Illustration of person with green carnation tucked behind their ear
Identidad

Cómo celebrar el Orgullo cuando no has salido del todo del armario

Si estás en confinamiento con familiares que no te apoyan ⎯o simplemente no estás preparado o preparada para contarle a todo el mundo que eres LGTBQ⎯, aquí te damos varias ideas para celebrar la ocasión sin ponerte en riesgo.
3.7.20

La primera vez que fui al desfile del Orgullo en Boston, en 1991, tenía 15 años y tuve que mentir a mis padres sobre dónde iba porque sabía que no lo aprobarían. Al año siguiente, ya había salido del armario, pero hubieron de pasar varios años más para que pudiera pronunciar las palabras “gay” o “lesbiana” sin que ellos se estremecieran visiblemente.

Puede que muchos de vosotros, jóvenes lesbianas, gais, bi, queer o trans, viváis con vuestros familiares y el confinamiento haya restringido vuestra capacidad de desplazamiento. Quizá sabéis que no podéis celebrar el Orgullo desde casa este año (o ningún otro…). En cualquier caso, somos muchas personas las que nos hemos visto obligadas a volver al armario durante un tiempo.

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Mientras tanto, aquí os dejamos varias ideas que podéis poner en práctica para celebrar el Orgullo sin sufrir riesgos. Aplicadlos de forma juiciosa, basándoos en lo que sabéis de la gente que os rodea ⎯qué haría saltar las alarmas, a cuánta vigilancia os someten⎯, y elegid los puntos con los que os sintáis más cómodos.

1. Recupera un símbolo antiguo.

Cuando salí del armario, un símbolo de la comunidad gay que empezaba a estar en desuso era la letra griega lambda (λ). Lambda Rising fue una de las primeras librerías gais de Estados Unidos, y los Premios Literarios Lambda siguen siendo un galardón muy importante de excelencia en la literatura LGTBQ. Puedes decir a tus padres que el símbolo representa el amor (LOVE en inglés) y bórdatelo en una manga de tu sudadera, en la mochila, en una cinta para la cabeza, etc. Y voilà: ya tienes una prenda con la que celebrar el Orgullo.

2. Leer clásicos literarios infantiles queer.

Busca el libro Sapo y Sepo son amigos y léelo. Se publicó en 1970 y su autor, Arnold Lobel, salió del armario unos años después de escribirlo. Su hija cree que el libro refleja el momento en que Lobel salió del armario.

3. Escucha música queer (parte 1).

En la historia, ha habido músicos de blues queer y trans extraordinarios: Ma Rainey, Bessie Smith, Willie “Little Ax” Broadnax o Jackie Shane. Ponte una lista de reproducción de estos iconos del blues y deléitate con su música.

4. Saluda a la gente chocando los cinco.

Se dice que el jugador de béisbol gay Glenn Burke, de Los Angeles Dodgers, inventó el clásico saludo del high five en 1977, cuando celebró de esta forma un home run con su compañero de equipo. Así que puedes saludar a tu gente chocando los cinco sabiendo que tiene un significado especial.

5. Únete a un grupo social o de apoyo por internet.

Ahora que tenemos Zoom y Discord, muchos grupos sociales y de apoyo a la comunidad LGBT2Q se han pasado a la red. Si tienes suficiente privacidad para unirte a una reunión sin que te oigan, puede ser muy positivo ver otras caras queer. Muchas organizaciones publican las horas de las reuniones y las formas de unirse a ellas en Facebook, así que prueba a poner “LGTB joven” o algo parecido y seguro que encontrarás grupos que estarán encantados de acogerte.

6. Crea claveles verdes.

¿Por qué? Y ¿por qué no? En todo caso, el clavel verde era el código que usaban los hombres gais en Londres para reconocerse entre ellos, después de que el escritor Oscar Wilde lo incluyera en una de sus obras (en 1892) y pidiera a sus amigos que llevaran uno la noche del estreno de la obra. Así que, saca el colorante alimentario y ponte manos a la obra. Y si alguien te pregunta, estás aprendiendo biología celular por internet.

