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¿Qué haría falta para destruir a Estado Islámico?

Nos pusimos en contacto con Omar Lamrani, analista militar del think tank Stratfor, en Texas, para plantearle algunos casos hipotéticos y tener una idea general de las distintas opciones para lograrlo.

por Mike Pearl
18 Noviembre 2015, 11:42am

Foto vía la cuenta de Flickr de las Fuerzas Aéreas norteamericanas.

Las naciones occidentales habían estado bombardeando ubicaciones de Estado Islámico en Siria e Irak incluso antes de los atentados terroristas del viernes en París. Sin embargo, a juzgar por la retórica manifestada estos últimos días, es muy posible que se intensifiquen los esfuerzos por erradicar este notorio grupo islamista.

El Presidente francés François Hollande se ha comprometido a «destruir a Estado Islámico» y ha hecho un llamamiento a los EE. UU. y Rusia para formar «una unión de todos los que puedan luchar contra este ejército como una única coalición». En EE. UU., cuando los políticos no están ocupados declarando sus intenciones de impedir que los refugiados de Siria entren en el país, se esmeran en reiterar la necesidad de derrotar a EI en los términos más agresivos posibles. La situación ha llegado al punto de que el Presidente Obama ha tenido que comparecer públicamente para señalar lo obvio: que sería un «error» iniciar una guerra terrestre a gran escala contra EI.

Quizá este sea un buen momento para dar un paso atrás e indagar cómo derrotarían la OTAN y Rusia a Estado Islámico. Así que nos pusimos en contacto con Omar Lamrani, analista militar del think tank Stratfor, en Texas, para plantearle algunos casos hipotéticos y tener una idea general de las distintas opciones sugeridas. Esta fue nuestra conversación, editada para mayor claridad:

VICE: ¿De qué forma podría Occidente derrotar a Estado Islámico de una vez por todas?

Omar Lamrani: Se pueden hacer muchas cosas para dañar a EI, pero existen dos factores que deben tenerse en cuenta para acabar con este grupo. Podrías perjudicarles atacando a su economía. En los ataques de ayer a la provincia de Deir ez-Zor, los EE. UU., por supuesto, tenían como objetivo las infraestructuras petrolíferas y energéticas e impactaron contra 116 camiones con petróleo. Los hemos visto realizar operaciones para eliminar a sus líderes. Los hemos visto realizar una guerra de propaganda, ataques aéreos, ataques de intercepción y a sus líneas de suministro logístico. Los ataques aéreos y a su aparato financiero tienen un efecto limitado si no se acompaña de tropas terrestres que entren en combate contra EI y ocupen el territorio atacado.

¿Las incursiones de las tropas estadounidenses han causado daños importantes?

Hasta ahora hemos visto muy pocos casos en los que se haya abatido a líderes del EI sin recurrir a bombardeos cinéticos. Hubo un asalto en el este de Siria en el que mataron a un líder que se dedicaba al negocio del petróleo. Aquello fue una operación especial de incursión, pero es muy poco habitual. Se habla de que quieren hacer más. También hubo un caso de rescate de prisioneros, pero en aquella ocasión no cayó ningún líder. Básicamente, lo que EE. UU. quiere hacer es intensificar las incursiones y centrarse en su «estrategia RRR», (siglas en inglés que equivalen a Raqqa [la mayor ciudad controlada por el EI], Ramadi y los raids, es decir, las incursiones). Ello requiere mayor intervención de los comandos y de las fuerzas especiales. Sin embargo, hasta ahora, la mayoría de los ataques contra líderes se han llevado a cabo mediante bombardeos cinéticos con VANT [drones] y aviones de combate.

Este es un problema histórico, enraizado en los agravios históricos entre suníes, chiíes, las familias, las fronteras, etnias y religiones.

¿No aparecen nuevos líderes cada vez que los EE. UU. eliminan a uno?

EE. UU. afirma que cuando matan al primer líder, con él también muere su segundo, y eso resta impulso a los terroristas. Matar líderes tiene consecuencias con el tiempo y, sí, hasta cierto es cierto. No hay duda de que perjudica a Estado Islámico, pero ¿un golpe mortal? ¿Es posible acabar con Estado Islámico solo matando a sus líderes? No lo creo. Incluso los EE. UU. lo reconocen. Han admitido que, sin disponer de tropas en tierra, no pueden acabar con el grupo terrorista. Sin ocupar el territorio en el que operan, el grupo terrorista continuará sobreviviendo.

