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El ejército de EUA financió investigaciones sobre hipnosis

Un expediente X real en la década de 1980.

por Caroline Haskins; traducido por Mario Abad
14 Agosto 2017, 4:00am

Imagen vía CIA.

La conciencia humana no es más que la intersección de varios planos de energía que forman un holograma capaz de viajar a través del espacio-tiempo, hacia el pasado, el presente o el futuro.

Leí sobre este concepto en un documento de la CIA sobre el ejército de EUA. Sí, el ejército de los EUA, esa institución que tanto se esfuerza por dar una imagen de compromiso para con una serie de objetivos prácticos y lógicos. Por esa razón, confieso que aquella lectura me sorprendió bastante.

El proyecto de experimentación psíquica, llamado Project Center Lane, incluía entrevistas a agentes de los servicios de inteligencia del ejército

Según estos informes desclasificados de la CIA, parece ser que en el ejército estadounidense estaban sumamente interesados en la experimentación de lo paranormal. Desde finales de la década de 1970 y hasta bien entrada la de 1980, agentes del servicio de inteligencia se retiraban durante semanas en instalaciones remotas especializadas en experiencias extracorporales y proyecciones astrales.

Los documentos fueron desclasificados en 2001, aunque mi curiosidad por ellos despertó cuando me topé con ellos en una publicación de Reddit sobre conspiraciones, a principios de este mes. El proyecto de experimentación psíquica, llamado Project Center Lane, incluía entrevistas a agentes de los servicios de inteligencia del ejército con las que se pretendía "determinar la actitud de los sujetos respecto a la posible aplicación de los fenómenos psicoenergéticos en el campo de la inteligencia", según señala un documento desclasificado de 1984.

Como gran admiradora de Expediente X, no pude resistir la tentación de leer todo lo que pude sobre el Project Center Lane, cuyo contenido bien podría ser material de un capítulo de la mítica serie.

En junio de 1983, al comandante del ejército Wayne M. McDonnell se le asignó la tarea de evaluar los servicios psíquicos que ofrecía el Monroe Institute, una organización sin ánimo de lucro especializada en tratamientos para ampliar la consciencia y famosa por su tecnología patentada "Hemi-Sync", usada para crear patrones de sonido con los que sincronizar las ondas cerebrales de ambos hemisferios del cerebro. Según el sitio web de esta institución, en este estado, el cerebro es más vulnerable a la hipnosis. El propio McDonnell completó el mes antes un programa de siete días sobre fenómenos psíquicos en el Monroe Institute, cuyas instalaciones se encuentran en un enclave perdido en la Cordillera Azul de Virginia, en la localidad de Faber, a unos 50 kilómetros al este de Charlottesville.

Un estado de consciencia en hipnosis sería el equivalente a un rayo láser, en el que pensamientos y energía se concentran en un "haz de luz disciplinado"

La evaluación de McDonnell, realizada a partir de sus experiencias en el instituto, pasó a formar parte de un informe del ejército de 29 páginas que contenía explicaciones detalladas de experiencias hipnóticas, holográficas y extracorporales. El documento enmarcaba estos fenómenos en un contexto más amplio que englobaba conceptos como la conciencia, la energía, el espacio-tiempo, las partículas cuánticas subatómicas y la denominada proyección astral, una práctica que consiste en transportar la conciencia a través de un plano metafísico y por la que McDonnell mostró un gran interés en su evaluación.

Para ilustrar la naturaleza de la hipnosis, McDonnell citó una metáfora acuñada por Melissa Jager, empleada del Monroe Institute. El símil establecía que el estado de consciencia normal es como una lámpara que emite luz de "forma caótica e incoherente". Por el contrario, un estado de consciencia en hipnosis sería el equivalente a un rayo láser, en el que pensamientos y energía se concentran en un "haz de luz disciplinado".

Imagen de la CIA
Imagen de la CIA
Imagen de la CIA

"Podría decirse que el conocimiento intuitivo de naturaleza no solo personal, sino también práctica y profesional, se hallaría dentro de los límites de lo previsible", escribió McDonnell, en referencia a la parapsicología.

Con estas palabras, el comandante corroboraba el interés del ejército por la hipnosis y las proyecciones astrales.

Los miembros de la armada norteamericana que participaron en el Project Center Lane fueron sometidos a hipnosis y a un entrenamiento para alcanzar el denominado "plano astral", con el objetivo de aprender otros idiomas y llevar a cabo lo que en los documentos se llama "formación de control de hábitos".

En uno de los archivos desclasificados del ejército, se señala que 251 candidatos miembros de los servicios de inteligencia fueron seleccionados durante el primer año de experimentación. De ellos, se entrevistó a 117 simulando que se trataba de una encuesta. Si bien el informe no da cuenta de las particularidades de la encuesta, sí que apunta que el entrevistador formulaba preguntas muy explícitas sobre "psicoenergía".

"Aquellos individuos que presentaban objeciones a la aplicación de la psicoenergía en el ámbito militar fueron excluidos de la selección final", señala el documento. "También fueron excluidos los individuos que mostraban un excesivo entusiasmo por la psicoenergía, y los fanáticos ocultos y místicos".

Los agentes podían potenciar sus experiencias sensoriales, sanar su cuerpo, viajar al pasado o al futuro e incluso resolver dilemas del mundo tangible

Entre 30 y 35 de los 251 candidatos iniciales mostraron los rasgos "deseados" —como mente abierta e inteligencia— para formar parte del programa.

