Libros

Patti Smith, amores al límite y humor para no llorar: estos son nuestros libros favoritos de septiembre

Nos gustan muchos más pero nos habíamos prometido hablar solo de cinco.
29.9.17

Después del parón veraniego, volvemos con nuestras críticas mensuales de libros y cómics. Si las ya remotas vacaciones y la llegada del otoño te han dejado con una sensación de vacío existencial, te ofrecemos una salida: refugiarte en las historias que tienes a continuación.

Bienvenidos a occidente
Mohsin Hamid
Reservoir Books, 2017

Este libro mezcla dos de las cosas que más me gustan en el mundo: el amor al borde del desastre (soy un sentimental) y la ciencia ficción. Cuenta la historia de Nadia y Said, dos jóvenes que se conocen en una ciudad de oriente (nunca sabremos cuál exactamente), que se enamoran y que se ven obligados por la guerra a huir de allí abandonándolo todo. Su amor irá evolucionando con el tiempo y con los cambios de país y de continente.

Publicidad

Esta es una novela sobre la capacidad del ser humano para adaptarse a los cambios por muy inverosímiles que sean, sobre el papel de la religión y de la familia para determinar nuestra identidad, sobre el progreso tecnológico, la crisis de los refugiados, las desigualdades económicas y hasta sobre el poder sanador de la marihuana.

Sin duda, el paquistaní Mohsin Hamid ha escrito uno de los libros más bellos e interesantes que he leído en mucho tiempo y que es además una buena lección de por qué deberíamos prestar más atención a la literatura de países que habitualmente ignoramos culturalmente.
Juanjo Villalba

M Train
Patti Smith
Lumen, 2016

Creo que Patti Smith y yo seríamos buenas amigas si nos llegásemos a conocer. Siempre quise tener una amiga como ella, que me hablase de cosas cultas, viajes a lugares que nunca conoceré o que me descubriese canciones que nunca llegaré a escuchar. Además, soy ese tipo de persona aburrida y silenciosa que creo que congeniaría a la perfección con ella.

Puede que "M Train" no sea tan jugoso como su predecesor, "Éramos unos niños", en el que la artista cuenta cómo conoció a Robert Mapplethorpe y cómo fue su relación desde que eran dos jóvenes anónimos haciendo locuras en Nueva York hasta que ambos alcanzaron el éxito con su trabajo. Pero con esta segunda entrega de sus memorias (que puede leerse de forma independiente) se aprecia una Patti más madura, más curtida y más serena.

Publicidad

Porque tenemos que recordar que ella, antes de ser una de las voces femeninas más importantes del rock, fue poeta. Y eso se nota en cada frase, cada palabra y cada coma que escribe. Tengo que admitir que me llevé una decepción cuando Patti dejó a un lado las anécdotas y vivencias propias de la vida de una de las personas más famosas del planeta, y se centró en describir minuciosamente su monótona rutina, llena de costumbres y manías. Pero ahí es donde radica su ingenio, pues consigue engancharte hasta cuando relata durante 6 páginas cuánto echa de menos a su abrigo preferido, ese que ha desaparecido en lo que ella llama el Valle de lo Perdido.

"No es tan fácil hablar de nada", afirma el cowboy que siempre aparece en sus sueños y que da comienzo al libro. Y no lo es, pero con "M Train", Patti acepta el desafío contando con impoluta belleza los sueños que perturban sus noches, las servilletas de bar repletas de versos, los libros que lee o todas las tumbas de ídolos literarios que ha limpiado. No es fácil hablar de nada, pero ella lo hace como nadie.
Raquel Zas

Houston, yo soy el problema
Óscar García Sierra
Espasa, 2016

En la portada de "Houston, yo soy el problema" aparece una Audrey Hepburn bebiendo algo que se parece al sizzurp pero con letras japonesas. Yo habría quitado a Audrey y habría dejado el sizzurp para que la cubierta nos previniera realmente de lo que encontraremos dentro. Con la de Audrey hace falta ir hasta la primera página, la de las dedicatorias, para hacerse una idea. "A Gosha Rubchinskiy, a Devon Aoki, a Asap Yams".

Publicidad

Los puretas pensarán que lo de Óscar García Sierra no es hacer poesía, es darle al intro, y creo que él estaría orgulloso de esta crítica. "Houston, yo soy el problema" es un monólogo interior escrito con el móvil, una concatenación de imágenes que no respetan ni la coherencia ni a la linealidad, un poemario que siente en likes y piensa en código binario. Y que encierra, además, algunos buenos consejos disfrazados de reflexiones ("mi camello y mi madre/están demasiado cerca/en mi lista de contactos" o "me conformo con que las personas que me gustan no estén demasiado pixeladas"). Gracias, Óscar.
Ana Iris Simón

¿Nos estamos volviendo idiotas o lo hemos sido siempre?
Sergi Moreso
Bang Ediciones, 2017

¿Sabías que la palabra idiota proviene del griego y se refiere a aquella persona que no se ocupaba de los asuntos públicos, sino solo de sus intereses privados? Yo desconocía su origen y tampoco tengo claro si nos estamos volviendo idiotas o lo hemos sido siempre, pero me he sentido reflejada en muchas de las ácidas e irónicas ilustraciones de Sergi Moreso. En el primer libro de este humorista gráfico recién entrado en la treintena hay mucho Tinder (me da que conoce bastante bien lo que dibuja y eso siempre es bueno), mucha tecnología y muchos cambios de hábitos que rozan, evidentemente, la idiotez.

La ilustradora Flavita Banana dice que el tono de Sergi es parecido al suyo, y a ella no le ha ido nada mal. Risa por no llorar, humor para no derrumbarse. Vamos, que en ¿Nos estamos volviendo idiotas o lo hemos sido siempre? el autor se mete con todos y con todo pero en verdad parece un campo de margaritas. Bravo por los cínicos y las cínicas que dibujan.

Publicidad

Brillantemente dolorosa es la ilustración en la que sale un trabajador dando de comer por un tubo a sus compañeros mientras éstos no levantan la vista del teclado del ordenador, pero también es esperanzadora la ilustración en la que una amiga le confirma a otro estar "mejor que nunca" lejos de Facebook (¿te imaginas atreverte a intentarlo?).

"Si tuviera que elegir una imagen me quedo con una en la que un cavernícola está tocando el tambor y otro le espeta un 'a cualquier cosa le llaman ruido'. Me hace reír por absurda", me confiesa Flavita.

Rozar el ridículo está bien, y el humor de Sergi, te pillará. Y si no, ya te llegará, ya…
Laura Muriel

El gran retroceso
Varios autores
Seix Barral, 2017

¿Cómo coño hemos llegado hasta aquí? A eso trata de responder "El gran retroceso", un ensayo que da miedo y esperanza a partes iguales y recopila los veredictos de Zygmunt Bauman, Marina Gracés o Santiago Alba Rico al respecto.

En él, algunos de los pensadores más brillantes de los últimos tiempos reflexionan sobre Donald Trump, el auge de los partidos nacionalistas en Occidente, la islamofobia o la escalada del odio a lo diferente. Pero no se quedan ahí: también se atreven a vaticinar posibles escenarios para los próximos años y a proponer soluciones.
Ana Iris Simón