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¿Qué come la gente cuando curra en un sitio de comida rápida?

Servir hamburguesas, comer hamburguesas: "me pasé un año comiendo y cenando burgers del McDonald's"

por Pol Rodellar
29 Agosto 2017, 7:04am

Imagen modificada vía la cuenta de Flickr de philipterrygraham

A la hora de generar contenido para internet muchas veces opto por elaborar aportaciones basadas en innecesarios experimentos culinarios —comer noodles durante una semana; comer por un euro, no comer…— en los que puede parecer que esté destruyendo mi vida (o al menos mi salud).

No sufráis, pues la propia limitación temporal de los artículos hace que, de alguna forma, no llegue nunca a sufrir DE VERDAD.


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Aun así, sí que llego a un estado mental en el que no puedo evitar empatizar con todos esos seres que se ven obligados a comer SIEMPRE lo mismo, y aún más importante, comer siempre un tipo de comida que la gran mayoría de la sociedad considera que es basura. Estoy hablando de todos esos héroes que trabajan en franquicias alimenticias de comida rápida: McDonald's, Telepizza, Domino's, Taco Bell, todo esto.

Muchas veces, cuando yo mismo voy a comer a estos sitios (que es algo que me apasiona hacer, sobre todo en soledad y sobre todo después de que una relación sentimental de tres años termine con un mail que dice "Pol, no te lo había dicho pero estos tres años he tenido un amante y ese has sido tú, creo que prefiero quedarme con mi novio de siempre, el de verdad") y veo a algún trabajador sentado en una mesa consumiendo el mismo producto que cocina y vende, en una especie de espiral infinita digna de Escher, no puedo evitar preguntarme si esta gente estará comiendo SIEMPRE la comida que se sirve en este tipo de locales. ¿Es posible vivir ingiriendo este tipo de manjares sin que te reviente la cabeza?

Entrevisté a varios trabajadores de varias franquicias para que me aclararan el asunto.

RAFAEL RUBIALES, 33 AÑOS. LLEVA 11 TRABAJANDO EN MCDONALD'S

VICE: Joder, ¿llevas más de 10 años trabajando en el McDonals?
Rafael Rubiales: Bueno, primero estuve trabajando durante tres años, luego lo dejé y lo retomé en 2009, y hasta ahora.

¿Cómo va el asunto? ¿Puedes pillarte lo que quieras?
Tienes media hora para comer y depende de las horas que hagas tienes una cantidad u otra de productos para coger. Si haces siete u ocho horas puedes coger cinco productos; si haces seis tienes cuatro; si haces tres horas puedes cogerte tres. Que a ver, puedes coger más productos y tampoco te dicen nada.

¿Es gratis?
En la nómina te cobran una parte de dietas. Te la lleves o no, eso se te cobra. No es mucho, son como diez o quince euros al mes, más o menos.

"Me traigo comida de casa pero me pillo el postre ahí, además siempre caen unos McNuggets o algo"

¿Durante todo este tiempo has estado comiendo menús de McDonald's o te traes tuppers?
Yo al principio siempre comía comida del McDonald's, nunca me traía comida de casa, pero ahora tengo que seguir una dieta y llevo dos años a base de tuppers.

¿Una dieta?
Bueno, tengo un problema en el estómago —una enfermedad hereditaria— y debo seguir una dieta especial. Hace un año y medio empecé a adelgazar mucho y me lo miré, y tuve que dejar de comer del McDonald's, pero ya te digo, no es nada que surgiera por culpa de los McMenú. De hecho, me traigo comida de casa pero me pillo el postre ahí, además siempre caen unos McNuggets o algo.

"Me preparaba una hamburguesa con mayonesa, salsa barbacoa, lechuga, cebolla tomate, queso y un par de carnes. Luego lo acompañaba siempre con unos nuggets con salsa barbacoa y unas patatas. Y de postre una manzana o un Petit Suisse"

¿Y antes de esto —esos primeros 9 años en los que comías siempre ahí—, qué te preparabas?
Me preparaba mis hamburguesas, como ya me conozco todos los productos, me hacía mis mezclas.

¿Te hacías tú McRubiales?
Siempre hacía lo mismo. Me preparaba una hamburguesa con mayonesa, salsa barbacoa, lechuga, cebolla tomate, queso y un par de carnes. Luego lo acompañaba siempre con unos nuggets con salsa barbacoa y unas patatas. Y de postre una manzana o un Petit Suisse.

