Un fotógrafo de bandas fumó marihuana una vez y dice que escribió la nueva Biblia
Retrato de Will von Bolton por Cal Quinn

Un fotógrafo de bandas fumó marihuana una vez y dice que escribió la nueva Biblia

Will von Bolton fumó hierba por primera vez y le cambió la vida, llevándolo a escribir 'Loophole to Happiness', que no es un texto religioso sino un sistema operativo para tu mente.
17.7.18

Will von Bolton tenía 25 años cuando fumó hierba, y su vida no ha sido la misma desde entonces. Ese fue su primer paso en un camino que le costó su matrimonio, sus posesiones, y casi su salud mental para llegar a escribir Loophole to Happiness, un librito de 585 palabras que él cree que es "la nueva Biblia".

"Todos mis pensamientos se sintieron profundos. Había estado vivo literalmente por 25 años, y me fumé un porro y todos mis pensamientos cambiaron por completo", fue lo que dijo von Bolton, un ex-músico que en ese momento era director creativo para un estudio de grabación en Dallas, sobre la primera vez que fumo cannabis. Es una tarde de enero y él se relaja en el rancho de su familia a las afueras de Kileen, Texas. "Empecé a escribir cada pensamiento que tenía. No sabía qué estaba pasando, pero al mismo tiempo quería hacerle ingeniería inversa a mi propia felicidad".

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Von Bolton no ha parado de tomar notas desde entonces, y ahora, 10 años después, el mesón de la cocina de su rancho está lleno de libretas. Escritos en tinta negra y roja, se encuentran mantras, frases, bocetos y diagramas; página tras página, en más de una docena de cuadernos. Y esto solo es lo que ha llenado desde que terminó el manuscrito de Loophole to Happiness en la primavera de 2016. El libro fue publicado el 1º de enero por Clovercroft Publishing.

Mientras que la historia de von Bolton es una de exceso y exageración, el principio que guía a este libro es una adherencia rígida a la simplicidad, la claridad y la disciplina. Construyó la estructura de su pensamiento alrededor de la metáfora de un computador, o lo que él llama "un sistema operativo para la mente".

"Si piensas en cada Biblia como un sistema operativo regional —y con la metáfora que tenemos del computador para entender nuestro cerebro—, nunca antes habíamos tenido una metáfora así para entender la forma en la que pensamos", dice von Bolton. "Tiene 150 páginas, de dos a nueve palabras por página. Cada página representa una línea de código. No hay referencias geográficas, no hay referencias de tiempo y hay muy poco vocabulario abstracto. Quiero que sea atemporal, para que alguien en 1.000 años la lea y diga, 'Okay, esto sigue siendo relevante'".

Von Bolton también tiene seguidores. Entre ellos está Ross Lynch, la estrella de Disney que hace un año protagonizó la biopic del asesino serial Jeffrey Dahmer, My Friend Dahmer. Conoció a von Bolton cuando se dedicaba a ser el fotógrafo de gira de la banda de Lynch, R5.

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"Realmente admiro a Will por su consciencia. Me ha iluminado como individuo para pensar sobre la vida de una forma diferente", dice Lynch quien, a pesar de ser 10 años menor, pasaba horas hablando de filosofía con von Bolton durante la gira. "Creo que lo entendió todo. Tienes que aislarte del resto del mundo, sentarte, y de verdad consagrarte a lo que sea que estés haciendo. Él logra hacer eso en un extremo que la mayoría de gente no puede".

El doctor Daren Martin, psiquiatra, orador, y autor de libros como A Company of Owners, se refirió a la filosofía de von Bolton como "el E=mc² de la felicidad", comparando su simplicidad con la poesía budista. "Es un cambio demasiado grande. Afecta muchas áreas [de la vida]. Realmente instruye, en un orden muy corto, una forma para reescribir el pensamiento clave de las personas", dice Martin. "Él será el primero en hablarte de los problemas que ha tenido en la vida, así que uno sabe que este libro no fue creado de la nada".

