Feminisme

El muffing: la desconocida forma de estimular a las mujeres trans

La revolucionaria revista 'Fucking Trans Women' ha sido una fuente invaluable para las mujeres trans por casi una década. Regresamos a una sección particularmente iluminadora que explica cómo masturbar los canales inguinales de alguien con pene.

Este artículo fue publicado originalmente en Broadly, nuestra plataforma dedicada a las mujeres.

En 2010, una mujer trans llamada Mira Bellwether de Iowa publicó una revista underground llamada Fucking Trans Women. El tomo, un autoproclamado "gigante de 80 páginas", se dedicó a tratar, como lo sugiere su título, sobre el sexo como experiencia para las mujeres trans y sus amantes. Dado a que era un tema de discusión poco habitual, y ya que la publicación de Bellwether era artística y cruda, la revista se convirtió inmediatamente en un ícono.

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La meta que se propuso Bellwether con su porduccion Fucking Trans Women, fue, como lo escribe en su apertura, sencilla: "Solo quería hablar con otras mujeres trans sobre cómo nos gusta follar". Ella creía que la comunidad podía beneficiarse del diálogo a propósito de las diferentes experiencias sexuales de varias mujeres trans. Esto significaba reconocer la falta de información con la que contaban las mujeres trans para comprender sus cuerpos, y cómo sus parejas podían no saber por dónde empezar.

Como la experiencia sexual de Bellwether ha estado ligada principalmente a la existencia de su pene, la revista se enfoca bastante en las mujeres trans pre o sin cirugía, y esto, señala, es solo el comienzo de la conversación. Enfatiza en que "el hecho de que en su entrepierna haya un pene, no significa que funcione como un pene".

Esta idea radical se defiende en toda FTW pero, tal vez quedé mejor ejemplificada por una sección en particular que se dedicó a explicar la práctica poco conocida que Bellwether llamó "muffing", o sobre cómo darle dedo a una mujer trans (con pene).

El muffing, como lo llama Bellwether, es solo uno de los muchos actos sexuales en FTW; pero sobresale entre los demás porque involucra la penetración de orificios que no sabías que existían. Para poder comprender todo el acto, primero debes entender la anatomía involucrada: Bellweather describe esta práctica como "ser follado con los dedos en uno o ambos canales inguinales", que son, según lo pone, "los bolsillos gemelos ubicados en tu ingle, encima y por detrás de los testículos y el escroto". En términos generales, los canales inguinales son aquellos por los que los testículos bajan, y suben ante la presencia de una piscina helada. Bellwether se refiere a esta parte de su cuerpo como sus "coños" y utiliza ese término intercambiado con el nombre clínico.

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Para poder penetrar o follar tus canales inguinales, necesitas localizarlos dentro de tu cuerpo. Esto puede ser desafiante porque, a diferencia del ano, la entrada a estos canales está forrada en carne. Para localizarlos, FTW te sugiere que tomes tu mano y sientas por detrás y hacia arriba de tu pene. Ahí es donde encontrarás las entradas, que según Bellwether, "al principio serán del diámetro de un dedo, pero pueden estirarse considerablemente". Advierte a las novatos que "empiecen lento" y con cuidado.

Según el Dr. Curtir Crane, un urólogo que se especializa en cirugía de cambio de sexo, el muffing es una práctica tanto segura como placentera; muchos de sus pacientes le han preguntado al respecto, y en todos los años que lleva cuidando clínicamente de pacientes trans, nunca ha tenido que ver a una mujer trans o un hombre cis, con una "lesión por muffing". "No creo que nadie haya tomado un curso antes de ir a una fiesta muffing o lo que sea que quieran y vayan a hacer", añade.


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El Doctor Curtis afirma que es completamente lógico darle dedo a tus coños trans. "Anatómicamente, el nervio ilioinguinal y genitofemoral (que ambos dan sensibilidad al área genital) están justo en ese canal, así que eso debería sentirse bien" dice, explicando que hay dos aros del canal inguinal. Uno es "superficial" lo que significa que está en el exterior del canal, donde entra en el escroto y el otro aro está más adentro. "Ahí donde metes el dedo, es realmente superficial, pero si siguieras llegarías a la zona intra abdominal" dice. Sin embargo, eso último no es recomendable ni posible: "Sería imposible continuar tan adentro, pero si hicieras un hueco llegarías hasta allá arriba".