¿Y comías esto CADA día?
Sí.

¿No variabas? ¿Te gustaba esto y tirabas siempre con lo mismo?
A veces lo cambiaba por pollo o en vez de meter todo esto en pan de hamburguesa me lo metía en una wrap. Otras veces pillaba de base (y de hecho a veces me sigo pillando) la Grand McExtrem Barbacoa y luego le iba añadiendo mis cambios (pongo beicon, cambio salsas…).

"Llega un momento en el que te cansas. Ves una hamburguesa y ya no te apetece, por eso hay que ir inventando recetas y cambiando un poco para que no se haga muy tedioso"

¿Y no te cansaba comer siempre lo mismo?
Sí, llega un momento en el que te cansas. Ves una hamburguesa y ya no te apetece, por eso hay que ir inventando recetas y cambiando un poco para que no se haga muy tedioso. Pero, en verdad, la comida es muy apetecible y aunque me lleve comida de casa, siempre me cojo algo de allí.

Ya, es que ese olor es como que es un infierno pero a la vez atrae mucho. Es una droga extraña.
Sí, yo por la mañana como mi bocadillo que me compro en una panadería pero a la que llevo un rato trabajando con ese olor ya me entra hambre.

"Alguna compañera sí que me comenta que si come ahí engorda un poco pero nada más. Nadie tiene problemas graves"

¿Y tus compañeros, por lo general, qué hacen?
En general, muchos comen de McDonald's, hay gente que se trae la comida de casa pero es muy poca gente.

¿Y los que comen siempre ahí no se quedan jodidos?
No. Alguna compañera sí que me comenta que si come ahí engorda un poco pero nada más. Nadie tiene problemas graves.

ELISA VICTORIA, 32 AÑOS. ESTUVO TRABAJANDO UN AÑO EN EL TELEPIZZA

VICE: Buenas Elisa, ¿cómo funciona lo de comer en el Telepizza? ¿Te dan comida gratis por ser empleada?
Elisa Victoria: La verdad es que procuraban que nadie tuviera un turno tan largo y el hambre se trabajara antes de llegar, al salir o durante las horas muertas de un turno partido. Te podía corresponder un ratito de descanso pero el comer siempre era cosa tuya. Si llevabas un bocata bien, si te querías comprar algo allí, pues lo que tú quisieras a mitad de precio, pero nadie se preocupaba de eso.

¿Tú comías ahí?
Normalmente me iba a comer a mi casa o llevaba un bocata, pero algunas noches si luego iba a salir de fiesta me compraba algo pequeño y caliente que me diera sensación de lujo. Casi siempre me pedía un Spiro Dog, la opción barata que me más me ambientaba y me quitaba bien el hambre

¿Spiro Dog?
Esto. Un perrito en pan de pizza.

"No me gustaba la idea de comer pizza muy a menudo porque claro que te hartabas, pero no me hubiera importado comer un poco más si me hubieran invitado"

¿Y no comías ahí porque en el fondo te gastabas pasta y les estabas dando dinero a los empleadores o porque ya estabas harta del olor a pizza y de estar rodeada de pizzas?
No me gustaba la idea de comer pizza muy a menudo porque claro que te hartabas, pero no me hubiera importado comer un poco más si me hubieran invitado. El motivo principal era sentirme tonta invirtiendo allí el poco dinero que ganaba.

"La ventaja era poder pedir una sola pizza a mitad de precio, algo inusual para los clientes"

Es que claro, tenías que pagar la pizza a mitad de precio, y eso es mucho. Porque a ver, ahí tengo una duda. La gracia de Telepizza es eso del 2x1, porque sino comprar una pizza resulta caro. ¿El 50 por ciento de descuento que se os aplicaba por ser empleados se hacía sobre el excesivo precio real de las pizzas o sobre ese supuesto precio de una pizza que se encuentra bajo las coordenadas de ese 2x1? O sea, ¿era un 50 por ciento del precio de la pizza real o un 25 por ciento (la mitas de la mitad por ese 2x1 ficticio)? No sé si me explico.
Te explicas, sí. Ahí está el tema, no era un 25 por ciento sino un 50 por ciento, un descuento normal sobre el precio fijo de la pizza. La ventaja era poder pedir una sola pizza a mitad de precio, algo inusual para los clientes, pero al final como cualquier "martes loco". Nada para fliparlo. [Los martes locos todo está al 50 por ciento]

¿No había ninguna forma de comer algo de gratis?
La única cortesía era con los del cierre, que tenían derecho a repartirse las sobras del día.