No hay mucho en el comportamiento de von Bolton que sugiera que es una persona delirante, mucho menos inestable. Su forma directa y premeditada de hablar —silenciosa y pensativa—, suele intercalarse con las risitas propias de un marihuanero. Él tiene pelo largo y rubio, barba irregular, y unos lentes que le dan a sus ojos una cualidad distorsionada y curiosa. Camina por un sendero de gravilla que termina en una fogata, vestido con un grueso abrigo negro y unos shorts de basketball, y con un andar distraído, como si estuviese ausente y presente, todo al mismo tiempo.

Von Bolton, que se describía a sí mismo como un "niño gordo" criado en Belton, un pueblo de 20.000 personas, se interesaba por la batería, la fotografía y el desarrollo web cuando tenía 10 años. A finales de su adolescencia se unió a la banda de metal Greatness in Tragedy, y firmaron con el sello de Austin, Brando Records. "Empezamos como una banda cristiana y luego fuimos al mercado secular. Pasamos de recibir 4.000 dólares a la semana tocando en campamentos, a recibir 50 dólares. Fue un cambio muy grande", dice, con una risa silbante.

Cuando Greatness in Tragedy se disolvió, von Bolton terminó en Dallas, donde trabajó en un estudio haciendo mini-documentales sobre músicos locales. Fue durante una de esas sesiones, en 2008, que le presentaron la marihuana. "Vi el color de formas diferentes. Escuché la música en 3D. Fue putamente loco", recuerda von Bolton. "Entendí que si escribía todo, me ayudaría a articular más las cosas y me ayudaría a entenderlas mejor".

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Alentado por la experiencia, von Bolton se abalanzó a esta nueva epifanía con un nivel de obsesión que bordeaba la locura. Él cree que cruzó esa linea hace cinco años, cuando empezó a experimentar con hongos. "Terminé en un viaje de hongos durante seis días", dice. "Empecé a sentir que estaba en modo dios, omnisciente, como si para todo lo que quisiera saber tuviera que concentrarme y ya lo sabría. Entonces dije, 'voy a imaginar que soy Dios por seis días'. Luego 'voy a escribir la próxima Biblia'".

Poco tiempo después, uno de los amigos de von Bolton le hizo una intervención, y luego su esposa de esa época, Veda, una modelo que había conocido poco después de haber empezado a escribir Loophole to Happiness, le hizo otra. "Un buen amigo mío había sido hospitalizado, internado, y Veda acababa de ver cómo eso sucedía. Fue una experiencia muy fuerte, y ell vio que yo iba para allá, también. Entonces lo entiendo", dice. "Me miraba como si me estuviera volviendo loco, y así era de algún modo". El matrimonio se empezó a desorientar y para su cuarto aniversario, ya se habían divorciado oficialmente. A este evento él se refiere como un "asteroide que casi acaba conmigo".

Sin embargo, para ese momento se había sumergido en su nueva carrera como fotógrafo de bandas, saliendo de gira con agrupaciones de Texas como Bowling for Soup y Jonathan Tyler & the Northern Lights, y luego con R5. Al viajar a 38 países en dos años y medio, logró ser testigo de primera mano de la idolatría por parte de los fans de la banda adolescente, que incluso empezaron a sacar fan pages de von Bolton.

"En cada aeropuerto que aterrizábamos, estábamos en riesgo de seguridad " dice von Bolton. En un viaje a Buenos Aires, la banda fue escoltada por guardias con M16s después de que un meet-and-greet fuese cancelado por el jefe de bomberos. Tanto a von Bolton como a uno de los integrantes de la banda les arrancaron pelo en el tumulto. "A medida que nos alejamos, vimos el reflejo de la camioneta blanca en las ventanas. Alguien había marcado la camioneta —miles de nombres de usuarios de Twitter diciendo 'Amo a Ross' con Sharpie por todas partes", dice.