7. Con una franja basta.

Si colgar una bandera del arcoíris es demasiado visible en tu caso, vuelve al código de colores original de la bandera, tal como explica su diseñador, Gil Baker. Baker dijo que el rosa simbolizaba el sexo, el rojo, la vida; el naranja, la sanación, el amarillo, la luz del sol; el verde, la naturaleza, el turquesa, el arte; el añil, la armonía; y el violeta, el espíritu. Escoge el color con el que más te identifiques en este momento de tu vida y úsalo en todas partes durante este mes.

8. Aprende a hablar polari, un código que usaban antiguamente personas queer, trabajadores sexuales y gente del mundo del teatro.

¿Que hay un idioma queer? Sí. El polari es un idioma híbrido que nació en el Reino Unido y se usaba en Londres y otras ciudades europeas entre personas anglófonas. Es una combinación de jerga, formas arcaicas de palabras comunes, rimas, latín y toda clase de otros orígenes con los que tus secretos queer estarán a salvo de oídos no deseados. Aquí tienes un diccionario y una app para empezar.

9. Más música queer (parte 2)

¡Benditos podcasts! Hay infinidad de podcasts para la comunidad LGTBQ, pero estos son nuestros favoritos (en inglés):

  • One From The Vaults, un podcast de historia trans presentado por Morgan M. Page repleto de relatos bien documentados y divertidos sobre la historia de las personas trans y sus travesuras.
  • The Read, presentado por Crissle West and Kid Fury, un podcast alegre, negro y muy gay sobre hip hop y cultura.
  • Disability After Dark, presentado por Andrew Gurza, activista queer y educador sexual con discapacidad. (Ojo, que este tiene contenido explícito).

10. Engánchate a las novelas de The Henry Rios Mysteries, el detective mexicano queer.

Esta serie de novelas tensas e intrigantes tienen por protagonista al abogado defensor Henry Rios. A lo largo de 16 años, Michael Nava nos hace un retrato de la agenda LGTBQ y la cultura californiana, con giros inesperados, sexo gay, obsesiones y muchos asesinatos. Y si en tu familia te preguntan, siempre puedes decir que estás leyendo una novela de asesinatos.

(Por cierto, ¿por qué la gente cis hetero se cree que si lees cosas sobre gais te puedes volver gay pero en cambio no teme que leer cosas sobre asesinatos te vuelva un asesino? En fin…)

11.

Photo of Cate Blanchett with a 100-yard stare, superimposed with the text

Foto: Eugene Gologursky / Stringer

12. Planta un huerto del Orgullo.

Opciones: puedes plantar un arcoíris de flores o cultivar hortalizas y ponerles los nombres más gais que se te ocurran, rollo “cardos Flamingo Pink” o “tomatitos Big Daddy”. O si no, busca en Google “significado flores” y planta lo que quieras manifestar, como dalias (amor orgulloso sin compromiso) o proteas (“cambio, transformación y valor”).

13. Empieza a llevar un pañuelo.

Además de ser una tradición dandy, el código gay del pañuelo contiene significados sexuales ocultos. Escoge los actos sexuales o eróticos que te gustaría practicar y ponte el pañuelo en la izquierda si te gusta hacerlo (¿puedo chuparte los pies?) o en la derecha si quieres que te lo hagan. ¿Que te gusta ir cambiando? Póntelo en el cuello. El pañuelo también te será útil para secarte los lagrimones cuando montes tu festival de cine queer.

14. Monta un festival de cine queer particular.

Tu familia va a tener que dormir en algún momento, ¿no? Aprovecha ese momento para preparar una selección de películas maravillosas, divertidas, constructivas y que te ayuden a reafirmarte. Ten cuidado con el historial de visionados de la plataforma que uses. Netflix, por ejemplo, te deja eliminar los títulos que ya has visto para que no vuelvan a aparecer.