Obama quiere " intensificar" la campaña actual. ¿Es posible obtener victorias significativas recurriendo únicamente a ataques aéreos?

Analicemos lo ocurrido en Sinjar [donde los kurdos derrotaron a EI]. Combinar los ataques aéreos con el elemento de una fuerza terrestre puede ser decisivo, pero los ataques aéreos solos no cambiarán las cosas. Podrán detener al EI hasta cierto punto, podrán contenerlos y evitar que ganen territorio. Fue lo que ocurrió en Kobane, donde los defensores probablemente habrían sido arrasados si no hubiera sido por los ataques aéreos de los EE. UU. Pueden seguir con sus ataques aéreos y contener a EI, pero como hemos comprobado por los atentados de París, que EI es capaz de dañar los intereses de los aliados en el extranjero.

¿Cuál es la mayor desventaja de los ataques aéreos?

Los ataques aéreos no pueden apoyar directamente a las fuerzas de Bashar al-Assad [el presidente sirio]. Hemos visto cómo, con el tiempo, EI ha cambiado y ahora ataca objetivos que no están muy cubiertos por el apoyo aéreo. Como ejemplo está la reciente captura de Maheen [a principios de este mes] y, antes de esa, la de Palmira [un pueblo sirio ocupado, de importancia arqueológica en todo el mundo, que sufrió graves daños este año]. Así que los ataques aéreos tienen serias limitaciones. Pueden ser de gran ayuda. Pueden ser muy útiles para que EI no siga ganando terreno. Pero por sí mismos no son una bala de plata.

¿Existe una forma clara de proceder con las incursiones de fuerzas especiales, los ataques aéreos y las fuerzas paramilitares locales?

No es que exista una manera clara para proceder que no se está llevando a cabo. Consideremos el ejemplo de los kurdos, que realmente ilustra este punto. Con los kurdos, demostraron ser muy eficaces en la lucha contra EI dentro del territorio —sobre todo en el noreste de Siria, si se habla de las YPG [Unidades de Protección Popular kurdas que se oponen a EI]. Han demostrado que pueden hacer retroceder a Estado Islámico. El problema tiene dos caras: uno, los kurdos solo pueden operar en el noreste de Siria. Ellos no tienen el apoyo del pueblo para ir más allá del noreste de Siria, porque solo son un pequeño sector demográfico. No tienen las capacidades básicas para ir más allá y entrar en territorio árabe. No serían efectivos allí. No tienen la conexión histórica con ese territorio. No tienen los conocimientos técnicos para entrar. También existe el otro lado del problema: Turquía. Turquía está preocupada en extremo por la cuestión kurda. No quiere apoyar ninguna iniciativa que los fortalezca o les dé más poder. Hemos visto cómo ejecutan ataques aéreos en su contra cuando intentan cruzar el río Éufrates hacia el oeste. Así que, en cierto sentido, los kurdos en parte son una solución. Pueden debilitar a EI en el noreste de Siria y parte de Irak, pero no se puede confiar solo en ellos.

Hollande dice que Francia «destruirá» a EI. ¿Francia está a punto de enviar soldados?

No he visto ninguna indicación en la que deje claro que Francia vaya a enviar fuerzas terrestres. He visto informes en los que dicen que están considerando enviar fuerzas de operaciones especiales, como EE. UU.

Entonces, si no es probable que haya una invasión terrestre, ¿cómo debería ser una estrategia internacional combinada?

Estamos viendo un cambio en las dinámicas en las hay un deseo de poner fin al conflicto sirio. La razón es que gran parte de la atención del lado leal [es decir, a favor de Assad] y del lado rebelde [no de EI] se centra una en la otra. Y eso le da mayor libertad a EI para operar en las fronteras y aprovechar la oportunidad de ganar terreno. Si llegan a un consenso, un alto el fuego o un acuerdo de paz, va a ser mucho más fácil luchar contra EI. Los rusos, los estadounidenses y los franceses saben que es algo con lo que los otros pueden estar de acuerdo. El problema es llegar a ese punto, dado que ambas partes están muy afianzadas en sus respectivas representaciones en tierra: los leales a Siria contra los rebeldes.

