LGBTQ

Los gais deberíamos dejar de encasillarnos según nuestro físico

El otro día descubrí que mi novio es un 'twunk' y mi padre dice que yo soy un 'twink', pero quizás esos términos están cargados de concepciones que deberíamos desterrar.
02 Octubre 2018, 4:00am
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Un par de semanas atrás, alguien por Twitter me dijo que mi novio era un pedazo de twunk. Era la primera vez que escuchaba este término y me sonó a bollo de chocolate con 300 calorías por mordisco que tu madre no te dejaba comprar en el súper. ¿Acaso quería decir que mi novio estaba como un Phoskito? Para no delatar mi ignorancia respondí con el "ja, ja, ja" comodín, que tantas veces nos ha salvado de momentos incómodos. Tras una rápida búsqueda, en la que ni la RAE ni la Fundéu me supieron responder, averigüé que twunk era una “categoría gay”.

Twink —que no twunk—, daddy, oso, nutria… son algunas de las categorías que yo ya conocía. Funcionan como etiquetas que designan tipos corporales de chicos, y forman parte de la jerga que se utiliza dentro de la comunidad LGTBQ, más concretamente, entre hombres gais y bisexuales. Solo para que nos aclaremos: el twink es el efebo, Arguiñano sería un oso y durante la campaña electoral de 2016 hubo gente que decía que Pedro Sánchez era un daddy. Pero, por favor, os pido que no hagáis como mi padre, que con esta nueva sabiduría recién adquirida, me miró a los ojos y me preguntó si yo era un twink. Haceos un favor y no se lo digáis directamente a nadie.


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Seguir clasificándonos entre nosotros en categorías que se rigen básicamente por el físico puede que no sea el único problema, pero no es la mejor de las idea. Más incluso, si tenemos en cuenta que, según los estudios, el 54 por ciento de la juventud LGTBQ ha sido diagnosticado con un trastorno de la conducta alimentaria. De los restantes, un 26 por ciento sospechan que lo han sufrido. Asusta pensar que tres cuartas partes de nosotros sufrimos, hemos sufrido o estamos en riesgo de sufrir un trastorno alimentario. No se podría resumir mejor este sentimiento que como lo hizo el psicólogo y activista Zach Verwey: "Ya hemos pasado demasiado tiempo de nuestras vidas encerrados en el armario, no pasemos el resto de ella en el gimnasio".

Pero, ¿de dónde vienen las presiones sobre nuestro físico? ¿Realmente nos movemos por estas categorías? ¿Qué otros problemas pasamos por alto en la comunidad LGBTQ? Y, claro está, ¿alguien sabe qué coño es un twunk? Con todo esto en mente, salí a preguntar a otros jóvenes LGTBQ, y estas son sus respuestas.

Hugo, 19 años

VICE: Buenas, Hugo. ¿Tú conoces lo que es un twunk? [ˈTuaŋk] si lo pronunciamos a la española.
Hugo: Pues no, primera noticia.

Al parecer resulta de la fusión entre twink y hunk: refiere a un chico que tiene la cara angelical del twink y el cuerpo musculado del hunk. Aunque Urban Dictionary matiza, el twunk no llega a ser un armario empotrado, sino que está más bien fibrado.
Vaya. Fantasía. Así que ahora si no eres ni twink ni hunk, tenemos que crear otra categoría justo para meterte.

¿Qué otras conoces?
Los osos, los twinks, los nutria…

Cuéntame un poco más, ¿cómo definirías cada una?
Los osos serían peña muy masculina, grande y peluda, a diferencia de los twinks, que son lo contrario: muy delgados, lampiños y más femeninos. Los nutria se quedan entre medias, no sabría muy bien decirte.

"Lo que ocurre es que al no ser hetero, siempre se nos va a mirar más con lupa. El ideal de masculinidad nos cae encima como una losa"

¿Son algo de dominio público? ¿Tu madre conoce lo que es un _twink_**?** Ni de coña. No van mucho más allá del ambiente.

¿Qué opinas de esto de las categorías?
A lo mejor, antes, el tema osos suponía una reivindicación interesante, pero grupos como tales, clasificados por su tipo de cuerpo, no me gusta. Así, en general, están todas muy sexualizadas, lo veo como encajonarnos en categorías porno.