  • Tongues Untied (documental artístico). Marlon Riggs nos ofrece su homenaje innovador y hermosos del amor gay negro.
  • Dos chicas enamoradas (película). Una adorable historia de unas jóvenes en su exploración de las relaciones lésbicas.
  • Kumu Hina (documental). La inspiradora historia de Hina Wong-Kalu, profesora hawaiana transgénero.
  • Un jihad por amor (documental). Un retrato tierno y franco de la lucha por el amor y la justicia de la comunidad LGTBQ musulmana en 12 países.
  • Big Eden (película). El romance de una extraña pareja con un desenlace de lo más dulce.
  • Una mujer fantástica (película). Duelo, triunfo, amor y sentimiento de pérdida en esta historia que gira en torno a las experiencias de una mujer trans.
  • MAJOR! (documental). Un documental divertido y entrañable sobre la vida y obra de la veterana de Stonewall e icono trans negro Miss Major Griffin-Gacy.

15. Escribe una carta a una persona queer o trans que esté en la cárcel.

En las prisiones, se ejerce un excesivo control sobre las personas queer y no se les apoya lo suficiente, y cumplir una condena puede ser una experiencia muy solitaria y traumática. ¡Alégrale el día a alguien escribiéndole una carta! Saca papel y boli y visita Black & Pink, donde te asignarán a una persona con la que podrás compartir tus experiencias.

16. Cómprate unos calcetines bien gais.

Si no puedes lucir con orgullo tu orientación sexual en la manga, ¡que sea en los tobillos! Únete a la tradición de llevar calcetines coloridos y llamativos y difunde el amor desde los pies.

17. Dona dinero a alguna organización que apoye a las personas LGTBQ.

¿Estabas ahorrando para hacer un viaje durante el Orgullo? ¿Te sobra un dinerillo ahora que no puedes salir por la noche? Dónalo a alguna organización que apoye la justicia queer, como Trans Justice Funding Project, Bay Area American Indian Two Spirits, o The Trevor Project o Kiva’s LGBT Funding Team.Deja fluir tus sentimientos leyendo poesía LGTBQ.

Ahora mismo, necesitas en tu vida a Saeed Jones, Andrea Gibson, Eileen Myles, Leah Lakshmi Piepzna-Samarasinha, Ocean Vuong, Gwen Benaway, Chen Chen, Amber Dawn, Ryka Aoki, Joshua Whitehead, Danez Smith, Vivek Shraya, Trace Peterson, Natalie Diaz, Stephanie Burt, J Mase III, Daphne Gottlieb, Jillian Christmas, Ruben Quesada y a tantos más… Y no descartes escribir tus propios poemas.

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  • Aprende algo sobre las identidades que acoge el paraguas del arcoíris.

¿Te interesa la asexualidad? ¿Tienes claro el término “queer”? ¿Quieres saber más sobre las personas trans? ¿Te has centrado en las múltiples facetas del feminismo? ¿Te gustaría ampliar tus conocimientos sobre las personas no binarias? No queremos parecer tus profes de historia de bachillerato, pero ahora que tienes mucho tiempo libre, una buena forma de ser útil para el colectivo es informarte mejor y entender las diversas identidades.

  • Toma inspiración de nuestra herencia queer.

Eres una persona increíble, guapa y el mundo te necesita. Y cuando sientas soledad, recuerda que te respalda una historia tremenda. Puedes leer sobre la homosexualidad en el África colonial, sobre cómo el imperialismo británico llevó a la penalización de la homosexualidad en India, o sobre la historia del pueblo amerindio de los dos espíritus. La gente te dirá que lo tuyo es solo una etapa, una moda, o lo que sea, pero en el fondo tú sabes que no es verdad, aunque no puedas rebatirlo abiertamente.

  • Busca un sitio en el que puedas tener al menos un arcoíris.

Conozco a bomberos que se lo han bordado en la parte de dentro de sus monos; estudiantes que hacían collages de revistas en las que aparecían imágenes muy heterosexuales y cisgénero que iban cambiando de color sutilmente, del rojo al morado; decoradores de repostería que siempre encuentran un rinconcito para dejar un detallito multicolor en cada tarta que entregan.

  • Y, por último, pero no por ello menos importante: comparte.

En Instagram, TikTok, Twitter o incluso Facebook. Donde te sientas más cómoda. Usa el hashtag #celebratepridequietly para enseñar tu trabajo y ver lo que hacen los demás. ¡Y que no te dé vergüenza mandar un privado a alguien y hacer nuevas amistades!

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This article originally appeared on VICE US.