"A veces había sido un día de fiesta con mucho lío y había cuatro pizzas para repartirse. A veces no había nada y era una pena"

¿Sobras? ¿Te refieras a sobras de los clientes?
Me refiero a las pizzas que hubieran sobrado a lo largo de la jornada por haberse roto, haber habido errores en su elaboración o no haber sido finalmente reclamadas por el cliente. Pero ahora que lo dices, era frecuente ver a los repartidores dando una vueltecita por la sala en busca de una porción intacta con buena pinta para echarse algo al estómago. Esto estaba totalmente prohibido pero muchas veces iban muertos de hambre y cansancio.

¿Y a ti te tocaba cerrar AKA podías pillar pizzas gratis?
Sí. A veces había sido un día de fiesta con mucho lío y había cuatro pizzas para repartirse. A veces no había nada y era una pena.

"Tú no podías hacerte tu propia pizza, pero te la preparaba una compañera que la hacía con todo el amor del mundo, saltándose ciertas normas por lo bajini (mezclar salsas, petarla de queso, echar algún que otro ingrediente gratis) y el resultado era algo personalizado y especial"

¿Sobraban muchas pizzas normalmente?
En días locos como el de Año Nuevo, Reyes Magos, Semana Santa y, en general, todos los "martes locos", había abundancia de sobras. Otros días podía haber una triste mediana.

¿Cómo se decidía la repartición de las pizzas sobrantes?
El cierre se llevaba a cabo entre un repartidor y una pizzera y lo correcto era dividir el botín a medias una vez terminado el trabajo.

¿Los demás compañeros se compraban pizzas a mitad de precio para comer?
Era muy frecuente que consumieran en la propia tienda, algunos casi todos los días que trabajaban. Yo les tenía mucho cariño pero este comportamiento no podía entenderlo.

"Las pizzeras cuando estábamos muertas de hambre empezábamos a pillar lonchas de pepperoni, masticando así como si nada"

¿No se cansaban? ¿Se hacían sus propias pizzas, sus propias recetas?
Al parecer no se cansaban porque había pequeños detalles que embellecían la experiencia. Tú no podías hacerte tu propia pizza, pero te la preparaba una compañera que la hacía con todo el amor del mundo, saltándose ciertas normas por lo bajini (mezclar salsas, petarla de queso, echar algún que otro ingrediente gratis) y el resultado era algo personalizado y especial. Aun así yo no veía que compensara.

Y otra cosa, ¿la gente robaba o algo?
¿Nosotros? Había poquito que robar. Las pizzeras cuando estábamos muertas de hambre empezábamos a pillar lonchas de pepperoni, masticando así como si nada, o podíamos coger alguna chuche o juguete de los cumpleaños infantiles que se celebran.

Ahora que dices esto, ¿los repartidores siempre son chicos y las pizzeras siempre chicas?
Me pregunto si eso habrá cambiado (yo trabajé allí hace 10 años), entonces era así. Los repartidores, como salían de la tienda todo el tiempo y estaban muy expuestos, a veces sufrían robos, por eso no deben llevar mucho cambio encima.

¿Cuál era el top 3 de pizzas de éxito?
Yo diría que el top 3 de especialidades eran: barbacoa, carbonara y cuatro quesos, seguidas de la especial de la casa.

Coincido con las dos últimas, las dos primeras me parecen horripilantes.
Pues se pedían a saco, estábamos bizcas de hacer barbacoas.

Eduard tenía una foto con su mítico traje del Pans pero su madre no la ha encontrado, os pongo esta foto sacado de la página oficial de Pans & Company.

EDUARD SIMONNEAU, 39 AÑOS. TRABAJÓ EN EL PANS & COMPANY DURANTE MEDIO AÑO

VICE: ¿Cómo fue tu experiencia en el Pans & Company?
Eduard: Yo hacía el cierre cinco veces a la semana y cinco veces a la semana cenaba allí. Por aquel entonces tenía 20 años y lo aguantaba todo. Pero bueno, lo que vendíamos era bastante sano, ¿no?

