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Sexo

Una actriz porno desmonta los mitos más frecuentes de la industria

‘Me gusta pasármelo bien durante el rodaje. ¿Te imaginas practicando sexo que realmente disfrutes, totalmente consentido y sin tener que hacer ver que te gusta? Y otra cosa: no se puede fingir un orgasmo con el squirting’.

por Dominique Sisley; traducido por Mario Abad
18 Febrero 2019, 4:30am

Misha Mayfair. Foto by Netti Hurley 

El estigma que pesa sobre el porno es persistente. A lo largo de los años, el porno se ha relacionado con males de la sociedad como el tráfico de personas o la violencia sexual (aunque, en realidad, las evidencias de esta supuesta vinculación ya han sido demontadas).

Para los activistas detractores del trabajo sexual, la explotación es un rasgo inherente al porno, incluso aunque quienes lo realicen hayan escogido hacerlo libremente y sin coacciones. Lo que es seguro es que el estigma del trabajo sexual deshumaniza a quienes se dedican al porno, infunde en esas personas un miedo a quedar “marginadas”, incapaces de acceder a servicios de apoyo.

Entonces, ¿cuál es la verdad? Misha Mayfair, que fue cam girl y ahora se dedica al porno, espera poder aclararlo. A sus 25 años, y después de dos años en este mundillo, Mayfair sigue sin llegar a entender esa disonancia entre lo que ve en los medios y lo que ella viven en su día a día.

“La gente ha creado un extraño mundo de fantasía en torno al porno”, me cuenta. “Se creen que todo son chicas rubias secuestradas por una banda de albanos y metidas en el maletero de un coche… Y claro, yo veo eso y me pregunto si estoy viviendo la misma realidad”.

Mayfair desmonta varios de los mitos más frustrantes con los que se ha encontrado hasta ahora.

Mito: la violencia y la falta de respeto al consentimiento abundan en la industria del porno

Es muy frustrante que la gente piense que este mundo es superviolento y que a las actrices no se nos pide consentimiento. Claro, la parte del principio, cuando hablamos precisamente de consentimiento, y la del final, cuando confirmamos que lo ha habido, no se ve en la pantalla. Nadie se da cuenta de que eso ocurre, pero siempre se rellena un formulario de consentimiento, y hay estudios que se reúnen contigo antes y después para hablar de cómo va a ser la escena y saber si estás de acuerdo con lo que tienes que hacer, sobre todo si es una escena más dura, rollo mamadas profundas o porno a lo bestia, con ataduras y eso.

En el plató, tanto el equipo como el resto de actores y actrices son muy majos y atentos. Obviamente, puede ocurrir que a veces no se respete lo pactado, pero eso pasa aquí y en cualquier otro sitio. En todas partes cuecen habas. Pero por lo general, la gente es muy amable e intenta que estés cómoda, porque a nadie le interesa que te enfades y te vayas. A fin de cuentas, eso no beneficia a nadie.

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Misha Mayfair. Imagen por Netti Hurley

Mito: las mujeres nunca disfrutan de verdad haciendo porno y fingen casi todos los orgasmos

Me encanta pasármelo bien en el plató. ¿Te imaginas practicando sexo que realmente disfrutes, totalmente consentido y sin tener que hacer ver que te gusta? Y otra cosa: no se puede fingir un orgasmo con el squirting.

Odio esa dicotomía de “o lo disfrutas o no lo disfrutas”. No es todo blanco o negro. Todo el mundo es distinto. El porno es trabajo y, como pasa con cualquier trabajo, todo depende de cómo lo abordes. Tienes que prepararte mentalmente, hablar de lo que os gusta a ti y a la persona con la que vas a rodar e intentar conectar.

Mito: no puedes tener una carrera profesional larga en el porno. Después de unas cuantas películas, te dejan en la cuneta

Sí que diré que no estaría mal ganar más. Cobramos menos por la piratería y porque ahora la gente graba su propio contenido. Además, las nuevas leyes para erradicar la trata sexual han provocado el cierre de sitios web que yo he usado y están creando un entorno de trabajo mucho más peligroso para las trabajadoras sexuales, sobre todo las migrantes.

Son cada vez más las estrellas del porno que dejan de trabajar con estudios y grandes productoras porque no pagan tanto como si grabaran su propio material. Si creas tu propio contenido y lo publicas en tu propio sitio web, siempre vas a ganar dinero.

Con el porno no se ganan royalties: te pagan una vez por la grabación y ya está. En cambio, si creas tu propio contenido y lo vendes en tu web o en sitios como ManyVids, siempre vas a rentabilizarlo.


MIRA:

Mito: la mayoría de las estrellas del porno solo están en la profesión porque han sufrido traumas o abusos sexuales en el pasado

No hay estadísticas al respecto. No las hay porque la salud mental y tus experiencias en la vida no tienen nada que ver con tu profesión. Simplemente es una forma de menospreciar lo que hacemos calificándonos a todas de personas “perjudicadas”.

Históricamente, la sociedad siempre ha tratadoa las mujeres que se muestran sexuales como indecentes, desviadas o enfermas mentales. De hecho, el vibrador se inventó en la época victoriana como tratamiento para el deseo sexual de las mujeres, que los médicos consideraban un trastorno.

Sin embargo, no se somete al mismo escrutinio a otras profesiones. ¿También vamos a hacer un estudio sobre cuántos trabajadores del Starbucks tienen problemas mentales?

Mito: es imposible trabajar en el porno y tener una pareja estable

Es verdad que a veces me ven como un fetiche y no como una persona completa. La gente cree que tengo alergia al amor y el cariño y me molesta, porque creo que todos ansiamos eso. Yo soy como cualquiera de tus amigos, vecinos o familiares, solo que además me gusta practicar sexo delante de una cámara. En serio, no cambia la vida tanto como la gente se cree.

Para mí hay una diferencia entre practicar sexo con alguien como trabajo y hacerlo porque lo quieres. Y no es una diferencia negativa: sería igual que practicar sexo con un rollo de una noche o hacerlo con la persona a la que amas.

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