A esto se suma que, según los estudios, los hombres gais y bisexuales sufren má**s insatisfacci**ón con su cuerpo que los hombres cis heterosexuales, ¿por tu experiencia, piensas que esto es verdad?
Mmmm. Creo que lo que ocurre es que al no ser hetero, siempre se nos va a mirar más con lupa. El ideal de masculinidad nos cae encima como una losa. Y no solamente afecta a nuestro físico, sino también a la manera de actuar: nuestro tono de voz, nuestra manera de expresarnos, nuestra forma de andar…

A propósito, en los ú**ltimos años hemos vivido el auge de movimientos de positividad corporal, en contra de los cánones de belleza. ¿La comunidad gay se debería incorporar a esta conversación?** Completamente_._ Es muy necesaria, tanto teniendo en cuenta a los chavales y chavalas de 14 años gais, bisexuales, con experiencias transgénero, que empiezan a conocer todo es, como para nosotros y los más adultos.

"Todo lo que no es hetero está hipersexualizado"

Precisamente creciendo, es muy importante sentirse reflejado. ¿Crees que existe un problema con la representación del físico y de las personas LGTBQ en los medios de comunicación?
Sí. Todo lo que no es hetero está hipersexualizado. No hay más que ver lo que ha pasado con la serie de Steven Universe: en una escena salen besándose dos personajes, con aspecto de mujer, que encima son gemas y es censurada en Reino Unido. Y claro, así pues no es raro que se nos encaje en una categoría porno.

¿Quién está haciendo bien esto, últimamente?
Pose de HBO. Steven Universe. Y bueno, aunque no me gusta ponerlo de ejemplo, RuPaul Drag's Race, ya no por RuPaul en sí, sino por la voz han tomado muchas de las drag queens que han pasado por el programa.

Rocío y Candela, 18 años

VICE: Hola, chicas. T**engo curiosidad: ¿se dan categorías físicas entre las chicas lesbianas y bisexuales?** Rocío: Existen categorías, pero por las relaciones que hemos tenido con amigos gais, sabemos que está mucho menos marcado que en la comunidad de chicos.

Candela: Yo había oído lo de fem y butch. También lipstick lesbian. Pero es más anecdótico que otra cosa, ni siquiera se oye de pasada.

"Desde un punto de vista patriarcal, los hombres siguen buscando un tipo de físico determinado, que es el que les interesa"

Veo que en general también es bastante anglosajón. ¿Existe algún término en español?
Candela: Está macha, pero es que si siquiera es una categoría establecida. No encaja con ninguna de las inglesas y se utiliza con una connotación muy negativa, para referirse al tío pesado de la discoteca, pero en chica.

¿Por qué creéis que los chicos tenemos más?
Candela: Los gais son mucho más visibles que las lesbianas, por lo que es más probable que alguien se haya puesto a teorizar sobre cuál es cuál.

Además, por lo que sabemos de las americanas, las categorías de lesbianas se guían por el estilo y la actitud; en cambio, las de los gais lo hacen por el físico. Esto me hace pensar que desde un punto de vista patriarcal, los hombres siguen buscando un tipo de físico determinado, que es el que les interesa. De modo que tendría sentido que quieran clasificar también a otros hombres para decir "a mí solo me ponen los twinks" o "a mí solo me ponen los osos_"._

"Muchos hombres gais no dejan de buscar socialmente en un hombre lo que les han enseñado a buscar en una mujer"

Es decir que para vosotras los hombres somos el origen de las presiones sobre el físico.
Candela: Sí. Seguro, sí.

Rocío: Sí, sí.

Por eso tendría sentido lo que señalan algunos estudios: la mejor relación con su cuerpo la tienen las mujeres cisgénero, lesbianas y bisexuales, en comparación con las mujeres heterosexuales y los hombres cisgénero gais y bisexuales.
Candela: Claro, porque las mujeres, en general, sabemos lo que se sufre en el patriarcado y no vamos a reproducir comportamientos patriarcales de la misma manera que los tíos, los cuales, sean gais o heteros, siempre van estar en una posición de poder. Además, muchos hombres gais no dejan de buscar socialmente en un hombre lo que les han enseñado a buscar en una mujer.

Para terminar, ¿qué problemas dentro del colectivo está en nuestra mano solucionar?
Rocío: La exclusión de las personas trans.

Candela: Definitivamente, es el primero.

