Sexo

Esto es lo que aprendí después de un taller de comer coños

Porque hay vida más allá de los circulitos con la lengua.
8.8.18
Imagen vía Whitstable Oyster Festival/CC BY 2.0

Comer el coño es todo un arte y no todo el mundo sabe cómo hacerlo, o no lo hace de buenas a primeras con un rollo de una noche. De hecho, seguramente muchas estaréis de acuerdo conmigo que, en relaciones heteros, lamentablemente se come antes una polla que un coño. Algunos tíos con los que he hablado dicen que es por higiene, otros por un tema de intimidad. La realidad es que estos argumentos son realmente estúpidos teniendo en cuenta que la suciedad a la que están expuestos los dos genitales son exactamente la misma y que el nivel de intimidad y acceso, por así decirlo, depende de cada persona y no de los órganos en sí.

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Dicho eso, todo tiene solución. Son varias las academias en España que ofrecen cursos para aprender a practicar un buen cunnilingus. Hemos hablado con varias expertas para conocer qué es lo que los hombres suelen hacer mal a la hora de practicar sexo oral a mujeres y también hemos hablado con algunos de sus alumnos.


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Según la sexóloga y psicóloga Lydia Parrilla, formadora en Sex Academy Barcelona, hay más hombres que mujeres en los talleres de cunnilingus básicamente porque las mujeres que practican sexo oral a otras mujeres tienen más idea de cómo hacerlo porque normalmente conocen su propio cuerpo, aunque asegura que también ha habido alguna interesada en perfeccionar la técnica.

Ana Lombardía, psicóloga, sexóloga y formadora en Sex Academy Madrid, asegura que uno de los fallos principales que comete la gente al hacer un cunnilingus es centrarse en el clítoris y nada más. “El clítoris es muy sensible y estimularlo directamente, sobre todo si ella no está muy excitada, resulta molesto y un poco agresivo. Otro de los fallos fundamentales es el de no disfrutar cuando se está haciendo. Muchas personas lo hacen como un trámite, para cumplir”.

Después de hablar con ellas, hablé con algunos de sus alumnos para saber qué habían aprendido

Jaime*, 24 años

En términos generales, conocía lo que era la anatomía femenina (punto G, clítoris y demás), pero lo que me pareció bastante interesante fueron los tipos de masturbación femenina que existen y las distintas formas que hay para excitar a una mujer.

Una de las cosas que más me gustó fue conocer qué movimientos se pueden hacer para no quedarte con el típico mete-saca. Los preliminares previos al cunnilingus y los puntos más fácilmente estimulables son algo que mucha gente desconoce pero que es de lo más importante para que la mujer. A veces cometemos errores como centrarnos en un solo punto o lo estimulamos de forma automática que pueden hacer que un cunnilingus no sea agradable.

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A mí realmente me sirvió mucho porque nadie antes me lo había explicado tan detalladamente e iba un poco a ciegas con lo que sabía. Como se utilizan peluches y juguetes en el curso, gráficamente te queda muy claro cómo hay que estimular.

Iván*, 34 años

Muchas veces, cuando practicamos sexo oral a una mujer, nos olvidamos de que el ambiente y la situación también importan. No es lo mismo hacerlo en un pim pam porque no hay tiempo y en media hora vienen tus amigos (que también puede resultar en cierto modo excitante), que tener todo el tiempo del mundo para dedicarle a tu pareja. Lo que he aprendido que resulta muy importante es la comunicación, quizás no en el momento, pero sí después, comentar con ella qué le ha gustado y qué no, las zonas que más le excitan y lo que más le gusta que le hagan. Cada persona es un mundo y no todas las mujeres tienen los mismos gustos. Esto hay que tenerlo en cuenta, y cuanta más confianza y más sinceridad haya, mejor es el sexo.

Carlos*, 28 años

Fue un curso realmente interesante, y aunque ya había participado en algún otro curso de sexo, me aportó buena información del cuerpo de la mujer y de cómo se puede acariciar y estimular. En mi caso lo llevé rápidamente a la práctica con mi pareja y dio buen resultado.

Mi pareja es algo complicada en cuanto a llegar a orgasmos y quizás últimamente no estoy practicando mucho. Posiblemente necesito algo más de formación que la del curso y me iría bien hacer algún otro en pareja. Sería lo ideal, pero no sé si mi pareja estaría dispuesta.

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Lo que me ayudó mucho fue la explicación de la secuencia de caricias. Primero con los dedos y después con la lengua. Y la precaución de no ir directamente al clítoris o no incidir demasiado en él.

Nico*, 32 años

A veces cuando estás en ello te bloqueas y no sabes por dónde empezar. Al menos a mí me ha pasado más de una vez. Una de las cosas que más me ha gustado es que el curso de cunnilingus me ha dado más seguridad a la vez de no pensar si se está haciendo bien o mal… simplemente disfrutar mientras lo estás haciendo (conociendo la teoría, claro).

David, 33 años

Hay aspectos que a veces podemos dar por hecho pero no por ello son menos importantes. Desde la anatomía femenina hasta el hecho de que cada persona es un mundo y nos debemos adaptar a las necesidades de cada uno.

Lo que más me gustó es conocer las distintas variedades de poder practicarlo. Debemos ajustarnos a nuestra pareja para ver qué es lo que más le gusta. La técnica del abecedario me resultó muy graciosa y útil. Se trata de dibujar las letras del abecedario con la lengua mientras estás practicando sexo oral.

Javi*, 28 años

Este tipo de cursos me parecen fundamentales. Algo tan importante como el sexo, tan unido al ser humano, no debería ser aprendido basándose únicamente en la experiencia propia acumulada. ¿Qué pasa si es escasa o errónea?

No todo el mundo habla, compara y contrasta experiencias. Y si se hace, nunca se sabe qué es verdad y qué no. Que el curso lo impartiera una psicóloga y sexóloga fue genial.

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Aprendí muchas cosas. La primera y fundamental que el sexo es psicológico. Que el orgasmo no es la única forma de disfrute y que este precisa tanto de excitación como de desinhibición.

Me pareció muy interesante la explicación del placer como resultado de un hábito, como desde pequeños le decimos a nuestro cerebro qué es placer y qué no. Por eso de la importancia de la masturbación ya sea individual, en pareja o de cualquier forma imaginable. También me gustó comprender que aunque estemos acostumbrados a un tipo de placer no es el único.

También siempre viene bien refrescar el conocimiento de la anatomía femenina. Lo que yo saqué del curso no fue tanto la técnica (aunque siempre se aprende algo nuevo), sino el concepto del sexo como aspecto psicológico.

*Se han cambiado los nombres para mantener su anonimato.

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