Estas experiencias en la gira demostraron ser ilustrativas. "Como soy un fotógrafo documental, siempre estoy en una habitación con gente que generalmente está a la defensiva, y llego yo a infiltrarme entre ellos", dice von Bolton. "Tienes que ser muy consciente de tu presentación, porque podrías realmente perturbar a alguien y que no te pongan atención nunca más". Del mismo modo, su experiencia en el mundo de la publicidad influyó en el formato del libro, con cada página inspirada en vayas publicitarias. "Si una frase puede cambiar tu vida, si un pensamiento puede cambiar tu vida, entonces una colección de esas puede reprogramarla", dice.

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Para toda la turbulencia que implicó su escritura, Loophole to Happiness se muestra carente de una perspectiva o dogma, más allá de una rigurosa sensibilidad estética. Frases como "No persigas aplausos" o "Perder al ser para encontrar al ser" resuenan con la historia personal de von Bolton, pero el libro bien podría haber sido generado por un algoritmo computacional; un sistema de creencias basado en una ecuación matemática. Lo más parecido a un arco narrativo es la progresión de un pensamiento al siguiente, aunque las páginas podrían ser leídas en cualquier orden, en cualquier periodo de tiempo: todo de una sentada, o una página al día.

De este modo, Loophole to Happiness puede ser leída como una serie de refranes independientes con su propia lógica interna, o como una colección que dialoga entre sí. Una frase que dice "Nada cuesta nada", por ejemplo, puede ser tomada por lo que es, o por el opuesto que implica: todo cuesta algo. Ese minimalism es reflejado en el libro físico —blanco con texto en negro y sin imágenes— así como en la fiesta de lanzamiento que se llevó a cabo en diciembre en Dallas, que incluía video interactivo, estaciones de escucha, y su propio arte, presentado todo como si un Apple store se hubiese transformado en un museo de arte.

El doctor David Henderson, un psiquiatra y autor del libro Finding Purpose Beyond Our Pain, se siente especialmente atraído a la sensibilidad estética se von Bolton. "Veo al libro no como una receta para la felicidad, sino como una conversación alrededor de ella, para que la gente empiece a hablar y que se pregunten [al respecto]; particularmente para llegarle a ese nicho de personas que no leería un libro de autoayuda pero sí una pieza de arte, esencialmente", dice Henderson. "Él tiene la habilidad de estimular una conversación. Honestamente, esa es la esencia de lo que yo hago todos los días cuando trabajo con mis clientes: intentar que la gente se abra".

Con un mejor estado de salud mental que cuando estaba consumiendo hongos hace cinco años, von Bolton sigue con la analogía de la Biblia. "Estas culturas en las que crecemos —ya sea el cristianismo, Islam, budismo, o lo que sea— estas forman tus metáforas. Yo uso el complejo del mesías porque fui criado en una cultura cristiana", dice. Más que un texto religioso, von Bolton referencia a la Biblia —y a las enseñanzas de Cristo, en particular— como una compilación de lecciones de vida. "Es un tema de rebranding. La Biblia tiene 1200 páginas. Para mí, esas 1200 páginas son las paredes alrededor del castillo que contienen toda esta información valiosa. Si crees que estoy loco, bueno, si tienes 10 minutos, lee este libro".

Desde su publicación, Loophole to Happiness fue convertido a audiolibro, traducido al árabe, y lanzado en vinilo. Sin embargo, el libro es apenas un paso dentro del gran plan de von Bolton, que tiene dos más en proceso y dice que quiere "hacer un rebrand de todas las formas de pensamiento". Incluso vendió todas sus pertenencias y, en esencia, vive en su carro, un Toyota Prius negro, para poder viajar por el país, lo cual le ha hecho revisar su propio texto. "Funciona", dice del libro. "Creo que ya tengo mi propio testimonio".

A medida que el sol se empieza a poner sobre el rancho, von Bolton se levanta de la fogata y baja por una colina a la orilla del río Lampasas, que pasa por la propiedad. "No sé que pasará antes o después de esto. Por eso el libro no habla de antes del nacimiento o después de la muerte. Solo aborda las cosas que conocemos", dice. Si de algo está seguro von Bolton, es de seguir su propio liderazgo. "Que bella conclusión: soy mi propio ejemplo a seguir", dice. "Creo que todos deberían ser sus propios ejemplos, sus propios mesías".