta de pensamiento crítico, y esto es grave en especial con pensamientos fantasiosos, o sea pensamientos que sugieren algo sobre la realidad sin estar basados en ella”, continúa. 

Además de esos sesgos psicológicos, Carlos explica que hay un enorme mercado de la astrología y de otros esoterismos. “El contenido sobre astrología es fácil de generar, precisamente por su lenguaje vago, y tiene mucho público, incluso el de la astrología como estética: llaveros, camisetas, tatuajes con los signos del zodiaco son comunes en las redes sociales. Es una moda cultural, y como en toda moda cultural encuentras desde las personas que hacen uso recreativo hasta los fanáticos”, explica. Pero, ¿cuál sería el riesgo de una lectura de mapa astral o de un horóscopo? “El riesgo de las creencias infundamentadas es cuando pasan del campo de la creencia al campo de la acción. Cuando las personas no son contratadas para un empleo o no les arriendan un cuarto por su signo zodiacal, o cuando cesáreas electivas son decididas en función del mapa astral del bebé, por ejemplo”, explica. 

Sobre esto, Diana argumenta que quien decide es siempre el consultante y nunca el astrólogo. “El mapa es del consultante y uno puede tener dudas sobre qué hacer pero siempre tiene la construcción de sobre qué punto está decidiendo. Yo jamás, y creo que esto es un tema ético, le digo a la persona que haga tal cosa o haga tal otra, siempre le doy a elegir y le ayudo a verse desde el punto de vista de ella”, dice.

Mela, por su parte, y al ver que su comunidad en Instagram crecía, percibió que debía ser más cuidadosa con las sugerencias de Madame Mela, sin perder el humor: “También por ejemplo sí he recibido comentarios sobre cambiar el tipo de humor, pero antes me seguían 30 mil personas y ahora 900 mil, entonces tengo que ser responsable con lo que escribo y tengo que tener en cuenta que no todo el mundo está pasando por lo mismo y ser cuidadosa con eso porque mucha gente sí lo usa de recurso y basan muchas decisiones en eso, que no lo recomiendo, pero cada quien recibe esa información de una forma muy individual que yo no puedo controlar”, dice. 

Mika pone la cuestión ética en los siguientes términos: “Lo que me gusta de esto es que en mi manera de consultarle a la gente yo no te voy a decir, o sea el tarot te va a decir, lo que quieres escuchar, mi misión es entregar el mensaje y si tú lo quieres aplicar ya queda en ti. Honestamente, al tarot dale chance, acuérdate que tenemos libre albedrío y podemos cambiar nuestro destino todo el tiempo. Me gusta dejarles claro eso: el tarot no sentencia, el tarot orienta”, cuenta. 

Mi última entrevista para esta nota fue con Mika. Me preguntó mi signo, y al saber que era capricornio me dijo: “Qué bueno que estás haciendo este artículo y estas entrevistas porque a capricornio le hace mucha falta el lado espiritual, le cuesta trabajo soltarse de la realidad”. Sigo dudando que mi escepticismo sea zodiacal.