Alberto, 19

VICE: Hola, Alberto, ¿no crees que tengamos más categorías dentro del mundillo gay que fuera?
Alberto: Sí que es verdad que tenemos un slang muy propio, más establecido, pero al final todos tenemos esa necesidad —fea, que ojalá no fuese así— de meter las cosas bajo etiquetas. No deja de ser una muestra del pensamiento universal, que cataloga por gordos, flacos, rubios…

"Estamos una sociedad tan globalizada, hiperindividualizada y diferente entre sí, que veo ridículo intentar que todo tenga que estar clasificado bajo conceptos abstractos"

¿Ni que la presión sobre el físico sea un problema entre chicos homosexuales y bisexuales?
No más que para el resto del mundo.

Entonces, ¿cuál es en tu opinión el principal problema, ya de todo el “colectivo LGTB”?
La autoexclusión: creo que el colectivo LGTB en muchas ocasiones se autoexcluye. Al principio era necesario, pero ahora tenemos que dejar de separarnos del resto.

Sin embargo, no siempre es tan ideal.
Desde luego, vivo en el siglo XXl y sé que, por desgracia, no siempre es así. Pero, con esto quiero decir que nosotros mismos muchas veces potenciamos eso. Cada vez tenemos que desprendernos más de etiquetarnos y diferenciarnos porque eso nos aleja de la normalización. El hecho de que te gusten los macarrones no te hace diferente de alguien a quien no le gusten, y con la orientación sexual debería pasar lo mismo.

Pero lo estamos viendo: ¿la normalización no implica la asimilación por el sistema capitalista? Dentro del colectivo LGTBQ, si eres de clase baja no vas a ser tan normalizado como si eres de clase alta.
Me cuesta imaginarme un sistema utópico diferente. Ya me gustaría a mí estar ya no en un sistema, sino en una sociedad utópicamente más abierta y más acogedora, pero como doy por hecho que es así… veo perspectiva de cambio, pero no a gran escala.

Para concluir, ¿piensas que sufrimos un problema de superetiquetaci**ón, hoy en día? ¿**Una trampa más de la diversidad?
Absolutamente, en todos los ámbitos: personal, político, ideológico… Y a lo mejor en el siglo XIX tenía sentido, pero estamos una sociedad tan globalizada, hiperindividualizada y diferente entre sí, que veo ridículo intentar que todo tenga que estar clasificado bajo conceptos abstractos.

Sergi, 20 años

VICE: Hola, Sergi. Estamos hablando de las categorías existentes pero dejan muchos huecos. Yo propondría otras nuevas, como twink con tripita. O calva queer.
Sergi: [Risas]. No creo en la necesidad de categorizar tanto, aunque tampoco veo que entrañe un problema más allá. El tema twink-daddy es algo ya más chungo, porque está trasladando unas dinámicas de poder del núcleo familiar patriarcal. Como los primeros griegos con el erastés y el erómeno.

"El principal problema dentro de la comunidad LGBTQ es reproducir los comportamientos chungos de lo heteropatiarcal, que engloba las presiones sobre el físico"

¿Qué opinas de la división de este tipo? ¿es positiva o negativa?
Podría llegar a reconocer que algunas de las categorías ayuden a normalizar ciertas cosas, por ejemplo la gordura, en la tribu de los osos. Aunque, si esto fuera más conocido fuera del colectivo, daría a ver que solo nos movemos por nuestro físico.

¿No nos regimos en muchos casos por eso?
No de forma tan agresiva ni descubierta. Como en toda la sociedad, es algo mucho más sibilino. No creo que dentro de la comunidad gay sea un problema más acuciado. Al fin y al cabo, cada marica un mundo.

Y en tu opinión, ¿cuál es el principal problema dentro de la comunidad LGTBQ?
Reproducir los comportamientos chungos de lo heteropatiarcal, que engloba las presiones sobre el físico. No somos nuevos, hemos existido desde siempre, pero ahora reivindicamos juntos y tenemos más poder político. En este momento que estamos haciéndonos conscientemente un hueco en la realidad, tenemos que evitar tomar todo eso.

Para ello, ¿qué deberíamos hacer? ¿Tomar más poder para reivindicar nuestro espacio o normalizarnos?
El objetivo final es que se nos reconozca como parte normal de la sociedad claro. Pero mientras se siga discriminando, dando palizas y asesinando y encarcelando a personas por su orientación o identidad de género hace falta una lucha común como colectivo. Un poco como en el comunismo, una vez conseguida la igualdad, no tendríamos que diferenciarnos.

Etiquetas hasta que no haya etiquetas.
Sí. Lucha de clases hasta que no haya clases.

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