Está claro. ¿Qué comías?
Yo me construía mi bocata, lo hacía de frankfurt con cosas. A veces me hacía el Bretón con extra de ingredientes o uno de pechuga de pollo en plan sano pero luego terminaba metiéndolo cualquier guarrada.

¿El Bretón cuál era?
El de jamón serrano con queso brie. ¿No se llamaba Bretón? ¿O Normando? Ya no recuerdo los putos nombres.

"Yo hacía el cierre cinco veces a la semana y cinco veces a la semana cenaba allí. Por aquel entonces tenía 20 años y lo aguantaba todo"

¿Tenías que pagar algo?
No, no. Me lo metía de gratis. Algún día robábamos vino —las botellitas pequeñas— y nos lo bebíamos de un trago en los ratos muertos.

¿Y tuvo alguna consecuencia jodida el comer cada día ahí durante seis meses?
No sé decirte, por el tema de la alimentación no, no me daba asco. Yo llegaba ahí a las cuatro de la tarde y me metía un bocadillo de fuet —me flipaba el Vic—, lo hacía incluso con ilusión, era un tipo feliz, me daba bastante igual todo. Yo es que merendaba y cenaba ahí, me metía mínimo dos bocatas o tres al día.

El tema era otro, lo jodido era que me quedaba la piel grasienta de currar ahí. Cuando salía tenía la piel pegajosa, de todo el día con la grasa en el ambiente. Y claro, yo esto lo he estado pensando durante mucho tiempo, ¿toda esa grasa que se me depositaba en la piel también me impregnaba los pulmones?

"Algún día robábamos vino —las botellitas pequeñas— y nos lo bebíamos de un trago en los ratos muertos"

Yo creo que estuve trabajando ahí esnifando grasa cada día. Por mucho que sea el Pans & Company, al final es grasa pura. Eso es lo que más asco me daba y no he vuelto a ningún Pans ni nada similar.

No sé si esa grasa puede llegarte a los pulmones, quizás se te queda en la nariz. No tengo ni idea.
También es verdad que durante esos seis meses nunca limpié mi uniforme.

POL PARÉS, 25 AÑOS. PASÓ UN AÑO TRABAJANDO EN EL MCDONALD'S

VICE: Hola Pol, cuéntame tus hábitos alimenticios durante tu época currando en el McDonald's.
Pol PS: Bueno, pues yo me pasé ese año prácticamente comiendo y cenando McDonald's. Al final me hacía recetas únicas con los productos que había allí. Conseguí hacer unas piadinas con la pita del wrap y la ponía en la plancha del pan de hamburguesa.

¿Cuántas cosas podías coger?
Solo nos dejaban coger cuatro productos pero me pillaba la bandeja donde se ponen los desayunos ( pancakes, cruasanes…) y ahí dentro ponía más cosas y decía que solo había un cruasán. Lo llenaba con otras hamburguesas, nuggets o patatas, por ejemplo. También en las cajas de las hamburguesas Extreme (las más tochas) cabían como cuatro hamburguesas de un euro.

"Me pasé ese año prácticamente comiendo y cenando McDonald's. Al final me hacía recetas únicas con los productos que había allí"

¿Te lo cocinabas tú?
Cuando empecé no, porque teníamos de quince a veinte minutos para comer, entonces cogía lo primero que veía en el bin (la rampa esa donde se acumulan las hamburguesas detrás de los cajeros), para no perder tiempo.

Pero cuando ya llevaba un tiempo me pasaba la mitad del descanso preparándome bocadillos a mi gusto —como las piadinas esas que te he comentado— y luego devorándolas durante los cinco minutos que me quedaban.

En los últimos días el sabor de las hamburguesas y, sobre todo, el del pollo frito, lo tenía completamente aborrecido"

¿Y no se te hacía un infierno comer siempre eso?
En los últimos días el sabor de las hamburguesas y, sobre todo, el del pollo frito, lo tenía completamente aborrecido.

¿Y entonces qué comías?
Me hacía bocadillos enormes solo con los productos vegetales que había, acompañándolos de distintas salsas.

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