Tratando la ansiedad con Jonathan Davis, de 'Korn'
Noisey

Tratando la ansiedad con Jonathan Davis, de 'Korn'

La triste crónica de una conversación llena de trabas.
24 Abril 2017, 4:00am

Korn es una banda que sabe cómo convertir la ansiedad en música. Desde 1993, con su oscuro y complejo sonido, este quinteto logró que miles de personas soltaran un grito lleno de angustia, depresión y frustración que tenían atado en la garganta desde hacía muchos años y que resonó por todo el mundo. Sin duda, gran parte de esa visceral expresión de dolor viene de la inconfundible voz y la atormentada mente de Jonathan Davis.

El grueso canto del líder de la banda más grande que dio el nu metal está plagado de una oscuridad especial que se ha alimentada de su caótica vida. Desde pequeño vivió abusos por parte de sus padres y compañeros. Intento ser embalsamador y entró a la Escuela de Ciencia Mortuorias de San Francisco, pero tantos cadáveres lo atormentaron todavía más. Con Korn llegaron la fama y lo excesos, por lo cual es abstemio, pero la ansiedad que siempre lo ha acompañado nunca ha parado de perforar su mente.

Por eso llama mucho la atención que cuando contesta el teléfono saluda con una amabilidad y calidez que uno se queda anonadado. Sobre todo porque él está en Suecia, allí son casi las doce de la noche, y Davis lleva un buen rato contestando preguntas. Ahora era mi turno, un simple periodista que lo llamaba para preguntarle "chorradas". A lo largo de 25 años de carrera, este icono ha recibido a cientos como yo ¿Cómo no sentirse ansioso?

Además, el primer disco que compré en mi insignificante vida fue Issues. Pero igual para no parecer un fan desquiciado uno se prepara. Compra pilas par la grabadora, hace su cuestionario, se va a un lugar silencioso y espera la llamada. Suena el teléfono. Un mujer habla y pregunta si estoy listo. Me dieron ganas de decirle: "Señora, desde el 98 estoy listo, pásame al viejo Jonathan", pero solo me salió un tímido: "Sí, sí".

Hasta ahora va todo bien, o eso creía, porque la llamada se empezó a cortar. De repente sentí esa ansiedad de la que Jonathan Davis tanto habla en sus canciones. Se me olvidó el inglés, no podía leer bien las preguntas, tenía al vocalista de Korn al otro lado del teléfono y no entendía nada de lo que me decía. Sudor frío por la espalda. Ahora ya, suerte o muerte.

Menos mal que Davis es un tipo que va de buen rollo. "Te escucho amigo", le doy a entender por el auricular. Bueno, parece que me escucha. Le hago la primera pregunta, en la que le pido que compare la inspiración de The Serenity Of Suffering, el nuevo álbum de la banda, con la de Korn, el primero. Me da una respuesta larguísima pero no se le entiende nada. Maldita sea, ¿y ahora qué?

Me decido por preguntarle cómo vive las giras Davis, piensa un poco y entrecortadamente dice: "Cuando viajo me concentro en pasar un buen rato. Cuando tienes que tocar por todo el planeta no te queda otra que disfrutar las pocas horas que vas a estar en cada país. Después de dos décadas recorriendo el globo es sorprendente que la banda siga vigente y presentándose frente a varias generaciones de rockeros. Tres para ser exactos. Es genial poder tocar frente a tantas personas y seguir inspirándolas. Hemos motivado la creación de muchas bandas y esos grupos también tienen hijos que continúan el legado. Es genial ver que esas cosas pasan".

Cojo confianza porque parece que la señal ya va algo mejor y le pregunto ¿para ti qué significa crecer y volverse adulto? Me dice: "Yo eso no lo sé, amigo. Yo sigo siendo un maldito adolescente, definitivamente no quiero crecer". Río tímidamente.

Después intentó hablar de los años 90 y lo que significó la llegada del nu-metal. "En esa época estaba de moda el glam y otras cosas por el estilo", le conseguí entender. "Queríamos hacer algo diferente que reflejará lo que el metal representaba para nosotros. Cuando salimos, nadie más hacía lo que nosotros y eso fue genial".

Korn es una banda que para muchas personas abrió el camino para conocer ritmos aún más duros. Toda una generación, aunque le duela admitirlo, empezó escuchando a esta banda y de ahí empezó la búsqueda de sonidos más duros. Por eso esta es una de las conversaciones más frustrantes de mi vida. Es un milagro que Davis no haya tirado el teléfono por la ventana. Yo estoy hecho un manojo de nervios, la ansiedad me carcome y necesito un consejo ¿Quién mejor para dármelo que un tipo que toda su vida ha sufrido ataques de ansiedad y eso ha inspirado su magnífica carrera?

De forma muy seria y honesta me dice que lo mejor es caminar. Salir a caminar. Pedir ayuda es muy importante, enfrentar los demonios también, no es muy fanático de la medicina pero puede funcionar. Insiste: "Lo mejor es salir de casa, caminar y despejar la mente".

Se acerca el final de nuestra torpe charla. Una lástima. Al final le pido perdón por los inconvenientes. Ríe y me dice que tranquilo, que esas cosas pasan y que para él no ha sido molestia.

Qué tipo tan majo.

Cuelgo y me voy a caminar por ahí.