El confabulario delirante deportivo: El Abeasdario

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diario de un villamelón

El confabulario delirante deportivo: El Abeasdario

Primera entrega de Enrique Beas con la 'A' del Autódromo Hermanos Rodríguez: "Diario de un villamelón buscando leggins en el deporte motor".

A

Autódromo de los Hermanos Rodríguez

"Diario de un villamelón buscando leggins en el deporte motor".

I.

Cómo será la vida en estos tiempos donde el entretenimiento se pierde en las bandas anchas de 10 gigas y los rockeros independientes tocando pop. Era de consumo a granel y de café azucarado para hacer un detox cada seis meses a base de más azúcar en jugos empaquetados. En ese mundo el deporte sigue de pie, en esencia aún compitiendo por los mismos ideales de ganar una batalla creada por las destrezas de tu cuerpo y mente a partir de un listado de reglas. La adrenalina mueve a los vivos y eso lo saben los pos modernos empresarios que han agarrado al pasatiempo del humano como motor de negocio y estilos de vida. Hablar del automovilismo es mezclar la capacidad del cerebro para que una máquina sea tu mejor amigo al exponer tu vida siendo el más rápido en un circuito. El piloto es el temerario que pone su vida en riesgo a 350 kms por hora para las multitudes y los comerciales. México, ese país frondoso y lleno de sabor que le hace fiesta a la muerte, asueto a las visitas papales y carnavales a cada santo patrono, vive en vías de desarrollo sediento de abrirle los brazos a cada espectáculo extranjero que venga a compartir algo de snob y fotografías para las secciones de sociales. ¿De qué sirve la cartera forrada o la inversión millonaria sino la puedo postear en Facebook? El automovilismo en su máxima expresión, la Fórmula 1, regresó a la Ciudad de México para vivir una nueva faceta del mirrey, para contar una nueva novela: "Diario de un villamelón buscando leggins en el deporte motor".

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II.

El Autódromo de los Hermanos Rodríguez es el recinto que expresa en un sólo lugar lo que es nuestro país. Un testigo urbano que ha pasado del campo a la ciudad vía la modernidad, los conciertos y nuestros atletas que van a Juegos Olímpicos. Cuando los aztecas ya idealizaban estas tierras como las prometidas gracias a Huitzilopchtli que les enseñó el camino vía el águila devorando la serpiente en un nopal; el lago, las lagunas y los volcanes hacían del espacio el lugar para trazar la ciudad más caprichosa del mundo. 733 años después, el Oriente de esas tierras surgía para hacer un aeropuerto y un autódromo a sólo 2kms de distancia. Para llegar a él había que tomar las calles que pasaban los ríos Churubusco y Viaducto. Así se podía ver en su máxima expresión a un par de hermanos que manejaban como auténticos maniáticos tratando de emular las glorias de Fangio, el argentino multicampeón del gran circo automotriz de aquellos días. Pedro y Ricardo le darían nombre al circuito en 1973 como homenaje, años después de perder su vida corriendo. Uno de ellos en la famosa peraltada del complejo de la Magdalena Mixhuca. De 1962 a 1970 la Ciudad de México contaba con los reflectores mundiales hasta que una desgracia mató a un aficionado y le quitó el lugar, para regresar en el gran año mundialista y fomentar el crecimiento post terremoto en 1986, que duró hasta 1992 donde el famoso perro callejero nos volvió a separar de nuestra fiesta. Gracias al billete de algunos libaneses y la inversión del gobierno de izquierda para beneficio de los acaudalados, el Gran Premio regresó este año. Varias fórmulas han corrido acá, existen 43 campeones internacionales entre Champ Car, Nascar Nationwide Series, Grand Am, Mundial de Resistencia y F1 y sólo un mexicano (Luis Díaz). Han probado la gloria desde Alan Prost y Jim Clarck dos veces, hasta Ayrton Senna en una ocasión y ahora Nico Rosberg nos han enseñado que el ambiente es la mezcla perfecta entre un concierto de JuanGa en el Auditorio, con una mezcla del sabor del Estadio Azteca cuando juega la selección y con el sentir de una buena tarde de sol y Bacardi en el Princess de 'Aca', weee; hacen que las historias que se viven en las 14 curvas comandadas por Ocesa y diseñadas por el ingeniero Oscar Fernández Gómez Daza en 1955 sean un lugar único para hacer ejercicio en 14 canchas de futbol, entrenar deportes de alto rendimiento olímpico en varios complejos, ver béisbol profesional en un estadio, a los Fabulosos Cadillacs en un foro y a los Pixies en una curva, todo en un mismo lugar y en el mismo mes.

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III.

En el "Diario de un Villamelón buscando leggins en el deporte motor" se consiguió meter a más de 330 mil personas en 3 días. Para darnos una idea, los viernes, los días de las pruebas el promedio de entrada es de 35 mil personas y acá fueron 90mil. Los sábados de calificaciones suelen ir 50mil personas y acá hicimos chorcha 110 mil lunáticos cubeando y cheleando a todo lo que da. Ya ni menciono el domingo, que el carnaval se puso como diría mi amigo el perro "chidondongo". Una vez más el mundo habló bien de México, de nuestras cualidades para ser anfitriones, del ambiente y de los desmadrosos que somos. ¿Algún día será diferente? ¡Para qué!, si así somos felices, sin la necesidad de saber quiénes corren en la pista mientras tengamos a nuestro Checo, sin sabernos la canción en inglés de Roger Waters si le podemos aplaudir cada que se ponga otro ladrillo en el muro. Al final del día el entretenimiento está equivocado en el mundo si no sabe que en México se la pasará como en ningún otro lugar. Por cierto en mis encuestas de salida, de cada 5 amigos míos que fueron solteros, 2 salieron con una pompi nueva que les gustó por sus leggins y botas. Obvio ni uno se sabía el nombre del coequipero de Sergio Pérez.

IV.

Agradezco a Vice Sports la invitación de estar con ustedes cada 15 días en este confabulario delirante de prosa sin sentido y métrica. Ahora sí sabrán lo que es desgastar la glosa y usar muchas palabras sin sentido para describir el ancho mundo de los deportes. Eso sí, de manera alfabética, no vaya ser que me pierda y luego quién me regresa.

Acá nos seguimos leyendo @enriquevonbeas.