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Fotos, indie español, mash-ups, errores informáticos: hablamos con Miguel Ángel Tornero

El fotógrafo participará en la programación del próximo SOS 4.8 de Murcia, para el que ha hecho un cartel, donde además de música habrá arte e intervenciones en la calle.

Todas las fotografías cortesía de Miguel Angel Tornero

Conocíamos a Miguel Ángel Tornero por su exposición The Random Series, el año pasado en el marco de PhotoEspaña, y también por la publicación de su libro sobre este proyecto, que recibió el premio nacional del Ministerio de Cultura. Cuando nos enteramos que iba a estar, junto a sus compañeros de estudio de Carabanchel (Nave Oporto), en la programación de arte del SOS 4.8 de Murcia, vimos la oportunidad de hablar con él sobre este trabajo en el que hace fotos, deja que el ordenador las mezcle al azar y espera los resultados. En eso consisten sus 'random series'.

Es algo así como un dj de la fotografía: "El collage en general tiene mucho de dj. Aunque hay una diferencia, porque sería como si los discos que pinchara fueran míos —con música hecha por mi, quiero decir— y creara nuevas canciones a raíz de ellos". Y también nos enteramos que toca la guitarra y que últimamente se está aficionando a grabar "versiones caseras y chungas de canciones" con 'garage band'. Le preguntamos por la programación del SOS, por lo que no se querría perder. "Tengo que confesar que por lo menos más de un cincuenta por ciento de grupos del SOS no los conozco...tengo curiosidad por ver a Los Libertines, que sí me molan, y por Blonde Redhead".

El próximo mes de mayo tiene previsto un taller en La Casa Encendida de Madrid, en el que propondrá crear piezas visuales a partir de la aplicación Vine. Antes, hablamos con él sobre música, fotos, el azar y los carteles que han hecho en sus estudio para el festival.

Imagen de Tornero para el SOS

Vice: ¿Cuéntanos cómo es el proyecto que vais a llevar al SOS?

Miguel Ángel Tornero: Nacho Ruiz y Carolina Parra son los comisarios de la sección artística del SOS este año. Hay dos propuestas: una que se llama Proyecto Luz y que va de intervenciones por el barrio de Vistabella y la otra es la nuestra, la que proponen en su galería, T20. Y han invitado a todo mi estudio, es la primera expo que podría decirse que vamos a hacer en conjunto.

Me contabas algo de que van a ser otros artistas los que elijan tus obras, ¿no?

Desde hace un par de años o algo más nos fuimos ocho artistas -que luego han sido nuevo- a Carabanchel, y renovamos una antigua nave de una empresa textil. Allí trabajamos, por orden alfabético: Irma Álvarez-Laviada, Belén, Fod, Santiago Giralda, Miki Leal, Sonia Navarro, Toni Ramón, Manuel Saro y Miguel Ángel Tornero. Somos nosotros, entre nosotros mismos, los que hemos hecho la selección de trabajos...algo informal, pero es una manera de crear una dinámica divertida. Cada uno elige las obras del otro que quiere para la exposición, teniendo en cuenta lo que más nos gusta del trabajo de cada uno y procurando que tenga alguna conexión más o menos directa con la música y el contexto del festival. Para nosotros es un poco una fiesta, una celebración, y así nos lo tomamos.

¿Cómo entra el componente musical?

Bueno lo de la música es obvio, al fin y al cabo es una especie de encargo. Sabemos que vamos a exponer en la galería y que el contexto es el que es. Las nuevas producciones van a ser unos carteles que nos han pedido para la ocasión, que, aunque diferentes, se pueden reunir en una composición grande, ya que tienen un punto de unión en común.

Y tu relación, a nivel personal y como artista, con la música, ¿cómo es?

Siempre estoy escuchando haga lo que haga. Como curiosidad toco la guitarra —también como cualquier chaval que aprendió y evolucionó lo justo— y ahora me encanta grabar versiones caseras y chungas de canciones en mi iPad. He descubierto el "garage band" que es super intuitivo y con poco esfuerzo grabas cosas que suenan fenomenal. Mi sueño de adolescencia (risas). En lugar de jugar a la consola grabo canciones caseras.

Y sobre grupos o estilos...

