Sexo

Ato a la gente usando el arte del encordamiento y los nudos como espectáculo erótico

Gestalta es una artista del performance especializada en shibari, el arte erótico japones de atar con cuerdas. Aquí nos explica por qué el shibari es acerca de un intercambio de poder entre el maestro y su modelo.
LC
traducido por Laura Castro
Sirin Kale
tal y como se lo contó a Sirin Kale
23.10.18
Manos atadas con una cuerda en una práctica de Shibari.
Ilustración de Soofiya.

Artículo publicado originalmente por Broadly Estados Unidos.

Me involucré en el Shibari accidentalmente. Tuve una educación religiosa bastante estricta, y luego me fui de casa a los 18 años y descubrí el internet por primera vez. En aproximadamente un mes, conocí a personas que estaban involucradas en la comunidad BDSM, y ahí escuché sobre el Shibari. Recuerdo que pensé que el BDSM era muy feo desde el punto de vista estético, con todo el cuero y las cadenas, mientras que el Shibari se veía muy hermoso.

El Shibari es una forma de atadura con cuerdas que se originó en Japón. Nadie tiene claro exactamente cómo surgió, pero sabemos que en algún momento de la primera mitad del siglo XX se convirtió en un arte del performance, el cual por lo regular vemos en shows eróticos o fotografía. En el Shibari, te concentras en atar el cuerpo en una posición determinada de modo que la cuerda cause un tipo en particular de presión o sensación. Mientras que en el BDSM atas a alguien para poder hacerle cosas, en el Shibari, la cuerda en sí misma es la disciplina.

La primera vez que practiqué el Shibari, fue durante una sesión fotográfica donde yo fui la persona atada. Después de eso, ¡quedé enganchada! Comencé a buscar a otras personas que me ataran, y luego, esas personas también me invitaron a participar en sus presentaciones.

shibari gestalta

Gestalta atando a una modelo. Foto cortesía de Gestalta.

Hay diferentes maneras de ser atado. Me gustan las cosas que son muy dolorosas y estresantes para el cuerpo. Disfruto la sensación de estar contorsionada en una posición incómoda, como cuando la cuerda está tensa y restringe un poco tu respiración, o cuando incluso corta la piel. Pero el Shibari no tiene por qué ser incómodo si no quieres que lo sea. Hay otros estilos de ataduras que la gente describe como más meditativos.

Siempre había sido la persona atada (el modelo) más que la persona que hacía la atadura (el maestro), pero después de unos años me di cuenta de que había aprendido cómo hacerlo. Un día intenté atarme a mí misma y, sorprendentemente, ¡no me maté en el proceso! Después de aproximadamente un año de práctica, comencé a atar a otras personas y también a dar clases y talleres.

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Estar atado, a diferencia de ser la persona encargada de atar, implica una mentalidad muy diferente. Lo que la gente por lo regular no nota es que, como la persona atada, tienes mucho control sobre la situación. Estás consciente de todo. Mientras que la persona que ata a veces puede sentirse un poco impotente, porque tiene que adivinar qué está pasando en el cuerpo de la otra persona. Tienes que escuchar cuidadosamente a la otra persona y leer sus reacciones y empatizar con su sentir, pero como no estás en su cuerpo, mucho del proceso consiste en hacer conjeturas. Así que la parte inicial y realmente aterradora era adivinar qué estaba pasando en la cabeza de la otra persona.

En realidad, yo solo sé hacer dos nudos, y con eso basta. En el Shibari, los nudos son bastante simples, es solo cuestión de juntarlos en formulaciones cada vez más complejas. La parte difícil es hacer que todas las cuerdas tengan una tensión distinta, o ser lo suficientemente ágil como para salir de una situación difícil rápidamente.

La mayoría de los modelos y maestros conocen bastante bien el protocolo de seguridad común que cumplen las personas que practican Shibari. Una de las lesiones relativamente comunes que las personas pueden sufrir es la compresión de los nervios, la cual puede causar pérdida de sensación en la piel, por lo que los modelos y maestros más experimentados son conscientes de esto y son responsables por igual de verificar que todo progrese de manera segura.

shibari gestalta performance

Gestalta atando a una modelo en el escenario. Foto cortesía de Gestalta.

No estoy segura de tener un estilo definitivo. Tomo elementos que me gustan de otros maestros y los mezclo. Las modelos con los que he trabajado dicen que ato con un ritmo muy constante y que soy muy suave en mi forma de atar. Soy tranquila y mesurada. Uno nunca quieres sentir energía negativa o de enojo de parte de la persona que te está atando. Ha habido algunas ocasiones en las que he sentido que la persona que me estaba atando se sentía frustrada, enojada o tenía pánico, y eso puede tener un impacto negativo en el/la modelo. Como maestro, una de las primeras cosas que se aprenden es la capacidad de controlar tus emociones.

Practico Shibari tanto en privado como en el escenario. Hay algo acerca de estar en el escenario que le agrega un elemento adicional, porque estás compartiendo una emoción con la audiencia. Cuando estás muy cerca de la audiencia y puedes sentir el intercambio de energía entre los artistas y los espectadores, hay una gran descarga de adrenalina.

La mayor idea equivocada sobre el Shibari es que se trata de dominación. Pero yo nunca he sentido que sea así. No siento que pierda el control al estar atada. No me siento impotente. Eso no podría estar más alejado de la verdad.