Coronavirus

La nueva estafa de la ‘dark web’: gente que vende ‘sangre y saliva de un superviviente del coronavirus’

Esta pandemia ha abierto un universo de nuevas posibilidades a hackers, estafadores y delincuentes de toda clase.
16 Abril 2020, 3:55am
hackers ransomware coronavirus
Frank Rumpenhorst/picture-alliance/dpa/AP Images


El anuncio de Own Shop, un sitio alojado en la dark web, dice que el vendedor se contagió de coronavirus y que ahora vende su sangre y su saliva, ya que al ser inmune al virus, en teoría estos fluidos podrían usarse para tratar a otros pacientes.

“Lo hago para poder mantener a mi familia”, añade el anunciante bajo la etiqueta del precio, 1000 dólares.

Este anuncio es uno de tantísimos timos relacionados con la COVID-19 que han aparecido en los mercados de la dark web, en los que sus autores buscan aprovecharse del miedo de la gente ofreciendo productos que, según ellos, podrían servir para protegerse contra el virus.

“La escasez de test del coronavirus provoca un aumento de la demanda en los mercados negros”, señalaba un informe de la empresa de datos mundiales IntSights publicado el pasado martes. “Lo más probable es que estos productos sean timos para sacarle el dinero a quien los compre”.

Y es que son muchos los delincuentes que están aprovechando esta crisis para engañar a los incautos.

Una de las tácticas más populares entre los ciberdelincuentes es registrar sitios web con nombres como “corona” o “covid” para engatusar a sus víctimas y hacerles creer que están visitando dominios oficiales.

Según datos recogidos por IntSights, el número de dominios registrados con esos términos ha aumentado exponencialmente. Durante todo el año 2019, solo había 190 dominios registrados bajo “corona” y “covid”. Sin embargo, solo en enero de 2020 la cifra superaba los 1400, en febrero se disparó por encima de los 5000 y en marzo llegó a su punto álgido, 38 000.

Algunos de esos sitios son legales, pero muchos de ellos son trampas para atraer a usuarios desprevenidos e inducirles a que faciliten sus datos personales o su dinero.

También hay grupos que se sirven de programas chantajistas y piden una suma para desbloquear el ordenador de la víctima.

Un ejemplo de este tipo de software malicioso era un formulario con preguntas en el que se explicaba qué podían llegar a hacer los hackers con los datos de la víctima si esta se negaba a pagar el rescate.

“Si quisiera, podría contagiar a toda tu familia con el coronavirus o revelar todos tus secretos. Podría hacer infinidad de cosas”, decía el hacker.

A muchos les parecerá obvio que se trata de una falsa amenaza, pero habrá gente que se lo crea.

“Esta clase de tácticas que juegan con el miedo funcionan con un sector vulnerable de la población, en una pandemia”, apunta el informe. “Hemos observado tácticas psicológicas similares con las extorsiones sexuales”.

Aprovechando el ansia de información del público durante la pandemia, muchos hackers crean archivos con software malicioso que hacen pasar por documentos con recomendaciones de seguridad emitidos por organismos oficiales.

Hay un grupo que está distribuyendo una versión maliciosa del mapa del coronavirus de la Johns Hopkins que tanta gente usa para obtener datos sobre las muertes e infecciones por el virus en todo el mundo.

Las víctimas de algunos de estos delincuentes no siempre son personas de a pie: a veces atacan a instituciones o infraestructuras críticas, como hospitales y organizaciones sanitarias.

La semana pasada, La OMS comunicó que se habían duplicado los ciberataques contra la organización desde que empezara la pandemia, y no es la única.

“Están atacando redes sanitarias, terminales y dispositivos con conexión a internet con la esperanza de obtener dinero”, decía su informe. “El ransomware sigue muy activo en el sector y está provocando apagones de hospitales enteros y el mal funcionamiento de dispositivos médicos que salvan vidas”.