Pues también soy el típico que dice que un poco de todo y es completamente cierto. La verdad es que oigo muchos grupos nacionales. Supongo que me va un poco el rollo indie. Vamos, que soy de los que le gustan Los Planetas. Que escuche desde hace poco podría decirte Maronda, Tortel, La Habitación Roja —así por el rollo del levante—, también de la movida granadina, yo estudié allí y crecí oyendo a los 091, que ahora han vuelto a juntarse y ha sido una celebración. Diría que es el único grupo del que he sido un poco grupi, también Niños Mutantes y Lori Meyers.

Además soy de Baeza y allí siempre ha habido —no sé por qué— mucho movimiento y bandas que han salido muy interesantes y/o que les ha ido muy bien: Supersubmarina, Alis, que es primo mío y le he hecho portadas de sus discos, también hice portadas de un grupo de Linares que mola que se llama Husband, que básicamente son algunos fundadores de Automatics.

Alguna influencia más: The Moldy Peaches (Adam Green), Stereo Total, Bonnie Prince Billy... me gustó mucho el último de Silvia Pérez Cruz con Refree y después me dio por escuchar mucho el disco de Morente y flamenco por extensión, que me gusta mucho pero no controlo nada.

Tu trabajo en The Random Series tiene algo de mash-up o de lo que hace un dj en una cabina, ¿no?

Si, totalmente, es muy pertinente la comparación del dj y las random. El collage en general tiene mucho de dj. Aunque hay una diferencia, porque sería como si los discos que pinchara fueran míos -con música hecha por mí, quiero decir- y creara nuevas canciones a raíz de ellos. Una especie de descomponer lo desconocido para volver a encontrarme con el entorno de otra manera. Como asistir a una rebelión de lo familiar y ver las cosas por primera vez.

Como cuando un dj hace un live...

No sé, creo que más de estudio. Si hiciera una sesión random en directo, muchas veces saldrían -salen- cosas sin ningún interés. El descontrol es real en el corta y pega, yo le propongo al ordenador que cosa unas cuantas imágenes y desconozco los parámetros que sigue para hacerlo y ahí, en el accidente y lo imprevisto está la gracia... ese no sé qué.

La tecnología es tu aliada, pero también te la puede jugar algunas veces.

Es mi aliada porque me la juega. Es como el que dibuja muy bien con la mano derecha pero sus mejores dibujos son los que ha hecho con la izquierda. En esos trazos descontrolados está lo intenso de esos dibujos, aunque no sean técnicamente mejores.

Todo mi proyecto va un poco de eso, de huir de lo conocido, de renunciar o avisar de alguna manera de que el lenguaje es un convencionalismo y hay lugares donde el lenguaje no llega. Y eso es lo interesante del arte, supongo. Porque por mucho que yo me ponga a hablar de mi trabajo, lo más interesante nunca voy a poder decirlo —traducirlo—, en el libro de The Random Series —que fue Premio Nacional por el Ministerio al mejor libro de arte editado en 2014 y mención especial en Les Rencontres de Arles— todo este carácter/atmósfera se intensifica.

¿Por qué?

Por un lado los textos, que ya de por sí son un collage textual con mucho niveles de lenguaje elaborados por Carlos Fernández Pello. Se han traducido por Google Translate de un idioma a otro sin piedad. La maquetación ha sido aleatoria —jugando con todos lo elementos clásicos del libro (página de rigor, entradilla, agradecimientos, créditos...)— y, además, antes de encuadernarse los pliegos se han barajado, de manera que cada ejemplar -es una tirada de 1000- es prácticamente único.

¿Cuéntanos sobre los lugares donde tomas las fotos de The Random Series ?

Pues las he hecho en estancias largas que he pasado en Berlín, Roma y Madrid. En 2010 empecé el proyecto en una residencia anual que tuve en Künslerhaus Bethanien de Berlín. Después en 2012/13 tras nueve meses en otra residencia en la Academia de España en Roma y en Madrid, que es la ciudad donde vivo desde hace unos diez años. Ahora, por cierto, se exponen en el festival de Biel/Bienne en Suiza, que celebra su veinte aniversario y hay veinte exposiciones por la ciudad y a principios de junio en la galería Javier Marín de Málaga.

Gracias, Miguel Ángel.