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Un experto analiza la personalidad de Podemos a través de sus caras

Iglesias y los suyos asustan a muchos. ¿Es porque pueden ganar las elecciones? Quizá no sea solo eso. Pedimos a un especialista en morfopsicología que estudie sus caras.
Juan Carlos Monedero
Imagen vía www.juancarlosmonedero.org

En VICE ya hemos hablado del miedo que provoca Podemos en ciertos sectores de la opinión pública, hasta el punto de compararles con el mismo Belcebú o incluso con ETA.

Sin embargo, a nosotros sus miembros y candidatos nos parecen majos, con cara de buenas personas. De listillos de la clase, quizá, pero de gente sana al fin y al cabo. Si la cara es el espejo del alma y la coleta es el marco del espejo del alma, nadie mejor que un especialista en morfopsicología y grafologíapara analizar los gestos y expresiones de los líderes de la formación y averiguar si sus rostros son de verdad tan malignos.

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Las encuestas sitúan a los de Pablo Iglesias muy arriba en cuanto a intención de voto. Aunque luego ya se sabe que la gente, cuando se enfrenta a la urna cara a cara, puede cambiar de opinión en el último minuto. Y en el auge de Podemos está claro que ha tenido bastante importancia la imagen pública de sus líderes. Espíritu calculador, egoísmo, astucia, pensamiento ágil, ambición, cierta tendencia a la irreflexión y carácter dominante son algunos rasgos de personalidad que el perito calígrafo Luis Santa Cruz ha visto en sus rostros.

Imagen vía Wikimedia Commons

Pablo Iglesias

Posee un buen intelecto, siendo una persona más bien teórica puesto que hay buena calidad en sus ideas o teorizaciones. La mente controla sus actos y, a su vez, éstos están limitados ya que es una persona más teórica que práctica. Es decir, lo que piensa no lo lleva siempre a la práctica, no lo realiza y, en caso necesario, gracias a su locuacidad y capacidad de oratoria, convence a otros para que hagan lo que él no hace. Posee una buen capacidad de concentración, vitalidad y entusiasmo. Tiene mucha independencia de criterio y es de espíritu calculador, con un cierto egoísmo y astucia que utiliza cuando le conviene. Presenta una buena flexibilidad de carácter y su pensamiento rige su comportamiento. Es una persona audaz e intuitiva.

Carolina Bescansa

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Posee también una buena capacidad intelectual, siendo ésta de tipo práctico. Es una persona que alterna las ideas con la acción. Es decir, hace lo que piensa siempre y cuando no le suponga una importancia o implicación excesiva que pueda desagradarle, ya que muestra ciertas reservas ante determinadas situaciones, ya que sabe captar las que son difíciles, percibiendo también lo que le desagrada. Posee una buena fuerza de voluntad y una también buena capacidad de realización. Es una persona afectiva, con mucho sentimiento. Es espontánea, receptiva y con determinación, a la vez que obstinada. También se puede decir que es una persona prudente y leal.

Imagen vía Wikipedia

Íñigo Errejón

También aquí estamos ante una persona con una elevada capacidad intelectual. De pensamiento ágil, que sabe materializar o ejecutar sus ideas, siendo más bien práctico aunque le frena el que tienda a dudar de sí mismo posponiendo cosas o actos (procrastinar). Es una persona locuaz, habladora, reservada e introvertida en ciertos campos. Es perseverante y ambicioso. Puede tener momentos de irreflexión, actuando de forma impredecible.

Imagen vía Wikimedia Commons

Juan Carlos Monedero

En este caso tenemos a otra persona con una buena capacidad intelectual y, al igual que los anteriores, con capacidad oratoria, es decir, sabe utilizar bien la palabra. Es una persona también de pensamiento rápido, con buena capacidad de concentración. Es activo, realizador. Rápido en la toma de decisiones. Tiene un cierto carácter dominante, no se deja convencer fácilmente, por lo que es una persona luchadora. Dice lo que piensa, aunque no todo, procura decir lo justo o lo que cree que es conveniente.

A la vista de los apuntes del experto se nos ocurren varias reflexiones. Tampoco hay tanto motivo para asustarse, los de Podemos no tienen ningún rasgo marciano en su personalidad, parecen personas normales y corrientes, si nos ceñimos al análisis de sus rostros y comportamientos. Podrían ser un político de cualquier partido. O, ¿a caso Rajoy no tiene esa gran capacidad de oratoria? ¿Y Pedro Sánchez no tiene momentos de irreflexión? Bueno, puede que no.

Entonces, ¿qué les ha convertido en algo así como enemigos públicos para ciertos sectores de opinión de nuestro país? Pues quizá, el secreto puede estar en esa forma de llamar a las cosas por su nombre y no callarse lo que piensan. Algo que no es común entre nuestros políticos, entre la 'casta' como dicen ellos, que prefieren decir a la gente (ellos simplemente ven potenciales votantes) solo lo que quieren escuchar.