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Puedes empujar tus testículos entre los canales, como lo hacen las mujeres trans cuando pliegan sus penes. (La práctica desborda la comunidad trans: "Tradicionalmente, los luchadores de sumo subían sus testículos por el mismo canal, antes de iniciar una pelea", anota el Doctor). O puedes penetrar tus canales con tus dedos si "inviertes el escroto". Como un condón para el dedo hecho con escroto. "El término técnico para esto es invaginación" escribe Bellwethrer. Para algunas mujeres trans, esta es una forma sexual ideal de gratificación.

"[Mis parejas sexuales] podrían hacerme la paja, y disfrutarlo sin que yo lo lo hiciera" dice Hannah, una mujer trans que ha experimentado con el muffing. Hannah añade que usó su mano para hacer muffing con ella misma durante el sexo porque hacer uso de su "pene" en la manera tradicional simplemente no la excitaba. Desde entonces se ha hecho una vaginoplastia, así que ya no hace muffing, pero dice que esa fue su primera forma de masturbación "hace mucho tiempo".

"De hecho lo extraño", dice Hannah mientras recuerda. "Además de permitir el pliegue, probablemente se sentía mejor y era más fácil de prender que con una vágina como ahora. No es que no ame no tener pene". Ella prefiere la naturaleza "seca" del muffing; no tienes que lubricarte, y a diferencia de las vaginas, los canales inguinales no se mojan porque están dentro de tu cuerpo. "Extraño masturbarme sin tener que mojarme" lamenta, "pero no es tan grave".

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Tyler, una mujer trans de Baltimore, dice que empezó a escuchar sobre el muffin alrededor de 2013, cuando empezaba su transformación y una amiga le regaló una copia de Fucking Trans Women. La práctica no era nueva para ella, pero el nombre sí. "Llevaba haciéndolo desde que era un niño" dice. "Lo descubrí un día que estaba pinchando la zona. Siempre fue natural para mí, pero creo que sentía un poco de vergüenza al respecto, así que callé hasta que leí sobre el tema en FTW".

La revolucionaria revista de Bellwether, ha educado chicas trans a lo largo y ancho de Estados Unidos. Para Tyler, FTW le dio un nombre a una práctica que descubrió sola, y la iluminó sobre los detalles de qué era lo que de hecho estaba haciendo a su cuerpo. "No tenía ni idea cómo se llamaban los canales inguinales antes de leerla, y siempre tuve curiosidad sobre ellos," dice. "Esos extraños huecos sin forma de hueco han sido tan importantes para mi desarrollo sexual y conciencia sobre mí, y aún así hay quienes no saben que existen".


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Esto es una de las razones por las cuales FTW es tan cool. Prácticamente si eres una mujer trans que no quiere hacerse la paja o que tu culo participe, no tienes a muchos otros lugares a los que ir. Fucking Trans Women expone prácticas sexuales que han sido ignoradas en el universo mainstream (y que ciertamente no enseñan en los colegios), por primera vez en papel. "Honestamente, he aprendido más sobre educación sexual siendo una machorra-lesbi-trans incapacitada a quien le gusta follar, que lo que hubiera podido aprender en una escuela o algo parecido", dice Tyler a Broadly.

Fucking Trans Women ha ayudado a mujeres trans pre o sin cirugías, a reclamar sus "coños" y ha encontrar nuevas practicas sexuales que apoyaran la comprensión que su identidad de genero proyectaba sobre sus cuerpos. E incluso si no leíste la revista, puedes haber estado follando con alguien quien sí la hubiera leído. "Practicar muffing con una pareja es un juego distinto, sobre todo porque son muy pocos los que han escuchado sobre ella," dice Tyler. "No culpo a nadie con quien haya tenido sexo por no conocer el muffing, de hecho se los he presenté a un par de chicas antes de que las operaran, y la pasamos bueno".