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Gerard Butler es un pésimo actor

La película más nueva del actor veterano es la última de una serie de fracasos. ¿Cómo es esto posible?
27.11.17

Gerard Butler es un terrible actor. No lo digo para hacerme el gracioso, o como introducción a una lista de características redimibles que justifiquen su presencia continua en los éxitos de taquilla. Con una carrera de casi dos décadas, sus actuaciones han sido tan fascinantes como ver pintura seca, sin el encanto o el ingenio para volverlas tolerables.

De manera consistente, los críticos destrozan sus habilidades actorales. Entonces, ¿por qué los ejecutivos de la industria siguen invirtiendo millones en proyectos que demuestran ser fracasos y, a veces, arenas movedizas financieras?

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La rentabilidad del protagonista siempre ha sido predecible y caprichosa. Hollywood se construyó alrededor de la imagen de Clark Gable y John Wayne; cuando la evidente masculinidad se cambió por una inteligencia tranquila, Montgomery Clift se convirtió en el actor elegido. Mientras el público comenzaba a pedir un concepto un poco más atrevido, James Dean hizo su aparición fugaz pero memorable como rebelde, y Marlon Brando continuó ese legado que Dean nunca tuvo la oportunidad de explorar realmente.

A lo largo de los años, hemos visto diferentes versiones de actores tomando la estafeta de un protagonismo deseado: héroes blancos, sin discapacidades y físicamente en forma. Ser un líder blanco en Hollywood es enfrentar la expectativa de que todo lo que toques se volverá oro; y, sin embargo, la carrera entera de Butler se opone por completo a esta teoría.

Su última película, Geostorm, costó aproximadamente 120 millones de dólares y según The Wrap, parece que perderán más de 100 millones. De acuerdo con A.O. Scott del New York Times, cuando se trata de la actuación de Butler, "la consistencia es su motor y quizá su única virtud como actor". De hecho, siéntate a ver una película entera de Butler y podrás comprobar que los dos factores definitivos son la consistente mediocridad y la inverosimilitud. ¿Alguien recuerda Gods of Egypt? Muchas películas se basan en la incredulidad, pero Gods of Egypt presenta un elenco blanco e insiste en obligar a los espectadores a sentarse por más de dos horas mirando a Butler interpretar a un dios egipcio. El presupuesto de la película fue de 140 millones de dólares y apenas alcanzó a recaudar 150 millones.

El debut de Butler en la pantalla fue en la película dramática británica Mrs. Brown, pero su primera incursión en las grandes ligas fue en la cinta de acción y suspenso Dracula 2000, un avance que no fue tan excitante como Brad Pitt en Thelma y Louise, tan polémico como Denzel Washington en Carbon Copy, o tan cautivador como Russell Means en The Last of the Mohicans.


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Dracula 2000 se desplomó en la taquilla, sin poder superar el presupuesto de 54 millones de dólares y la reacción de los críticos a la actuación de Butler como el Conde, pronosticó la tibia recepción que su trabajo recibiría a lo largo de su carrera. Joe Leydon, para Variety, escribió que, "El Drácula de Gerard Butler parece más un modelo malhumorado que un verdadero príncipe de la oscuridad"; Scott Brake en IGN.com lo llamó "un Drácula increíblemente poco carismático".

Cuatro años más tarde, Butler retomó a otra famosa alma torturada en su papel como el desfigurado y enamorado Fantasma en la adaptación cinematográfica de The Phantom of the Opera de Sir Andrew Lloyd Webber. La película fue elogiada por su imagen y actores (particularmente por la actriz Emmy Rossum), pero una vez más Butler no logró impresionar a nadie. Peter Bradshaw, para The Guardian, escribió: "Al menos como estaba escondido detrás de la máscara, [Butler] puede fingir que nunca estuvo allí".

A lo largo de su carrera, Butler se ha mantenido casi siempre en el género de acción-aventura/ thriller, produciendo películas como 300, Olympus Has Fallen, Reign of Fire y Lara Croft Tomb Raider: The Cradle of Life. La falta de sustancia, desarrollo de personajes y diálogo inteligente quedó en el olvido por los dividendos en taquilla ganados gracias a los efectos especiales que no requieren mayor ciencia interpretativa. Las pocas veces que Butler ha tratado de confiar en su propio encanto —en películas de bajo presupuesto como Playing for Keeps, P.S. I Love You y A Family Man provocaron muchas críticas, diciendo que eran poco inspiradoras, aburridas o desagradables. En particular, A Family Man, logró un total de 0 dólares en Estados Unidos.

Butler siempre ha ofrecido un trabajo deficiente que le ha brindado cierta seguridad financiera y fama, apoyado en la seguridad intransigente de ser blanco y el privilegio masculino. Ninguna persona de color puede darse el lujo de hacer una película que fracasa mientras espera que se le ofrezca un lugar en una superproducción de 100 millones de dólares. A los artistas de color rara vez se les permite fracasar, pero Butler ha forjado una carrera entera por ser un tipo que generalmente es malo y, en el mejor de los casos, adecuado.

A pesar de todo esto, así como la actuación lastimosa de Geostorm en taquilla, tiene dos películas en preparación: Hunter Killer y Den of Thieves, esta última lista para su lanzamiento a principios de 2018. Incluso si no logran ganarse el favor de los críticos y quedan con las manos vacías en la entrega de premios, es muy probable que Butler nunca tenga que luchar por un lugar en estas producciones. A final de cuentas, a los hombres blancos se les permite fracasar públicamente y al mismo tiempo salir victoriosos.

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