¿Así que es necesario hacer, de algún modo, que los leales y los rebeldes que no son de EI se lleven bien?

Es más fácil decirlo que hacerlo, no se puede llegar y decir: «¡Venga, hagamos un acuerdo de paz y luchemos contra EI!» Estos países desconfían extremadamente uno del otro. Estados Unidos no confía en Rusia y cuando Rusia comenzó sus ataques en Siria, dijeron que iban a ir contra EI, pero el 80 % de sus ataques eran contra los rebeldes en lugar de contra EI. Podríamos ver más si se impulsa este tratado de paz, pero no estamos nada cerca de que esto se cumpla.

Supongamos que EE. UU. y sus aliados hacen las paces con Rusia. ¿Qué podrían lograr juntos?

No me gusta hacer especulaciones o hipótesis, pero si las potencias extranjeras logran llegar a un acuerdo, lo importante sería que cuando se entre en el este de Siria, se tengan en cuenta las reivindicaciones iniciales del pueblo originario de la zona. Es posible montar la fuerza militar necesaria. Sobre todo en un mundo ideal, si se habla de una situación en la que los leales y los rebeldes se unen contra Estado Islámico —esa sería una fuerza muy, muy fuerte. Eso es algo que podría derrotarlo. Sería abrumador para Estado Islámico, pues podría acabar con ellos. Pero las quejas y las tensiones subyacentes no necesariamente se van a eliminar, en especial si se habla de una situación en la que existe el poder de Assad. El problema de la hipótesis es que los rebeldes no van a cooperar con Assad. Una cosa es sacarlos militarmente, pero al final vuelves al problema original.

No es posible que funcione sin antes resolver la guerra civil siria. Estado Islámico no será derrotado hasta que se arregle la guerra civil.

¿No puede haber un régimen sirio legítimo sin Assad?

Si no es Assad, va a haber alguien que a los rebeldes no les guste. Si eso cambia drásticamente, entonces estamos hablando de una situación diferente. Si hablamos de una situación en la que los rusos y los iraníes dicen: «Bien, dejemos en paz a Assad y demos asilo a los rebeldes», estamos hablando de una gran cantidad de factores que tendrían que ir muy, muy bien para llegar a este punto donde hubiera una fuerza combinada de ambas partes, los rebeldes —exrebeldes en ese momento— y los leales, para entrar en el este de Siria y luchar contra EI.

¿Ignorar quién está al mando en Siria no es una opción?

Hay muchos obstáculos en el camino hacia este escenario ideal. No es posible que funcione sin antes resolver la guerra civil siria. Estado Islámico no será derrotado hasta que se arregle la guerra civil.

Y después de eso, ¿cómo podrías asegurarte de que EI no regresara?

Si no se separa EI de la comunidad sunita en Siria e Irak en donde opera, siempre va a existir el problema de que vuelva. Hay que recordar lo que pasó en Irak después de la incursión y después del Despertar de Anbar [la alianza contra Al-Qaeda]; de hecho vimos a los yihadistas ahí, no del todo destruidos, pero anulados en gran medida. La violencia se redujo drásticamente. Esto se debe, en parte, a que se pudo hablar con la comunidad suní. Se les ofreció una salida de la crisis. Se les dijo que las cosas podrían ser mejor para ellos, que se podía arreglar algo con Bagdad, con el gobierno. Pero en realidad eso no sucedió y los agravios históricos de la comunidad suní en Irak y Siria propician que grupos como EI y otros actores yihadistas sigan regresando.

¿Hay alguna opinión que quieras compartir?

Se podría intentar fomentar una revuelta interna. Ese podría ser un comodín. Se podría buscar gente dentro de Estado Islámico para que se rebele contra ellos. Podríamos ver cómo Estado Islámico se elimina, pero aun así existe la posibilidad de que otro grupo como Estado Islámico, o su sucesor, surja en la misma zona.

¿Estás diciendo que Occidente sólo tiene ir más despacio o ser paciente?

Estamos ante una situación que es muy, muy difícil de resolver en poco tiempo. Esa, creo, es la respuesta. Este es un problema histórico, enraizado en los agravios históricos entre suníes, chiíes, las familias, las fronteras, etnias y religiones. Así que es muy difícil resolver mágicamente un problema que ha estado allí durante mucho tiempo y que se ha agravado durante esta última década de guerra.

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