Los agentes que superaron el filtro fueron enviados el Monroe Institute, donde se les hizo escuchar la grabación de audio de "Hemi-Sync". A continuación, uno de los investigadores del centro guiaba a los agentes a través del plano astral, un espacio psíquico en el que, según ellos, los agentes podían potenciar sus experiencias sensoriales, sanar su cuerpo, viajar al pasado o al futuro e incluso resolver dilemas del mundo tangible sin las restricciones que impone un cuerpo físico.

El objetivo de estas sesiones era lograr que el sujeto pudiera tener una visión remota de Marte en el año 1.000.000 antes de Cristo

Existía otra técnica llamada "visión remota", que también se puso a prueba con funcionarios de gobierno de una agencia desconocida, según datos de otro documento desclasificado de 1982. Si bien no se mencionan ni el Monroe Institute ni el ejército estadounidense, la descripción es una reproducción exacta de otra hallada en un informe de 1983 en el que sí se mencionan las instalaciones del Monroe Institute.

El objetivo de estas sesiones era lograr que el sujeto pudiera tener una visión remota de Marte en el año 1.000.000 antes de Cristo. Según la transcripción, el entrevistador leía una serie de coordenadas e indicaciones verbales al sujeto, que acababa afirmando que veía tormentas de polvo, estructuras de otro mundo y que incluso se había puesto en contacto con una raza alienígena ancestral.

El representante que respondió a mi mail, Ron Young, me dijo (...) "no se han hallado registros en el archivo referentes a la tecnología sobre la que solicita información"

"Muy altos, eran gente muy alta", afirmaba un sujeto no identificado, según la transcripción. "Pero son delgados. Son tan altos que parecen muy delgados. Y visten como… Dios… llevan como prendas de seda muy ligeras. Pero no son de esas prendas vaporosas, sino que les quedan ajustadas. Son un pueblo ancestral. Están agonizando. Su época ya ha pasado. Hacen muchas reflexiones filosóficas al respecto. Están buscando una forma de sobrevivir, pero no la encuentran".

Me puse en contacto con el Mando de Seguridad e Inteligencia del ejército de los EUA (INSCOM), que era la unidad que colaboraba con el Monroe Institute, para obtener más información sobre la tecnología Hemi-Sync. El representante que respondió a mi mail, Ron Young, me explicó que, tras haber consultado con la división de la unidad en Fort Meade (Maryland), "no se han hallado registros en el archivo referentes a la tecnología sobre la que solicita información".

Young señaló que el Grupo de Operaciones del Ejército (AOG por sus siglas en inglés), cuyo nombre aparecía en el encabezado de un documento de 1983, se disolvió en 1995. Después de aquello, todos los archivos relativos al Monroe Institute fueron transferidos a la agencia que absorbió al AOG, de la cual Young no tenía datos.

Contacté con la CIA para tratar de averiguar qué agencia había absorbido el AOG o cómo esta había acabado en posesión de documentos relacionados con el Monroe Institute. La CIA no pudo responder a ninguna de las dos preguntas.

Waldkoetter afirmaba que el ejército se servía de la tecnología para reducir el estrés, como herramienta para ofrecer asistencia psicológica

Intenté contactar varias veces con el Monroe Institute, pero siempre me derivaban a su directora ejecutiva, Nancy McMoneagle, que nunca estaba disponible para atenderme. En su sitio web, no obstante, se habla sin tapujos de la relación del instituto con el ejército estadounidense.

Ray Waldkoetter, cuya ocupación se describe como "analista de gestión de personal", escribió en 1991 un artículo para el Hemi-Sync® Journal en el que analizaba las aplicaciones de esta tecnología en el ejército. El artículo puede leerse en el sitio web del Monroe Institute. En él, Waldkoetter afirmaba que el ejército se servía de la tecnología para reducir el estrés, como herramienta para ofrecer asistencia psicológica, potenciar la capacidad de aprendizaje del personal y ayudarles a ascender a rangos más elevados del escalafón.

Varias experiencias intensas vividas durante los programas de adiestramiento militar en los que se utilizaba la tecnología Hemi-Sync han arrojado resultados positivos", aseguraba Waldkoetter.

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Esta no es ni mucho menos la primera vez que el ejército de los EUA experimenta con fenómenos paranormales. De hecho, se sabe que han flirteado con la brujería, visiones psíquicas, el consumo excesivo de LSD, la hipnosis y un método de interrogación. En 1972, el Gobierno incluso intentó llevar a cabo una exploración psíquica de Júpiter, meses antes de que la sonda Pioneer 10 recabara los primeros datos científicos y fotografías del planeta gaseoso. Se desconoce qué agencia gubernamental fue responsable del experimento, aunque fue la ANS la que lo desclasificó.

No se sabe con certeza en qué momento dejaron de colaborar el ejército estadounidense y el Monroe Institute, pero en un artículo de 1994 del Wall Street Journal, el exdirector del INSCOM, Albert Stubblebine, confirmó que, efectivamente, el ejército había enviado a varios de sus miembros de alto ranfo al instituto durante la década de 1980.

Si te interesa probar a proyectar tu consciencia hacia un plano más elevado, que sepas que actualmente el Monroe Institute sigue en funcionamiento y promocionando su programa Hemi-Sync. En cualquier caso, ten por seguro que incluso la teoría conspiranoica más loca que se te ocurra es cierta.